viernes, 17 de mayo de 2013

De la feria. Blanco.
LECTURA
Hech 25, 13b-21
Lectura de los Hechos de los apóstoles.
El rey Agripa y Berenice llegaron a Cesarea y fueron a saludar a Festo. Como ellos permanecieron varios días, Festo expuso al rey el caso de Pablo, diciéndole: "Félix ha dejado a un prisionero, y durante mi estadía en Jerusalén, los sumos sacerdotes y los ancianos de los judíos, presentaron quejas pidiendo su condena. Yo les respondí que los romanos no tienen la costumbre de entregar a un hombre antes de enfrentarlo con sus acusadores y darle la oportunidad de defenderse. Ellos vinieron aquí, y sin ninguna demora, me senté en el tribunal e hice comparecer a ese hombre al día siguiente. Pero cuando se presentaron los acusadores, estos no alegaron contra él ninguno de los cargos que yo sospechaba. Lo que había entre ellos eran no sé qué discusiones sobre su religión, y sobre un tal Jesús que murió y que Pablo asegura que vive. No sabiendo bien qué partido tomar en un asunto de esta índole le pregunté a Pablo si quería ir a Jerusalén para ser juzgado allí. Pero como éste apeló al juicio de Su Majestad imperial, yo ordené que lo dejaran bajo custodia hasta que lo enviara al Emperador".
Palabra de Dios.

Comentario
No debemos confundirnos. Festo no busca la justicia para Pablo, sino la aprobación y la condescendencia del rey Agripa. En medio, el preso no tiene defensa salvo su propia palabra, "lo que él dice", y que las autoridades no entienden, ni tienen idea. Juzgan sin entender, ni importarle la suerte del acusado.

SALMO
Sal 102, 1-2. 11-12. 19-20ab
R. ¡El Señor tiene su trono en el cielo! O bien: Aleluya.
Bendice al Señor, alma mía, que todo mi ser bendiga a su santo Nombre; bendice al Señor, alma mía, y nunca olvides sus beneficios. R.
Cuanto se alza el cielo sobre la tierra, así de inmenso es su amor por los que lo temen; cuanto dista el oriente del occidente, así aparta de nosotros nuestros pecados. R.
El Señor puso su trono en el cielo, y su realeza gobierna el universo. ¡Bendigan al Señor, todos sus ángeles, los fuertes guerreros que cumplen sus órdenes! R.

EVANGELIO
Jn 21, 15-19
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.
Después de la aparición a la orilla del lago, Jesús resucitado dijo a Simón Pedro: "Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos?". Él le respondió: "Sí, Señor, Tú sabes que te quiero". Jesús le dijo: "Apacienta mis corderos". Le volvió a decir por segunda vez: "Simón, hijo de Juan, ¿me amas?". Él le respondió: "Sí, Señor, sabes que te quiero". Jesús le dijo: "Apacienta mis ovejas". Le preguntó por tercera vez: "Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?". Pedro se entristeció de que por tercera vez le preguntara si lo quería, y le dijo: "Señor, Tú lo sabes todo; sabes que te quiero". Jesús le dijo: "Apacienta mis ovejas. Te aseguro que cuando eras joven, tú mismo te vestías e ibas a donde querías. Pero cuando seas viejo, extenderás tus brazos, y otro te atará y te llevará a donde no quieras". De esta manera, indicaba con qué muerte Pedro debía glorificar a Dios. Y, después de hablar así, le dijo: "Sígueme".
Palabra del Señor.

Comentario
La interpelación de Jesús a Pedro ocurre "después de comer". Es que al compartir la mesa con Jesús nos comprometemos a escucharlo, a seguirlo y cumplir su voluntad.

jueves, 16 de mayo de 2013

Misa a elección. Feria. Blanco. - San Luis Orione, presbítero. (ML). Blanco.
LECTURA
Hech 22, 30; 23, 6-11
Lectura de los Hechos de los apóstoles.
Queriendo saber con exactitud de qué acusaban los judíos a Pablo, el tribuno mandó quitarle las cadenas, y convocando a los sumos sacerdotes y a todo el Sanedrín, hizo comparecer a Pablo delante de ellos. Pablo, sabiendo que había dos partidos, el de los saduceos y el de los fariseos, exclamó en medio del Sanedrín: "Hermanos, yo soy fariseo, hijo de fariseos, y ahora me están juzgando a causa de nuestra esperanza en la resurrección de los muertos". Apenas pronunció estas palabras, surgió una disputa entre fariseos y saduceos, y la asamblea se dividió. Porque los saduceos niegan la resurrección y la existencia de los ángeles y de los espíritus; los fariseos, por el contrario, admiten una y otra cosa. Se produjo un griterío, y algunos escribas del partido de los fariseos se pusieron de pie y protestaron enérgicamente: "Nosotros no encontramos nada de malo en este hombre. ¿Y si le hubiera hablado algún espíritu o un ángel...?". Como la disputa se hacía cada vez más violenta, el tribuno, temiendo por la integridad de Pablo, mandó descender a los soldados para que lo sacaran de allí y lo llevaran de nuevo a la fortaleza. A la noche siguiente, el Señor se apareció a Pablo y le dijo: "Ánimo, así como has dado testimonio de mí en Jerusalén, también tendrás que darlo en Roma".
Palabra de Dios.

Comentario
"Pablo ahora ya no hace una apología, sino que da un verdadero testimonio. El testigo no puede ser refutado, sino únicamente eliminado. Por eso quieren matarlo, del mismo modo que trataron de matar a los apóstoles al final de la sesión del Sanedrín. Esa nueva actitud de Pablo es ahora reconocida directamente por Jesús resucitado: 'poniéndose a su lado', Jesús le dice: '¡Ánimo!, pues como has dado testimonio de mí en Jerusalén, así es preciso que lo des también en Roma'. (?) Jesús le asegura a Pablo la posibilidad y necesidad de dar testimonio en Roma. Se trata, en realidad, de una promesa de resurrección para Pablo" (Pablo Richard, El movimiento de Jesús antes de la Iglesia, Presencia Teológica).

SALMO
Sal 15, 1-2a. 5. 7-11
R. ¡Protégeme, Dios mío, porque me refugio en ti! O bien: Aleluya.
Protégeme, Dios mío, porque me refugio en ti. Yo digo al Señor: "Señor, Tú eres mi bien". El Señor es la parte de mi herencia y mi cáliz, ¡Tú decides mi suerte! R.
Bendeciré al Señor que me aconseja, ¡hasta de noche me instruye mi conciencia! Tengo siempre presente al Señor: Él está a mi lado, nunca vacilaré. R.
Por eso mi corazón se alegra, se regocijan mis entrañas y todo mi ser descansa seguro: porque no me entregarás a la muerte ni dejarás que tu amigo vea el sepulcro. R.
Me harás conocer el camino de la vida, saciándome de gozo en tu presencia, de felicidad eterna a tu derecha. R.

EVANGELIO
Jn 17, 1b. 20-26
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.
A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús levantó los ojos al cielo, y oró diciendo: "Padre santo, no ruego solamente por ellos, sino también por los que, gracias a su palabra, creerán en mí. Que todos sean uno: como Tú, Padre, estás en mí y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste. Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno ?Yo en ellos y tú en mí? para que sean perfectamente uno y el mundo conozca que tú me has enviado, y que los has amado a ellos como me amaste a mí. Padre, quiero que los que tú me diste estén conmigo donde yo esté, para que contemplen la gloria que me has dado, porque ya me amabas antes de la creación del mundo. Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te conocí, y ellos reconocieron que tú me enviaste. Les di a conocer tu Nombre, y se lo seguiré dando a conocer, para que el amor con que tú me amaste esté en ellos, y yo también esté en ellos".
Palabra del Señor.

Comentario
Jesús reconoce que nos cuesta vivir la unidad y por eso reza al Padre. Tenemos a Jesús de nuestra parte, que ora para que seamos UNO. Pero esa unidad, sepámoslo, no es unidad de pensamientos, de ideas, o de opiniones. Es fundamentalmente unidad en el amor.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Misa a elección. Feria. Blanco. - San Isidro, labrador. (ML). Blanco
Isidro fue un trabajador rural que sirvió en diversas haciendas en España. Finalmente, se estableció en una finca donde fue reconocido por su laboriosidad y su honradez. Es un ejemplo de laico que vivió la espiritualidad cristiana en la tarea cotidiana. Es el patrono de los labradores.
LECTURA
Hech 20, 28-38
Lectura de los Hechos de los apóstoles.
Pablo decía a los presbíteros de la Iglesia de Éfeso: "Velen por ustedes, y por todo el rebaño sobre el cual el Espíritu Santo los ha constituido guardianes para apacentar a la Iglesia de Dios, que él adquirió al precio de su propia sangre. Yo sé que después de mi partida se introducirán entre ustedes lobos rapaces que no perdonarán al rebaño. Y aun de entre ustedes mismos surgirán hombres que tratarán de arrastrar a los discípulos con doctrinas perniciosas. Velen, entonces, y recuerden que durante tres años, de noche y de día, no he cesado de aconsejar con lágrimas a cada uno de ustedes. Ahora los encomiendo al Señor y a la Palabra de su gracia, que tiene poder para construir el edificio y darles la parte de la herencia que les corresponde, con todos los que han sido santificados. En cuanto a mí, no he deseado ni plata ni oro ni los bienes de nadie. Ustedes saben que con mis propias manos he atendido a mis necesidades y a las de mis compañeros. De todas las maneras posibles, les he mostrado que así, trabajando duramente, se debe ayudar a los débiles, y que es preciso recordar las palabras del Señor Jesús: 'La felicidad está más en dar que en recibir'". Después de decirles esto, se arrodilló y oró junto a ellos. Todos se pusieron a llorar, abrazaron a Pablo y lo besaron afectuosamente, apenados sobre todo porque les había dicho que ya no volverían a verlo. Después lo acompañaron hasta el barco.
Palabra de Dios.

Comentario
En este discurso de despedida, Pablo hace una reseña de su misión. Aquí recuerda también "que con mis propias manos he atendido a mis necesidades". Con esto se refiere a su oficio de tejedor y a la práctica que mantuvo durante la misión: siguió viviendo de su trabajo, para no ser una carga y mantener su libertad. Para él, este modo de ejercer la tarea pastoral fue su compromiso y la muestra de su amor sincero.

SALMO
Sal 67, 29-30. 33-36
R. ¡Pueblos de la tierra, canten al Señor! O bien: Aleluya.
Tu Dios ha desplegado tu poder: ¡sé fuerte, Dios, Tú que has actuado por nosotros! A causa de tu Templo, que está en Jerusalén, los reyes te presentarán tributo. R.
¡Canten al Señor, reinos de la tierra, entonen un himno al Señor, al que cabalga por el cielo, por el cielo antiquísimo! R.
Él hace oír su voz poderosa, ¡reconozcan el poder del Señor! Su majestad brilla sobre Israel y su poder, sobre las nubes. R.

EVANGELIO
Jn 17, 6a. 11b-19
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.
A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús levantó los ojos al cielo, y oró diciendo: "Padre santo, manifesté tu nombre a los que separaste del mundo para confiármelos. Cuida en tu Nombre a todos los que me diste para que sean uno, como nosotros. Mientras estaba con ellos, Yo los cuidaba en tu Nombre a los que me diste; los protegía y no se perdió ninguno de ellos, excepto el que debía perderse, para que se cumpliera la Escritura. Pero ahora voy a ti, y digo esto estando en el mundo, para que mí gozo sea el de ellos y su gozo sea perfecto. Yo les comuniqué tu palabra, y el mundo los odió porque ellos no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. No te pido que los saques del mundo, sino que los preserves del Maligno. Ellos no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Conságralos en la verdad: tu palabra es verdad. Así como tú me enviaste al mundo, Yo también los envío al mundo. Por ellos me consagro, para que también ellos sean consagrados en la verdad".
Palabra del Señor.

Comentario
En esta parte de las palabras de la última cena, Jesús ya no se dirige a los discípulos sino que habla directamente con el Padre. Este capítulo recibe el nombre de "oración sacerdotal" porque Jesús reza por "los suyos" y ofrece su sacrificio para santificarlos. Releamos lentamente las palabras de esta oración: Jesús las pronunció por cada uno de nosotros.

martes, 14 de mayo de 2013

San Matías, apóstol. (F). Rojo.
Matías era un discípulo que cumplía con la condición de haber estado desde los inicios de la vida pública de Jesús. Formaba parte de la comunidad creyente que estuvo reunida esperando la venida del Espíritu Santo. Fue elegido para reemplazar a Judas y así conservar el número de 12 apóstoles. El Nuevo Testamento no nos aporta otros datos sobre él. Una tradición afirma que evangelizó Etiopía.
LECTURA
Hech 1, 15-17. 20-26
Lectura de los Hechos de los apóstoles.
Después de la Ascensión del Señor, Pedro se puso de pie en medio de los hermanos ?los que estaban reunidos eran alrededor de ciento veinte personas? y dijo: "Hermanos, era necesario que se cumpliera la Escritura en la que el Espíritu Santo, por boca de David, habla de Judas, que fue el jefe de los que apresaron a Jesús. Él era uno de los nuestros y había recibido su parte en nuestro ministerio. En el libro de los Salmos está escrito: 'Que su casa quede desierta y nadie la habite'. Y más adelante: 'Que otro ocupe su cargo'. Es necesario que uno de los que han estado en nuestra compañía durante todo el tiempo que el Señor Jesús permaneció con nosotros, desde el bautismo de Juan hasta el día de la Ascensión, sea constituido con nosotros testigo de su resurrección". Se propusieron dos: José, llamado Barsabás, de sobrenombre el Justo, y Matías. Y oraron así: "Señor, Tú que conoces los corazones de todos, muéstranos a cuál de los dos elegiste para desempeñar el ministerio del apostolado, dejado por Judas al irse al lugar que le correspondía". Echaron suertes, y la elección cayó sobre Matías, que fue agregado a los once Apóstoles.
Palabra de Dios.

Comentario
Puede parecer extraño que un asunto tan importante, al final quede librado a la suerte. Podemos interpretar este "echar a suertes" como un acto de confianza en el Espíritu Santo. La asamblea hizo todo lo que pudo: presentó a los candidatos y evaluó su capacidad. Y para no enredarse en una contienda donde cada grupo tiraría por su "candidato" dejó que el asunto lo resolviera el Espíritu Santo.

SALMO
Sal 112, 1-8
R. El Señor lo hizo sentar entre los nobles de su pueblo. O bien: Aleluya.
Alaben, servidores del Señor, alaben el Nombre del Señor. Bendito sea el Nombre del Señor, desde ahora y para siempre. R.
Desde la salida del sol hasta su ocaso, sea alabado el Nombre del Señor. El Señor está sobre todas las naciones, su gloria se eleva sobre el cielo. R.
¿Quién es como el Señor, nuestro Dios, que tiene su morada en las alturas, y se inclina para contemplar el cielo y la tierra? R.
Él levanta del polvo al desvalido, alza al pobre de su miseria, para hacerlo sentar entre los nobles, entre los nobles de su pueblo. R.

EVANGELIO
Jn 15, 9-17
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.
A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: "Como el Padre me amó, también yo los he amado a ustedes. Permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, como yo cumplí los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les he dicho esto para que mi gozo sea el de ustedes, y ese gozo sea perfecto. Éste es mi mandamiento: ámense los unos a los otros, como yo los he amado. No hay amor más grande que dar la vida por los amigos. Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les mando. Ya no los llamo servidores, porque el servidor ignora lo que hace su señor; Yo los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que oí de mi Padre. No son ustedes los que me eligieron a mí, sino yo el que los elegí a ustedes, y los destiné para que vayan y den fruto, y ese fruto sea duradero. Así, todo lo que pidan al Padre en mi Nombre, él se lo concederá. Lo que yo les mando es que se amen los unos a los otros".
Palabra del Señor.

Comentario
Cuando Dios elige a alguien, lo elige para un estilo de vida: la comunión en el amor. Cualquiera sea nuestro puesto en la comunidad, tengamos o no algún "cargo" en la iglesia, la única forma de llevarlo adelante es en el amor que se entrega y crea vínculos sólidos y vivificantes.

lunes, 13 de mayo de 2013

Misa a elección. Feria. Blanco. - Nuestra Señora de Fátima. (ML). Blanco.
El 13 de mayo de 1917 la Virgen María se apareció a tres pastorcitos portugueses: Jacinta, Francisco y Lucía. Los niños concurrieron durante seis meses al lugar de la aparición, y María les fue revelando su mensaje de oración y conversión. También les pidió que difundieran el rezo del Santo Rosario.
LECTURA
Hech 19, 1-8
Lectura de los Hechos de los apóstoles.
Mientras Apolo permanecía en Corinto, Pablo atravesando la región interior, llegó a Éfeso. Allí encontró a algunos discípulos y les preguntó: "Cuando ustedes abrazaron la fe, ¿recibieron el Espíritu Santo?". Ellos le dijeron: "Ni siquiera hemos oído decir que hay un Espíritu Santo". "Entonces, ¿qué bautismo recibieron?", les preguntó Pablo. "El de Juan Bautista", respondieron. Pablo les dijo: "Juan bautizaba con el bautismo de penitencia, diciendo al pueblo que creyera en el que vendría después de él, es decir, en Jesús". Al oír estas palabras, ellos se hicieron bautizar en el Nombre del Señor Jesús. Pablo les impuso las manos, y descendió sobre ellos el Espíritu Santo. Entonces comenzaron a hablar en distintas lenguas y a profetizar. Eran en total unos doce hombres. Pablo fue luego a la sinagoga y durante tres meses predicó abiertamente, hablando sobre el Reino de Dios y tratando de persuadir a los oyentes.
Palabra de Dios.

Comentario
Por donde quiera que se derrama el Espíritu Santo, produce su efecto. Este grupo de hombres recibe el don del Espíritu que los hace discípulos plenamente. Y el don se expresa en alabanza y palabra profética, manifestación de la presencia que renueva.

SALMO
Sal 67, 2-5ac. 6-7ab
R. ¡Pueblos de la tierra, canten al Señor! O bien: Aleluya.
¡Se alza el Señor! Sus enemigos se dispersan y sus adversarios huyen delante de él. Tú los disipas como se disipa el humo; como se derrite la cera ante el fuego, así desaparecen los impíos delante del Señor. R.
Los justos se regocijan, gritan de gozo delante del Señor y se llenan de alegría. ¡Canten al Señor, entonen un himno a su Nombre! Su Nombre es "el Señor". R.
El Señor en su santa Morada es padre de los huérfanos y defensor de las viudas: Él instala en un hogar a los solitarios y hace salir con felicidad a los cautivos. R.

EVANGELIO
Jn 16, 29-33
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.
A la Hora de pasar de este mundo al Padre, los discípulos le dijeron a Jesús: "Por fin hablas claro y sin parábolas. Ahora conocemos que tú lo sabes todo y no hace falta hacerte preguntas. Por eso creemos que tú has salido de Dios". Jesús les respondió: "¿Ahora creen? Se acerca la hora, y ya ha llegado, en que ustedes se dispersarán cada uno por su lado, y me dejarán solo. Pero no, no estoy solo, porque el Padre está conmigo. Les digo esto para que encuentren la paz en mí. En el mundo tendrán que sufrir; pero tengan valor: Yo he vencido al mundo".
Palabra del Señor.

Comentario
La paz es otro regalo que Jesús deja antes de partir de este mundo. La paz, que no se limita a la ausencia de guerra. La paz es bienestar completo, satisfacción y armonía, que proceden de la bendición de Dios. Esa es la paz que nos deseamos unos a otros cuando nos saludamos en la misa. Esa es la paz que queremos hacer presente en nuestro mundo.

domingo, 12 de mayo de 2013

La Ascensión del Señor. (S). Blanco.
LECTURA
Hech 1, 1-11
Lectura de los Hechos de los apóstoles.
En mi primer Libro, querido Teófilo, me referí a todo lo que hizo y enseñó Jesús, desde el comienzo, hasta el día en que subió al cielo, después de haber dado, por medio del Espíritu Santo, sus últimas instrucciones a los Apóstoles que había elegido. Después de su Pasión, Jesús se manifestó a ellos dándoles numerosas pruebas de que vivía, y durante cuarenta días se les apareció y les habló del Reino de Dios. En una ocasión, mientras estaba comiendo con ellos, les recomendó que no se alejaran de Jerusalén y esperaran la promesa del Padre: "La promesa, les dijo, que yo les he anunciado. Porque Juan bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados en el Espíritu Santo, dentro de pocos días". Los que estaban reunidos le preguntaron: "Señor, ¿es ahora cuando vas a restaurar el reino de Israel?". Él les respondió: "No les corresponde a ustedes conocer el tiempo y el momento que el Padre ha establecido con su propia autoridad. Pero recibirán la fuerza del Espíritu Santo que descenderá sobre ustedes, y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaría, y hasta los confines de la tierra". Dicho esto, los Apóstoles lo vieron elevarse, y una nube lo ocultó de la vista de ellos. Como permanecían con la mirada puesta en el cielo mientras Jesús subía, se les aparecieron dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron: "Hombres de Galilea, ¿por qué siguen mirando al cielo? Este Jesús que les ha sido quitado y fue elevado al cielo, vendrá de la misma manera que lo han visto partir".
Palabra de Dios.

Comentario
Jesucristo hace nuevas todas las cosas. Pero a nosotros nos puede ocurrir como a los discípulos, que todavía piensan con esquemas viejos ?restaurar el antiguo reino de Israel? o que directamente se quedan "embelesados" mirando el cielo y sin reaccionar. Jesucristo ya no está terrenalmente en este mundo, por eso nos confía la misión a nosotros: Vayan y sean mis testigos. Y para esta tarea nos deja su Espíritu.

SALMO
Sal 46, 2-3. 6-9
R. El Señor asciende entre aclamaciones. O bien: Aleluya.
Aplaudan, todos los pueblos, aclamen al Señor con gritos de alegría; porque el Señor, el Altísimo, es temible, es el soberano de toda la tierra. R.
El Señor asciende entre aclamaciones, asciende al sonido de trompetas. Canten, canten a nuestro Dios, canten, canten a nuestro Rey. R.
El Señor es el Rey de toda la tierra, cántenle un hermoso himno. El Señor reina sobre las naciones el Señor se sienta en su trono sagrado. R.

SEGUNDA LECTURA
Ef 1, 17-23
Lectura de la carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Éfeso.
Hermanos: Que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, les conceda un espíritu de sabiduría y de revelación que les permita conocerlo verdaderamente. Que él ilumine sus corazones, para que ustedes puedan valorar la esperanza a la que han sido llamados, los tesoros de gloria que encierra su herencia entre los santos, y la extraordinaria grandeza del poder con que él obra en nosotros, los creyentes, por la eficacia de su fuerza. Éste es el mismo poder que Dios manifestó en Cristo, cuando lo resucitó de entre los muertos y lo hizo sentar a su derecha en el cielo, elevándolo por encima de todo Principado, Potestad, Poder y Dominación, y de cualquier otra dignidad que pueda mencionarse tanto en este mundo como en el futuro. Él puso todas las cosas bajo sus pies y lo constituyó, por encima de todo, Cabeza de la Iglesia, que es su Cuerpo y la Plenitud de Aquél que llena completamente todas las cosas.
Palabra de Dios.

Comentario
La Resurrección y la Ascensión de Jesús nos hacen mirar esperanzadamente nuestro futuro. Esto quiere hacer el Padre también en nosotros; somos hermanos de Jesucristo, tendremos la misma herencia. Pidamos al Espíritu Santo que nos dé la luz para comprender esta grandeza a la que somos llamados.

EVANGELIO
Lc 24, 46-53
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.
Jesús dijo a sus discípulos: "Así está escrito: el Mesías debía sufrir y resucitar de entre los muertos al tercer día, y comenzando por Jerusalén, en su Nombre debía predicarse a todas las naciones la conversión para el perdón de los pecados. Ustedes son testigos de todo esto. Y yo les enviaré lo que mi Padre les ha prometido. Permanezcan en la ciudad, hasta que sean revestidos con la fuerza que viene de lo alto". Después Jesús los llevó hasta las proximidades de Betania y, elevando sus manos, los bendijo. Mientras los bendecía, se separó de ellos y fue llevado al cielo. Los discípulos, que se habían postrado delante de él, volvieron a Jerusalén con gran alegría, y permanecían continuamente en el Templo alabando a Dios.
Palabra del Señor.

Comentario
Aquellos hombres y mujeres de la primera comunidad disfrutaron de la presencia física y terrenal de Jesús. ¿Cuál fue el fruto de esa presencia viva de Jesús que la comunidad había compartido? El fruto fue la alegría y la alabanza. Nosotros hoy experimentamos los diversos modos de presencia de Jesucristo, en la Eucaristía, en las comunidades de fe, en los más pobres. Que ese encuentro con Jesucristo vivo nos lleve también a la alegría y a la alabanza.

sábado, 11 de mayo de 2013

De la feria. Blanco.
LECTURA
Hech 18, 23-28
Lectura de los Hechos de los apóstoles.
Después de haber permanecido un tiempo en Antioquía, Pablo partió de nuevo y recorrió sucesivamente la región de Galacia y la Frigia, animando a todos los discípulos. Un judío llamado Apolo, originario de Alejandría, había llegado a Éfeso. Era un hombre elocuente y versado en las Escrituras. Había sido iniciado en el Camino del Señor y, lleno de fervor, exponía y enseñaba con precisión lo que se refiere a Jesús, aunque no conocía otro bautismo más que el de Juan Bautista. Comenzó a hablar con decisión en la sinagoga. Después de oírlo, Priscila y Aquila lo llevaron con ellos y le explicaron más exactamente el Camino de Dios. Como él pensaba ir a Acaya, los hermanos lo alentaron, y escribieron a los discípulos para que lo recibieran de la mejor manera posible. Desde que llegó a Corinto fue de gran ayuda, por la gracia de Dios, para aquéllos que habían abrazado la fe, porque refutaba vigorosamente a los judíos en público, demostrando por medio de las Escrituras que Jesús es el Mesías.
Palabra de Dios.

Comentario
Hace un par de días, el texto nos presentaba a Priscilla y Aquila, un matrimonio trabajador que compartía su vida y su tarea con san Pablo. Aquí los vemos ejerciendo su rol de catequistas: ellos perciben que Apolo no está consolidado en el camino de la fe, y por eso le exponen con solvencia la enseñanza de Jesucristo. Esta tarea de Priscilla y Aquila se renueva hoy en tantos matrimonios catequistas, ministros y agentes de pastoral, que acompañan en el crecimiento de la fe a las personas de la comunidad.

SALMO
Sal 46, 2-3. 8-10
R. ¡El Señor es el Rey de toda la tierra! O bien: Aleluya.
Aplaudan, todos los pueblos, aclamen al Señor con gritos de alegría; porque el Señor, el Altísimo, es temible, es el soberano de toda la tierra. R.
El Señor es el Rey de toda la tierra, cántenle un hermoso himno. El Señor reina sobre las naciones, el Señor se sienta en su trono sagrado. R.
Los nobles de los pueblos se reúnen con el pueblo del Dios de Abraham: del Señor son los poderosos de la tierra, y él se ha elevado inmensamente. R.

EVANGELIO
Jn 16, 23b-28
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.
A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: "Les aseguro que todo lo que pidan al Padre en mi Nombre, él se lo concederá. Hasta ahora, no han pedido nada en mi Nombre. Pidan y recibirán, y tendrán una alegría que será perfecta. Les he dicho todo esto por medio de parábolas. Llega la hora en que ya no les hablaré por medio de parábolas, sino que les hablaré claramente del Padre. Aquel día ustedes pedirán en mi Nombre; y no será necesario que yo ruegue al Padre por ustedes, ya que él mismo los ama, porque ustedes me aman y han creído que yo vengo de Dios. Salí del Padre y vine al mundo. Ahora dejo el mundo y voy al Padre".
Palabra del Señor.

Comentario
Jesús ya está glorificado junto al Padre. Pedir en su nombre, pedir "en el nombre de Jesús" es unirnos a él en nuestra condición de hijos e hijas muy queridos. Y, con la confianza y la espontaneidad de los chicos frente a sus padres, presentar nuestra petición.
Gracias por tu visita!!!