lunes, 28 de julio de 2014

Lunes de la decimoséptima semana del Tiempo Ordinario. 
PRIMERA LECTURA
El pueblo será como ese cinturón, que ya no sirve para nada 

Lectura del libro de Jeremías 13, 1-11
Así me dijo el Señor:
-«Vete y cómprate un cinturón de lino, y rodéate con él la cintura; pero que no toque el agua.»
Me compré el cinturón, según me lo mandó el Señor, y me lo ceñí.
Me volvió a hablar el Señor:
-«Torna el cinturón que has comprado y llevas ceñido, levántate y ve al río Éufrates, y escóndelo allí, entre las hendiduras de las piedras. »
Fui y lo escondí en el Éufrates, según me había mandado el Señor.
Pasados muchos días, me dijo el Señor:
-«Levántate, vete al río Éufrates y recoge el cinturón que te mandé esconder allí. »
Fui al Éufrates, cavé, y recogí el cinturón del sitio donde lo había escondido: estaba estropeado, no servía para nada.
Entonces me vino la siguiente palabra del Señor:
-«Así dice el Señor: De este modo consumiré la soberbia de Judá, la gran soberbia de Jerusalén. Este pueblo malvado que se niega a escuchar mis palabras, que se comporta con corazón obstinado y sigue a dioses extranjeros, para rendirles culto y adoración, será como ese cinturón, que ya no sirve para nada.
Como se adhiere el cinturón a la cintura del hombre, así me adherí la casa de Judá y la casa de Israel - oráculo del Señor -, para que ellas fueran mi pueblo, mi fama, mi alabanza, mi ornamento; pero no me escucharon.»

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL Dt 32, 18-19. 20. 21 
R. Despreciaste a la Roca que te engendró.
Despreciaste a la Roca que te engendró,
y olvidaste al Dios que te dio a luz. 
Lo vio el Señor, e irritado
rechazó a sus hijos e hijas. R.
Pensando: «Les esconderé mi rostro 
y veré en qué acaban, 
porque son una generación depravada, 
unos hijos desleales.» R.
«Ellos me han dado celos con un dios ilusorio, 
me han irritado con ídolos vacíos; 
pues yo les daré celos con un pueblo ilusorio, 
los irritaré con una nación fatua.» R.


EVANGELIO
El grano de mostaza se hace un arbusto, y vienen los pájaros a anidar en sus ramas

Lectura del santo evangelio según san Mateo 13, 31-35
En aquel tiempo, Jesús propuso esta otra parábola a la gente:
-«El reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que uno siembra en su huerta; aunque es la más pequeña de las semillas, cuando crece es más alta que las hortalizas; se hace un arbusto más alto que las hortalizas, y vienen los pájaros a anidar en sus ramas.»
Les dijo otra parábola:
-«El reino de los cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de harina, y basta para que todo fermente.» Jesús expuso todo esto a la gente en parábolas y sin parábolas no les exponía nada. Así se cumplió el oráculo del profeta: «Abriré mi boca diciendo parábolas, anunciaré lo secreto desde la fundación del mundo.»

Palabra del Señor.

domingo, 27 de julio de 2014

Domingo de la decimoséptima semana del Tiempo Ordinario. 
PRIMERA LECTURA
Pediste discernimiento 

Lectura del primer libro de los Reyes 3, 5. 7-12
En aquellos días, el Señor se apareció en sueños a Salomón y le dijo: -«Pídeme lo que quieras.»
Respondió Salomón:
-«Señor, Dios mío, tú has hecho que tu siervo suceda a David, mi padre, en el trono, aunque yo soy un muchacho y no sé desenvolverme. Tu siervo se encuentra en medio de tu pueblo, un pueblo inmenso, incontable, innumerable. Da a tu siervo un corazón dócil para gobernar a tu pueblo, para discernir el mal del bien, pues, ¿quién sería capaz de gobernar a este pueblo tan numeroso?»
Al Señor le agradó que Salomón hubiera pedido aquello, y Dios le dijo:
-«Por haber pedido esto y no haber pedido para ti vida larga ni riquezas ni la vida de tus enemigos, sino que pediste discernimiento para escuchar y gobernar, te cumplo tu petición: te doy un corazón sabio e inteligente, como no lo ha habido antes ni lo habrá después de ti.»

Palabra de Dios.


SALMO RESPONSORIAL 118, 57 y 72. 76-77. 127-128. 129-130
R. ¡Cuánto amo tu voluntad, Señor!
Mi porción es el Señor; 
he resuelto guardar tus palabras. 
Más estimo yo los preceptos de tu boca 
que miles de monedas de oro y plata. R.
Que tu bondad me consuele, 
según la promesa hecha a tu siervo; 
cuando me alcance tu compasión, viviré, 
y mis delicias serán tu voluntad. R.
Yo amo tus mandatos 
más que el oro purísimo;
por eso aprecio tus decretos 
y detesto el camino de la mentira. R.
Tus preceptos son admirables, 
por eso los guarda mi alma; 
la explicación de tus palabras ilumina, 
da inteligencia a los ignorantes. R.


SEGUNDA LECTURA
Nos predestinó a ser imagen de su Hijo

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 8, 28-30
Hermanos:
Sabemos que a los que aman a Dios todo les sirve para el bien: a los que ha llamado conforme a su designio.
A los que habla escogido, Dios los predestinó a ser imagen de su Hijo, para que él fuera el primogénito de muchos hermanos.
A los que predestinó, los llamó; a los que llamó, los justificó; a los que justificó, los glorificó.

Palabra de Dios.


EVANGELIO
Vende todo lo que tiene y compra el campo

Lectura del santo evangelio según san Mateo 13, 44-52
En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente:
-«El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra lo vuelve a esconder y, lleno de alegría ' va a vender todo lo que tiene y compra el campo.
El reino de los cielos se parece también a un comerciante en perlas finas que, al encontrar una de gran valor, se va a vender todo lo que tiene y la compra.
El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan, y reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran.
Lo mismo sucederá al final del tiempo: saldrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los echarán al horno encendido. Allí será el llanto y el rechinar de dientes.
¿Entendéis bien todo esto?»
Ellos le contestaron:
-«Sí.»
Él les dijo:
-«Ya veis, un escriba que entiende del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando del arca lo nuevo y lo antiguo. »

Palabra del Señor.

COMENTARIO al Evangelio del Domingo:
Por Mikel Garciandía Goñi, Capellán de San Miguel de Aralar (Navarra - España)

Lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene


Hace unos años, una desdichada princesa de fábula, dijo a la Madre Teresa de Calcuta, impactada ante la miseria que tenía delante de sus ojos, que ella ni por todo el oro del mundo podría hacer aquello que hacían las Misioneras de la Caridad. Ante lo cual, la religiosa contestó escuetamente: “ni yo tampoco”. Y es que en la Iglesia, todo es (o debiera ser) la consecuencia de un encuentro, o como lo cuenta Jesús, de un hallazgo. “El Reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra lo vuelve a esconder, y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo” (Mt 13, 44). 

El Señor nos da la clave de bóveda para construir el edificio de nuestras existencias: sólo podemos ser plenamente felices, sólo nos podemos abrir con verdad a Dios si vivimos la fe como una ganancia, si todo lo demás lo consideramos basura y pérdida, comparado don la verdadera sabiduría. Es la alegría del tesoro hallado la que cambia la percepción de lo que es valioso y de lo que es apariencia, humo. Dios se dedica a sembrar tesoros en el campo de la historia, y a cada uno reserva una sorpresa. ¿Has encontrado la perla preciosa en tu vida? ¿Qué hiciste para hacerla tuya?

Da a tu siervo un corazón dócil

Jesús abre su escuela de sabiduría para cada uno, y lo hace cada día. En el Antiguo Testamento hallamos figuras que anticipan algo de lo que luego encarnará en plenitud Cristo. Como el rey Salomón, quien comienza muy bien su reinado. Dios le había ofrecido cuanto quisiera para su servicio regio, y la respuesta del joven rey fue: “da a tu siervo un corazón dócil para gobernar a tu pueblo, para discernir el mal del bien” (1 Re 3, 9). La obstinación, la obcecación, la prepotencia son caminos seguros de muerte. Mucho es lo que podemos lograr si respondemos con esa sabia humildad a Dios.

Nosotros somos más que Salomón, pues él sólo era una sombra del Rey que tenía que venir, y nosotros somos su vivo retrato: “a los que había escogido, Dios los predestinó a ser imagen de su Hijo para que él fuera el primogénito de muchos hermanos” (Rm 8, 29). Nosotros sí que le hemos visto y oído, sus manos nos han ungido, lavado y partido el pan. Le seguimos domingo a domingo en nuestras asambleas para luego descubrirlo en nuestras calles. Vivimos para darlo a conocer a todos. El tesoro no cesa de crecer y multiplicarse cuando lo comunicamos. Esa es la hermosura y alegría de su Reino.

sábado, 26 de julio de 2014

Sábado de la decimosexta semana del Tiempo Ordinario. San Joaquín y Santa Ana, padres de la Virgen María. 
PRIMERA LECTURA
¿Creéis que es una cueva de bandidos el templo que lleva mi nombre?

Lectura del libro de Jeremías 7, 1-11
Palabra del Señor que recibió Jeremías: «Ponte a la puerta del templo, y grita allí esta palabra: " ¡Escucha, Judá, la palabra del Señor, los que entráis por esas puertas para adorar al Señor!
Así dice el Señor de los ejércitos, Dios de Israel: Enmendad vuestra conducta y vuestras acciones, y habitaré con vosotros en este lugar. No os creáis seguros con palabras engañosas, repitiendo: 'Es el templo del Señor, el templo del Señor, el templo del Señor.'
Si enmendáis vuestra conducta y vuestras acciones, si juzgáis rectamente entre un hombre y su prójimo, si no explotáis al forastero, al huérfano y a la viuda, si no derramáis sangre inocente en este lugar, si no seguís a dioses extranjeros, para vuestro mal, entonces habitaré con vosotros en este lugar, en la tierra que di a vuestros padres, desde hace tanto tiempo y para siempre.
Mirad: Vosotros os fiáis de palabras engañosas que no sirven de nada. ¿De modo que robáis, matáis, adulteráis, juráis en falso, quemáis incienso a Baal, seguís a dioses extranjeros y desconocidos, y después entráis a presentaros ante mí en este templo, que lleva mi nombre, y os decís: 'Estamos salvos', para seguir cometiendo esas abominaciones? ¿Creéis que es una cueva de bandidos este templo que lleva mí nombre? Atención, que yo lo he visto."» Oráculo del Señor.

Palabra de Dios.


SALMO RESPONSORIAL 83, 3. 4. 5-6a y 8a. 11 
R. ¡Qué deseables son tus moradas, Señor de los ejércitos!
Mi alma se consume y anhela 
los atrios del Señor, 
mi corazón y mi carne 
retozan por el Dios vivo. R.
Hasta el gorrión ha encontrado una casa; 
y la golondrina, un nido 
donde colocar sus polluelos: 
tus altares, Señor de los ejércitos, 
Rey mío y Dios mío. R.
Dichosos los que viven en tu casa, 
alabándote siempre. 
Dichosos los que encuentran en ti su fuerza; 
caminan de baluarte en baluarte. R.
Vale más un día en tus atrios 
que mil en mi casa, 
y prefiero el umbral de la casa de Dios 
a vivir con los malvados. R.


EVANGELIO
Dejadlos crecer juntos hasta la siega

Lectura del santo evangelio según san Mateo 13, 24-30
En aquel tiempo, Jesús propuso otra parábola a la gente:
-«El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero, mientras la gente dormía, su enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo y se marchó. Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga apareció también la cizaña.
Entonces fueron los criados a decirle al amo: " Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde sale la cizaña?"
Él les dijo: "Un enemigo lo ha hecho."
Los criados le preguntaron: "¿Quieres que vayamos a arrancarla?"
Pero él les respondió: "No, que, al arrancar la cizaña, podríais arrancar también el trigo. Dejadlos crecer juntos hasta la siega y, cuando llegue la siega, diré a los segadores: 'Arrancad primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo almacenadlo en mi granero. »

Palabra del Señor.

viernes, 25 de julio de 2014

Viernes de la decimosexta semana del Tiempo Ordinario. Santiago Apóstol, patrono de España. 
PRIMERA LECTURA
El rey Herodes hizo pasar a cuchillo a Santiago

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 4, 33; 5, 12. 27-33; 12, 2
En aquellos días, los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús con mucho valor y hacían muchos signos y prodigios en medio del pueblo.
Los condujeron a presencia del Sanedrín y el sumo sacerdote los interrogó.,
-«¿No os habíamos prohibido formalmente enseñar en nombre de ése? En cambio, habéis llenado Jerusalén con vuestra enseñanza y queréis hacernos responsables de la sangre de ese hombre.»
Pedro y los apóstoles replicaron:
-«Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. El Dios de nuestros padres resucitó a Jesús, a quien vosotros matasteis, colgándolo de un madero. La diestra de Dios lo exaltó, haciéndolo jefe y salvador, para otorgarle a Israel la conversión con el perdón de los pecados. Testigos de esto somos nosotros y el Espíritu Santo, que Dios da a los que le obedecen.»
Esta respuesta los exasperó, y decidieron acabar con ellos.
Más tarde, el rey Herodes hizo pasar a cuchillo a Santiago, hermano de Juan.

Palabra de Dios.


SALMO RESPONSORIAL 66, 2-3. 5. 7-8 
R. Oh Dios, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben.
El Señor tenga piedad y nos bendiga, 
ilumine su rostro sobre nosotros; 
conozca la tierra tus caminos, 
todos los pueblos tu salvación. R.
Que canten de alegría las naciones, 
porque riges el mundo con justicia, 
riges los pueblos con rectitud 
y gobiernas las naciones de la tierra. R.
La tierra ha dado su fruto, 
nos bendice el Señor, nuestro Dios. 
Que Dios nos bendiga; 
que le teman hasta los confines del orbe. R.


SEGUNDA LECTURA
Llevamos en el cuerpo la muerte de Jesús 

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios 4, 7-15
Hermanos:
El tesoro del ministerio lo llevamos en vasijas de barro para que se vea que una fuerza tan extraordinaria es de Dios y no proviene de nosotros.
Nos aprietan por todos lados, pero no nos aplastan; estamos apurados, pero no desesperados; acosados, pero no abandonados; nos derriban, pero no nos rematan; en toda ocasión y por todas partes, llevamos en el cuerpo la muerte de Jesús, para que también la VIDA de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo.
Mientras vivimos, continuamente nos están entregando a la muerte, por causa de Jesús; para que también la VIDA de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal. Así, la muerte está actuando en nosotros, y la vida en vosotros.
Teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: «Creí, por eso hablé», también nosotros creemos y por eso hablamos; sabiendo que quien resucitó al Señor Jesús también con Jesús nos resucitará y nos hará estar con vosotros.
Todo es para vuestro bien. Cuantos más reciban la gracia, mayor será el agradecimiento, para gloria de Dios.

Palabra de Dios.


EVANGELIO
Mi cáliz lo beberéis

Lectura del santo evangelio según san Mateo 20, 20-28
En aquel tiempo, se acercó a Jesús la madre de los Zebedeos con sus hijos y se postró para hacerle una petición.
Él le preguntó: -¿«Qué deseas?»
Ella contestó: -«Ordena que estos dos hijos míos se sienten en tu reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda.»
Pero Jesús replicó: -«No sabéis lo que pedís. ¿Sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber? »
Contestaron: -«Lo somos.»
Él les dijo: -«Mi cáliz lo beberéis; pero el puesto a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mi concederlo, es para aquellos para quienes lo tiene reservado mi Padre.»
Los otros diez, que lo habían oído, se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús, reuniéndolos, les dijo: -«Sabéis que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo.
Igual que el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos.»

Palabra del Señor.
Gracias por tu visita!!!