domingo, 7 de noviembre de 2010

32º domingo durante el año. Verde.

PRIMERA LECTURA

2Mac 6, 1; 7, 1-2. 9-14

Lectura del segundo libro de los Macabeos.

El rey Antíoco envió a un consejero ateniense para que obligara a los judíos a abandonar las costumbres de sus padres y a no vivir conforme a las leyes de Dios. Fueron detenidos siete hermanos, junto con su madre. El rey, flagelándolos con azotes y tendones de buey, trató de obligarlos a comer carne de cerdo prohibida por la Ley. Pero uno de ellos, hablando en nombre de todos, le dijo: "¿Qué quieres preguntar y saber de nosotros? Estamos dispuestos a morir, antes que violar las leyes de nuestros padres". Una vez que el primero murió, llevaron al suplicio al segundo. Y cuando estaba por dar su último suspiro dijo: "Tú, malvado, nos privas de la vida presente, pero el Rey del universo nos resucitará a una vida eterna, ya que nosotros morimos por sus leyes". Después de éste fue castigado el tercero. Apenas se lo pidieron, presentó su lengua, extendió decididamente sus manos y dijo con valentía: "Yo he recibido estos miembros como un don del cielo, pero ahora los desprecio por amor a sus leyes y espero recibirlos nuevamente de él". El rey y sus acompañantes estaban sorprendidos del valor de aquel joven, que no hacía ningún caso de sus sufrimientos. Una vez que murió éste, sometieron al cuarto a la misma tortura y a los mismos suplicios. Y cuando ya estaba próximo a su fin, habló así: "Es preferible morir a manos de los hombres, con la esperanza puesta en Dios de ser resucitados por él. Tú, en cambio, no resucitarás para la vida".

Palabra de Dios.



Comentario

En el año 167 a.C., el gobernador griego que ocupaba en aquel entonces el país de los judíos, les prohibió practicar su religión. Muchos judíos creyentes, como estos hermanos sobre los que leemos hoy, murieron mártires por no haber renegado de su fe. El convencimiento que los sostuvo fue saber que la muerte no es el fin y que Dios nos tiene reservado el gran regalo de la resurrección.



SALMO

Sal 16, 1. 5-6. 8. 15

R. ¡Señor, al despertar, me saciaré de tu presencia!

Escucha, Señor, mi justa demanda, atiende a mi clamor; presta oído a mi plegaria, porque en mis labios no hay falsedad. R.

Mis pies se mantuvieron firmes en los caminos señalados: ¡mis pasos nunca se apartaron de tus huellas! Yo te invoco, Dios mío, porque tú me respondes: inclina tu oído hacia mí y escucha mis palabras. R.

Escóndeme a la sombra de tus alas. Pero yo, por tu justicia, contemplaré tu rostro, y al despertar me saciaré de tu presencia. R.



SEGUNDA LECTURA

2Tes 2, 16?3, 5

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Tesalónica.

Hermanos: Que nuestro Señor Jesucristo y Dios nuestro Padre, que nos amó y nos dio gratuitamente un consuelo eterno y una feliz esperanza, los reconforte y fortalezca en toda obra y en toda palabra buena. Finalmente, hermanos, rueguen por nosotros, para que la Palabra del Señor se propague rápidamente y sea glorificada como lo es entre ustedes. Rueguen también para que nos veamos libres de los hombres malvados y perversos, ya que no todos tienen fe. Pero el Señor es fiel: él los fortalecerá y los preservará del Maligno. Nosotros tenemos plena confianza en el Señor de que ustedes cumplen y seguirán cumpliendo nuestras disposiciones. Que el Señor los encamine hacia el amor de Dios y les dé la perseverancia de Cristo.

Palabra de Dios.



Comentario

Como pide esta carta, oremos por los que difunden la Palabra de Dios. Que esa Palabra llegue a muchas mentes y a muchos corazones, para iluminar y convertir. Que la Palabra transforme y renueve la vida, propagando la libertad de los hijos de Dios.



EVANGELIO

Lc 20, 27-38

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Se acercaron a Jesús algunos saduceos que niegan la resurrección y le dijeron: "Maestro, Moisés nos ha ordenado: Si alguien está casado y muere sin tener hijos, que su hermano, para darle descendencia se case con la viuda. Ahora bien, había siete hermanos. El primero se casó y murió sin tener hijos. El segundo se casó con la viuda y luego, el tercero. Y así murieron los siete sin dejar descendencia. Finalmente, también murió la mujer. Cuando resuciten los muertos ¿de quién será esposa ya que los siete la tuvieron por mujer?". Jesús les respondió: "En este mundo, los hombres y las mujeres se casan, pero los que sean juzgados dignos de participar del mundo futuro y de la resurrección, no se casan. Ya no pueden morir porque son semejantes a los ángeles y son hijos de Dios, al ser hijos de la resurrección. Que los muertos van a resucitar, Moisés lo ha dado a entender en el pasaje de la zarza, cuando llama al Señor el Dios de Abraham, 'el Dios de Isaac y el Dios de Jacob'. Porque él no es un Dios de muertos, sino de vivientes; todos, en efecto, viven para él".

Palabra del Señor.



Comentario

Dios es un Dios viviente y es el Dios de los vivientes. Nuestra fe afirma que estaremos con él, compartiendo esa vida definitiva. La resurrección ocurre de una vez para siempre, por eso, es pasar a un nuevo estado, donde se revelará en nosotros plenamente la condición de hijos e hijas de Dios. Seguramente tenemos muchas preguntas sobre la vida eterna, porque, en nuestra actual condición, en esta realidad mortal, apenas llegamos a imaginar lo que será esa vida. Sin embargo, ya desde ahora la esperamos con alegría, porque compartiremos la condición que ya tiene Jesucristo Resucitado.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Misa a elección. Feria. Verde. - Santa María en sábado. Blanco.

LECTURA

Flp 4, 10-19

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Filipos.

Hermanos: Yo tuve una gran alegría en el Señor cuando vi florecer los buenos sentimientos de ustedes con respecto a mí; ciertamente los tenían, pero les faltaba la ocasión de demostrarlos. No es la necesidad la que me hace hablar, porque he aprendido a hacer frente a cualquier situación. Yo sé vivir tanto en las privaciones como en la abundancia; estoy hecho absolutamente a todo, a la saciedad como al hambre, a tener de sobra como a no tener nada. Yo lo puedo todo en aquel que me conforta. Sin embargo, ustedes hicieron bien en interesarse por mis necesidades. Y ya saben, filipenses, que al comienzo de la evangelización, cuando dejé Macedonia, ninguna otra Iglesia me ayudó económicamente. Ustedes fueron los únicos que, cuando estaba en Tesalónica, en dos ocasiones me enviaron medios para asistirme en mis necesidades. No es que yo busque regalos; solamente quiero darles la ocasión de que ustedes se enriquezcan cada vez más delante de Dios. Por el momento, tengo todo lo necesario y más todavía. Vivo en la abundancia desde que Epafrodito me entregó la ofrenda de ustedes, como perfume de aroma agradable, como sacrificio aceptable y grato a Dios. Dios colmará con magnificencia todas las necesidades de ustedes, conforme a su riqueza, en Cristo Jesús.

Palabra de Dios.



Comentario

"Todo lo puedo en aquel que me conforta". Qué hermoso si pudiéramos hacer nuestras estas palabras de san Pablo. En la abundancia y en la privación, en la alegría y en la tristeza, nuestro poder no está en nosotros mismos, sino en aquel que sostiene, anima y conforta nuestra vida.



SALMO

Sal 111, 1-2. 5-6. 8-9

R. ¡Feliz el que teme al Señor!

Feliz el hombre que teme al Señor y se complace en sus mandamientos. Su descendencia será fuerte en la tierra: la posteridad de los justos es bendecida. R.

Dichoso el que se compadece y da prestado, y administra sus negocios con rectitud. El justo no vacilará jamás, su recuerdo permanecerá para siempre. R.

Su ánimo está seguro, y no temerá, él da abundantemente a los pobres: su generosidad permanecerá para siempre, y alzará su frente con dignidad. R.



EVANGELIO

Lc 16, 9-15

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús decía a sus discípulos: "Gánense amigos con el dinero de la injusticia, para que el día en que éste les falte, ellos los reciban en las moradas eternas. El que es fiel en lo poco también es fiel en lo mucho, y el que es deshonesto en lo poco también es deshonesto en lo mucho. Si ustedes no son fieles en el uso del dinero injusto, ¿quién les confiará el verdadero bien? Y si no son fieles con lo ajeno, ¿quién les confiará lo que les pertenece a ustedes? Ningún servidor puede servir a dos señores, porque aborrecerá a uno y amará al otro, o bien se interesará por el primero y menospreciará al segundo. No se puede servir a Dios y al dinero". Los fariseos, que eran amigos del dinero, escuchaban todo esto y se burlaban de Jesús. Él les dijo: "Ustedes aparentan rectitud ante los hombres, pero Dios conoce sus corazones. Porque lo que es estimable a los ojos de los hombres resulta despreciable para Dios".

Palabra del Señor.



Comentario

"A las riquezas de este mundo no las llames riquezas, pues no lo son ciertamente. Están llenas de pobreza y expuestas siempre a la ruina. ¿Qué riquezas son esas por las que temes al ladrón, por las que recelas de que tu siervo te mate, te las quite y se fugue con ellas? Si fuesen verdaderas riquezas te darían seguridad. ¡Oh Señor, Dios mío! ¡Oh Señor, Dios nuestro! Haznos felices de ti. No lo queremos ser por el oro, por la plata ni por las heredades; no lo queremos ser por las cosas terrenas, vanísimas y transitorias de esta vida caduca. Haznos felices de ti, porque a ti no te perderemos. Cuando te poseamos a ti, ni a ti te perderemos ni nos perderemos nosotros (San Agustín, Sermón CXIII).

viernes, 5 de noviembre de 2010

De la feria. Verde.

LECTURA

Flp 3, 17?4, 1

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Filipos.

Hermanos: Sigan mi ejemplo y observen atentamente a los que siguen el ejemplo que yo les he dado. Porque ya les advertí frecuentemente y ahora les repito llorando: hay muchos que se portan como enemigos de la cruz de Cristo. Su fin es la perdición, su dios es el vientre, su gloria está en aquello que los cubre de vergüenza, y no aprecian sino las cosas de la tierra. En cambio, nosotros somos ciudadanos del cielo, y esperamos ardientemente que venga de allí como Salvador el Señor Jesucristo. Él transformará nuestro pobre cuerpo mortal, haciéndolo semejante a su cuerpo glorioso, con el poder que tiene para poner todas las cosas bajo su dominio. Por eso, hermanos míos muy queridos, a quienes tanto deseo ver, ustedes que son mi alegría y mi corona, amados míos, perseveren firmemente en el Señor.

Palabra de Dios.



Comentario

¡Qué tensión! Ser ciudadanos del cielo y vivir en la tierra... Poner la mirada en la Vida que esperamos y caminar con los pies bien metidos en esta vida cotidiana. Y ocuparnos de todo lo terrenal haciendo que ya hoy, en el día a día, se haga presente la comunión de amor que un día viviremos plenamente.



SALMO

Sal 121, 1-5

R. ¡Vamos con alegría a la casa del Señor!

¡Qué alegría cuando me dijeron: "Vamos a la casa del Señor"! Nuestros pies ya están pisando tus umbrales, Jerusalén. R.

Jerusalén, que fuiste construida como ciudad bien compacta y armoniosa. Allí suben las tribus, las tribus del Señor. R.

Según es norma en Israel, para celebrar el nombre del Señor. Porque allí está el trono de la justicia, el trono de la casa de David. R.



EVANGELIO

Lc 16, 1-8

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús decía a sus discípulos: "Había un hombre rico que tenía un administrador, al cual acusaron de malgastar sus bienes. Lo llamó y le dijo: '¿Qué es lo que me han contado de ti? Dame cuenta de tu administración, porque ya no ocuparás más ese puesto'. El administrador pensó entonces: '¿Qué voy a hacer ahora que mi señor me quita el cargo? ¿Cavar? No tengo fuerzas. ¿Pedir limosna? Me da vergüenza. ¡Ya sé lo que voy a hacer para que, al dejar el puesto, haya quienes me reciban en su casa!'. Llamó uno por uno a los deudores de su señor y preguntó al primero: '¿Cuánto debes a mi señor?'. 'Veinte barriles de aceite', le respondió. El administrador le dijo: 'Toma tu recibo, siéntate en seguida, y anota diez'. Después preguntó a otro: 'Y tú, ¿cuánto debes?'. 'Cuatrocientos quintales de trigo', le respondió. El administrador le dijo: 'Toma tu recibo y anota trescientos'. Y el señor alabó a este administrador deshonesto, por haber obrado tan hábilmente. Porque los hijos de este mundo son más astutos en su trato con los demás que los hijos de la luz".

Palabra del Señor.



Comentario

Este administrador conocía del negocio. Llegado el momento en que su situación peligraba, supo cómo salvar su pellejo. Usó su astucia y sus contactos, y se jugó a todo o nada. Esto hizo ese hombre por un puesto. ¿Qué estamos dispuestos a hacer por el Reino de Dios? ¿Nos jugamos?

jueves, 4 de noviembre de 2010

San Carlos Borromeo, obispo. (MO). Blanco.

LECTURA

Flp 3, 3-8

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Filipos.

Hermanos: Los verdaderos circuncisos somos nosotros, los que ofrecemos un culto inspirado en el Espíritu de Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús, en lugar de poner nuestra confianza en la carne, aunque yo también tengo motivos para poner mi confianza en ella. Si alguien cree que puede confiar en la carne, yo puedo hacerlo con mayor razón; circuncidado al octavo día; de la raza de Israel y de la tribu de Benjamín; hebreo, hijo de hebreos; en cuanto a la Ley, un fariseo; por el ardor de mi celo, perseguidor de la Iglesia; y en lo que se refiere a la justicia que procede de la Ley, de una conducta irreprochable. Pero todo lo que hasta ahora consideraba una ganancia, lo tengo por pérdida, a causa de Cristo. Más aún, todo me parece una desventaja comparado con el inapreciable conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor. Por él he sacrificado todas las cosas, a las que considero como desperdicio, con tal de ganar a Cristo.

Palabra de Dios.



Comentario

La carta refleja una situación que se vivió en las nacientes comunidades cristianas. Los primeros seguidores de Jesús, judíos igual que él, consideraban que esto les daba cierta preeminencia sobre los nuevos conversos, provenientes del paganismo. San Pablo, que también era judío, consideraba que ya todo lo anterior ?la pertenencia a una nación, a un grupo o a una familia selecta? era nada comparado con la dignidad de ser cristiano. Estos viejos conflictos pueden renacer entre nosotros, por otros motivos o circunstancias. Entonces, tengamos presente que, entre hermanos y hermanas en la fe, no cuentan estas distinciones porque todos hemos recibido el mismo bautismo.



SALMO

Sal 104, 2-7

R. ¡Alégrense los que buscan al Señor!

¡Canten al Señor con instrumentos musicales, pregonen todas sus maravillas! ¡Gloríense en su santo Nombre, alégrense los que buscan al Señor! R.

¡Recurran al Señor y a su poder, busquen constantemente su rostro; recuerden las maravillas que él obró, sus portentos y los juicios de su boca! R.

Descendientes de Abraham, su servidor, hijos de Jacob, su elegido: el Señor es nuestro Dios, en toda la tierra rigen sus decretos. R.



EVANGELIO

Lc 15, 1-10

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Todos los publicanos y pecadores se acercaban a Jesús para escucharlo, pero los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: "Este hombre recibe a los pecadores y come con ellos". Jesús les dijo entonces esta parábola: "Si alguien tiene cien ovejas y pierde una, ¿no deja acaso las noventa y nueve en el campo y va a buscar la que se había perdido, hasta encontrarla? Y cuando la encuentra, la carga sobre sus hombros, lleno de alegría, y al llegar a su casa llama a sus amigos y vecinos, y les dice: 'Alégrense conmigo, porque encontré la oveja que se me había perdido'. Les aseguro que, de la misma manera, habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta, que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse". Y les dijo también: "Si una mujer tiene diez dracmas y pierde una, ¿no enciende acaso la lámpara, barre la casa y busca con cuidado hasta encontrarla? Y cuando la encuentra, llama a sus amigas y vecinas, y les dice: 'Alégrense conmigo, porque encontré la dracma que se me había perdido'. Les aseguro que, de la misma manera, se alegran los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierte".

Palabra del Señor.



Comentario

La mesa es uno de los lugares donde expresamos la comunión de vida. Comemos con amigos y familiares, con los seres queridos y con las personas que invitamos especialmente. Jesús comía con los pecadores y con gente de mala fama. También con ellos, Jesús quería crear vínculos y compartir la vida. Los fariseos, las "personas decentes", parece que hacían caso al refrán "dime con quién andas y te diré quién eres". Por eso, a ellos, a los "justos", Jesús les dirige estas parábolas.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Misa a elección. Feria. Verde. - San Martín de Porres, religioso. (ML). Blanco.

Martín era hijo de un caballero español y una liberta negra. Aprendió enfermería, e ingresó en el convento de los dominicos de Lima. Toda su vida la pasó dando servicio a los enfermos y a los pobres con alegría y sencillez. Él mismo se llamaba "Fray Escoba", y en las imágenes se lo representa con la escoba y rodeado de animalitos domésticos. Fundó el primer colegio para niños pobres que hubo en América. Murió de tifus en el año 1639. En la homilía de canonización, dijo Juan XXIII: "San Martín de Porres nos enseña la dulzura y felicidad que se encuentra en el seguimiento de Jesucristo y en la sumisión a sus divinos mandatos". Es el patrono de la justicia social.

LECTURA

Flp 2, 12-18

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Filipos.

Queridos míos, ustedes que siempre me han obedecido, trabajen por su salvación con temor y temblor, no solamente cuando estoy entre ustedes, sino mucho más ahora que estoy ausente. Porque Dios es el que produce en ustedes el querer y el hacer, conforme a su designio de amor. Procedan en todo sin murmuraciones ni discusiones: así serán irreprochables y puros, hijos de Dios sin mancha, en medio de una generación extraviada y pervertida, dentro de la cual ustedes brillan como rayos de luz en el mundo, mostrándole la Palabra de Vida. De esa manera, el Día de Cristo, yo podré gloriarme de no haber trabajado ni sufrido en vano. Y aunque mi sangre debiera derramarse como libación sobre el sacrificio y la ofrenda sagrada, que es la fe de ustedes, yo me siento dichoso y comparto su alegría. También ustedes siéntanse dichosos y alégrense conmigo.

Palabra de Dios.



Comentario

¡Qué hermosas palabras de exhortación para una comunidad joven! Ellos eran un pequeño grupo cristiano en una gran ciudad cosmopolita como era Filipos; sin embargo, san Pablo dice que brillan como antorchas en el mundo. Que sean así también hoy nuestras comunidades, en medio de la hostilidad o la indiferencia, pequeñas luces encendidas para bien de la humanidad.



SALMO

Sal 26, 1. 4. 13-14

R. ¡El Señor es mi luz y mi salvación!

El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? El Señor es el baluarte de mi vida, ¿ante quién temblaré? R.

Una sola cosa he pedido al Señor, y esto es lo que quiero: vivir en la Casa del Señor todos los días de mi vida, para gozar de la dulzura del Señor y contemplar su Templo. R.

Yo creo que contemplaré la bondad del Señor en la tierra de los vivientes. Espera en el Señor y sé fuerte; ten valor y espera en el Señor. R.



EVANGELIO

Lc 14, 25-33

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Junto con Jesús iba un gran gentío, y él, dándose vuelta, les dijo: "Cualquiera que venga a mí y no me ame más que a su padre y a su madre, a su mujer y a sus hijos, a sus hermanos y hermanas, y hasta a su propia vida, no puede ser mi discípulo. El que no carga con su cruz y me sigue no puede ser mi discípulo. ¿Quién de ustedes, si quiere edificar una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, para ver si tiene con qué terminarla? No sea que una vez puestos los cimientos, no pueda acabar y todos los que lo vean se rían de él, diciendo: 'Éste comenzó a edificar y no pudo terminar'. ¿Y qué rey, cuando sale en campaña contra otro, no se sienta antes a considerar si con diez mil hombres puede enfrentar al que viene contra él con veinte mil? Por el contrario, mientras el otro rey está todavía lejos, envía una embajada para negociar la paz. De la misma manera, cualquiera de ustedes que no renuncie a todo lo que posee no puede ser mi discípulo".

Palabra del Señor.



Comentario

Los bienes personales y los lazos familiares nos dan contención y seguridad. Jesús quiere que seamos libres incluso de estas riquezas, que son a las que todo ser humano aspira. Que nada ni nadie sea impedimento para seguir a Jesús y participar del Reino. Y al mismo tiempo, que todo en nuestra vida ?lo que tenemos, las personas queridas? se orienten a la venida del Reino de Dios.

martes, 2 de noviembre de 2010

Conmemoración de todos los fieles difuntos. (MO). - Morado o negro.

Para quien cree en Cristo, la muerte no tiene la última palabra. La muerte es paso, unión con la Pascua de Cristo, que nos llevará un día a la Vida con él. Hoy recordamos a nuestros seres queridos difuntos con cariño y también con gran esperanza. Y el Espíritu Santo nos da el consuelo por la ausencia, hasta que llegue el día en que nos reencontraremos en la Vida Eterna.

PRIMERA LECTURA

Apoc 21, 1-7

Lectura del libro del Apocalipsis.

Yo, Juan, vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra desaparecieron, y el mar ya no existe más. Vi la Ciudad santa, la nueva Jerusalén, que descendía del cielo y venía de Dios, embellecida como una novia preparada para recibir a su esposo. Y oí una voz potente que decía desde el trono: "Ésta es la morada de Dios entre los hombres: Él habitará con ellos, ellos serán su pueblo, y el mismo Dios será con ellos su propio Dios. Él secará todas sus lágrimas, y no habrá más muerte, ni pena, ni queja, ni dolor, porque todo lo de antes pasó". Y el que estaba sentado en el trono dijo: "Yo hago nuevas todas las cosas. Yo soy el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin. Al que tiene sed, yo le daré de beber gratuitamente de la fuente del agua de la Vida. El vencedor heredará estas cosas, y yo seré su Dios y él será mi hijo".

Palabra de Dios.



Comentario

"Dios-con-ellos" afirma el Apocalipsis. Es la realización final de la Alianza. El pacto amoroso de Dios llega a su plenitud. Somos su pueblo y él es nuestro Dios, nos pertenecemos mutuamente. Y ni siquiera la muerte puede romper ese pacto.



SALMO

Sal 26, 1. 4. 7-9. 13-14

R. El Señor es mi luz y mi salvación. O bien: Contemplaré la bondad del Señor.

El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? El Señor es el baluarte de mi vida, ¿ante quién temblaré? R.

Una sola cosa he pedido al Señor, y esto es lo que quiero: vivir en la Casa del Señor todos los días de mi vida, para gozar de la dulzura del Señor y contemplar su Templo. R.

¡Escucha, Señor, yo te invoco en alta voz, apiádate de mí y respóndeme! Yo busco tu rostro, Señor, no lo apartes de mí. R.

Yo creo que contemplaré la bondad del Señor en la tierra de los vivientes. Espera en el Señor y sé fuerte; ten valor y espera en el Señor. R.



SEGUNDA LECTURA

1Cor 15, 20-23

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto.

Hermanos: Cristo resucitó de entre los muertos, el primero de todos. Porque la muerte vino al mundo por medio de un hombre, y también por medio de un hombre viene la resurrección. En efecto, así como todos mueren en Adán, así también todos revivirán en Cristo, cada uno según el orden que le corresponde: Cristo, el primero de todos, luego, aquéllos que estén unidos a él en el momento de su venida.

Palabra de Dios.



Comentario

"El primer Adán era de barro y estaba sometido al dolor y a la muerte, y todos los que estaban unidos a él participaban de la misma condición pecadora y mortal. Igualmente, todos los que están en Cristo participan de su resurrección y han quedado liberados de ese enemigo que es la muerte" (L. Rivas, Ser cristiano, Ed. Claretiana, pág. 41).



EVANGELIO

Lc 24, 1-8

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

El primer día de la semana, al amanecer, las mujeres fueron al sepulcro con los perfumes que habían preparado. Ellas encontraron removida la piedra del sepulcro y entraron, pero no hallaron el cuerpo del Señor Jesús. Mientras estaban desconcertadas a causa de esto, se les aparecieron dos hombres con vestiduras deslumbrantes. Como las mujeres, llenas de temor, no se atrevían a levantar la vista del suelo, ellos les preguntaron: "¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo? No está aquí, ha resucitado. Recuerden lo que él les decía cuando aún estaba en Galilea: 'Es necesario que el Hijo del hombre sea entregado en manos de los pecadores, que sea crucificado y que resucite al tercer día'". Y las mujeres recordaron sus palabras.

Palabra del Señor.



Comentario

La muerte de las personas queridas nos causa incertidumbre y dolor, como sufrieron las discípulas. Pero quedarnos anclados en la muerte nos paraliza. Como ellas, recordemos las palabras de Jesús. Él habló muchas veces de la muerte y de la vida, y nos hizo una promesa. Él es la Vida.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Todos los santos. (S). Blanco.

"La veneración pública de los santos en la Iglesia comenzó ya desde el siglo II. Se desarrolló en las primeras comunidades locales. Y tuvo su origen y fundamento en la tumba del mártir, pues se creía que quien había derramado su sangre por Cristo podía interceder desde el cielo por los que lo invocaban. De la memoria y veneración de los mártires se fue pasando progresivamente a la oración y súplica a los mismos y la creencia en su eficaz intercesión. Este mismo culto y veneración se extendió también en el siglo IV a las vírgenes y confesores. Estos últimos son aquellos que 'confesaron públicamente su fe' pero no dieron la vida en tormentos, como los mártires" (P. Santidrián-C. Astruga, Diccionario de los Santos, Ed. Verbo Divino).

PRIMERA LECTURA

Apoc 7, 2-4. 9-14

Lectura del libro del Apocalipsis

Yo, Juan, vi a un ángel que subía del Oriente, llevando el sello del Dios vivo. Y comenzó a gritar con voz potente a los cuatro ángeles que habían recibido el poder de dañar a la tierra y al mar: "No dañen a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta que marquemos con el sello la frente de los servidores de nuestro Dios". Oí entonces el número de los que habían sido marcados: eran 144.000 pertenecientes a todas las tribus de Israel. Después de esto, vi una enorme muchedumbre, imposible de contar, formada por gente de todas las naciones, familias, pueblos y lenguas. Estaban de pie ante el trono y delante del Cordero, vestidos con túnicas blancas; llevaban palmas en la mano y exclamaban con voz potente: "¡La salvación viene de nuestro Dios que está sentado en el trono, y del Cordero!". Y todos los ángeles que estaban alrededor del trono, de los ancianos y de los cuatro seres vivientes, se postraron con el rostro en tierra delante del trono, y adoraron a Dios, diciendo: "¡Amén! ¡Alabanza, gloría y sabiduría, acción de gracias, honor, poder y fuerza a nuestro Dios para siempre! ¡Amén!". Y uno de los ancianos me preguntó: "¿Quiénes son y de dónde vienen los que están revestidos de túnicas blancas?". Yo le respondí: "Tú lo sabes, señor". Y él me dijo: "Éstos son los que vienen de la gran tribulación; ellos han lavado sus vestiduras y las han blanqueado en la sangre del Cordero".

Palabra de Dios.



Comentario

"Esta visión enfoca la gran multitud con túnicas blancas, que alaban a Dios y al Cordero, no por su victoria, sino por su salvación. La ideología política del momento decretaba que la fuente de bienestar, paz y salvación era el emperador romano. ¡Qué refutación más fuerte contrapone Juan! Él insiste en lo que dice Jesús: los sufrimientos actuales apenas son dolores de parto de un mundo renovado y liberado del mal" (Ricardo Foulkes, Apocalipsis, Comentario Bíblico Latinoamericano, Ed. Verbo Divino).



SALMO

Sal 23, 1-6

R. ¡Benditos los que buscan al Señor!

Del Señor es la tierra y todo lo que hay en ella, el mundo y todos sus habitantes, porque él la fundó sobre los mares, él la afirmó sobre las corrientes del océano. R.

¿Quién podrá subir a la Montaña del Señor y permanecer en su recinto sagrado? El que tiene las manos limpias y puro el corazón; el que no rinde culto a los ídolos ni jura falsamente. R.

Él recibirá la bendición del Señor, la recompensa de Dios, su Salvador. Así son los que buscan al Señor, los que buscan tu rostro, Dios de Jacob. R.



SEGUNDA LECTURA

1Jn 3, 1-3

Lectura de la primera carta de san Juan.

Queridos hermanos: ¡Miren cómo nos amó el Padre! Quiso que nos llamáramos hijos de Dios, y nosotros lo somos realmente. Si el mundo no nos reconoce, es porque no lo ha reconocido a él. Queridos míos, desde ahora somos hijos de Dios, y lo que seremos no se ha manifestado todavía. Sabemos que cuando se manifieste, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal cual es. El que tiene esta esperanza en él, se purifica, así como él es puro.

Palabra de Dios.



Comentario

Los santos ya están viendo a Dios. Esa es nuestra esperanza: compartir la comunión de amor con la Santísima Trinidad y entrar en su misterio. Entonces se terminarán nuestras preguntas e inquietudes porque conoceremos a Dios tal cual es.



EVANGELIO

Mt 4, 25?5, 12

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Seguían a Jesús grandes multitudes, que llegaban de Galilea, de la Decápolis, de Jerusalén, de Judea y de la Transjordania. Al ver la multitud, Jesús subió a la montaña, se sentó, y sus discípulos se acercaron a él. Entonces tomó la palabra y comenzó a enseñarles, diciendo: "Felices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos. Felices los afligidos, porque serán consolados. Felices los pacientes, porque recibirán la tierra en herencia. Felices los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados. Felices los misericordiosos, porque obtendrán misericordia. Felices los que tienen el corazón puro, porque verán a Dios. Felices los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios. Felices los que son perseguidos por practicar la justicia, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos. Felices ustedes, cuando sean insultados y perseguidos, y cuando se los calumnie en toda forma a causa de mí. Alégrense y regocíjense entonces, porque ustedes tendrán una gran recompensa en el cielo; de la misma manera persiguieron a los profetas que los precedieron".

Palabra del Señor.



Comentario

Jesús pronunció las bienaventuranzas frente a una multitud que lo seguía. Seguramente, muchos de esos hombres y mujeres merecían esta felicitación, por vivir como hijos e hijas de Dios. Los santos a los cuales veneramos reciben también esta felicitación de Jesús. Pero ampliemos la mirada. No sólo los santos que están en los altares han vivido las condiciones de las bienaventuranzas. ¡Cuántas personas cercanas a nosotros están llenas del espíritu de las bienaventuranzas! Su santidad es silenciosa, como la levadura en la masa. Demos gracias por los santos y santas que Dios nos pone en el camino.

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