miércoles, 18 de enero de 2012

De la feria. Verde.

LECTURA

1Sam 17, 1. 2. 4. 8. 32-33. 37. 40-51

Lectura del primer libro de Samuel.

Los filisteos reunieron sus fuerzas para el combate. También Saúl y los hombres de Israel se reunieron y se dispusieron en orden de batalla frente a los filisteos. Entonces salió del campo filisteo un luchador llamado Goliat. Se detuvo y gritó a las filas de Israel: "¿Para qué salen a presentar batalla? ¿No soy yo el Filisteo y ustedes los esclavos de Saúl? Elijan a un hombre y que baje a enfrentarme". David dijo a Saúl: "No hay que desanimarse a causa de ése; tu servidor irá a luchar contra el filisteo". Pero Saúl respondió a David: "Tú no puedes batirte con ese filisteo, porque no eres más que un muchacho, y él es un hombre de guerra desde su juventud". Y David añadió: "El Señor, que me ha librado de las garras del león y del oso, también me librará de la mano de ese filisteo". Entonces Saúl dijo a David: "Ve, y que el Señor esté contigo". Luego David tomó en la mano su bastón, eligió en el torrente cinco piedras bien lisas, las puso en su bolsa de pastor, en la mochila, y con la honda en la mano avanzó hacia el filisteo. El filisteo se fue acercando poco a poco a David, precedido de su escudero. Y al fijar sus ojos en David, el filisteo lo despreció, porque vio que era apenas un muchacho, de tez clara y de buena presencia. Entonces dijo a David: "¿Soy yo un perro para que vengas a mí armado de palos?". Y maldijo a David invocando a sus dioses. Luego le dijo: "Ven aquí, y daré tu carne a los pájaros del cielo y a los animales del campo". David replicó al filisteo: "Tú avanzas contra mí armado de espada, lanza y jabalina, pero yo voy hacia ti en el nombre del Señor de los ejércitos, el Dios de las huestes de Israel, a quien tú has desafiado. Hoy mismo el Señor te entregará en mis manos; yo te derrotaré, te cortaré la cabeza, y daré tu cadáver y los cadáveres del ejército filisteo a los pájaros del cielo y a los animales del campo. Así toda la tierra sabrá que hay un Dios para Israel. Y toda esta asamblea reconocerá que el Señor da la victoria sin espada ni lanza. Porque ésta es una guerra del Señor, y él los entregará en nuestras manos". Cuando el filisteo se puso en movimiento y se acercó cada vez más para enfrentar a David, éste enfiló velozmente en dirección al filisteo. En seguida metió la mano en su bolsa, sacó de ella una piedra y la arrojó con la honda, hiriendo al filisteo en la frente. La piedra se le clavó en la frente, y él cayó de bruces contra el suelo. Así venció David al filisteo con la honda y una piedra; le asestó un golpe mortal, sin tener una espada en su mano. David fue corriendo y se paró junto al filisteo; le agarró la espada, se la sacó de la vaina y lo mató, cortándole la cabeza. Al ver que su héroe estaba muerto, los filisteos huyeron.

Palabra de Dios.



Comentario

"David, sin presumir de sus fuerzas, sino en el nombre de Dios, atrevióse a salir contra el gigante. (?) Toda la importancia del hombre está en que Dios lo reconozca, en que le dé su gracia, en la cual confiaba David. Goliat, en cambio, pagado de sí mismo y de sus fuerzas, soberbio, orgulloso, hinchado, confió principalmente la victoria completa de su pueblo en su propia persona. Y como todo orgullo se revela en la insolencia de la frente, la piedra lanzada fue a clavarse en la frente misma y lo abatió" (San Agustín, Sermón XXXII).



SALMO

Sal 143, 1-2. 9-10

R. ¡Bendito sea el Señor, mi Roca!

Bendito sea el Señor, mi Roca, el que adiestra mis brazos para el combate y mis manos para la lucha. R.

Él es mi bienhechor y mi fortaleza, mi baluarte y mi libertador; él es el escudo con que me resguardo, y el que somete los pueblos a mis pies. R.

Dios mío, yo quiero cantarte un canto nuevo y tocar para ti con el arpa de diez cuerdas, porque tú das la victoria a los reyes y libras a David, tu servidor. R.



EVANGELIO

Mc 3, 1-6

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Jesús entró en una sinagoga, y había allí un hombre que tenía una mano paralizada. Los fariseos observaban atentamente a Jesús para ver si lo sanaba en sábado, con el fin de acusarlo. Jesús dijo al hombre de la mano paralizada: "Ven y colócate aquí delante". Y les dijo: "¿Está permitido en sábado hacer el bien o el mal, salvar una vida o perderla?". Pero ellos callaron. Entonces, dirigiendo sobre ellos una mirada llena de indignación y apenado por la dureza de sus corazones, dijo al hombre: "Extiende tu mano". Él la extendió y su mano quedó sana. Los fariseos salieron y se confabularon con los herodianos para buscar la forma de acabar con él.

Palabra del Señor.



Comentario

Jesús parece exagerado en su pregunta: "¿Es lícito salvar una vida o destruirla?". Se podría objetar que este hombre no se estaba muriendo. Pero para Jesús, todo lo que afecta la salud y el bienestar es urgente. De haber sido por los laicos defensores de la tradición ?los fariseos?, o por los políticos de turno
?los herodianos?, este hombre enfermo, solo, paralizado, sin voz ni voto, hubiera seguido igual. Pero Jesús quiere vida en abundancia. Por eso el efecto de su acción es que este hombre pueda salir de su soledad y extender la mano.

martes, 17 de enero de 2012

Misa a elección. Feria. Verde. - San Antonio, abad. (MO). Blanco.

Antonio a los 20 años entregó todos sus bienes y se retiró a una vida de ascesis y soledad. Con él se inaugura la tradición de los "padres del desierto", como una forma de seguimiento de Cristo en la oración y el trabajo. Se lo considera el fundador de la vida eremítica. Murió en el año 356, y se lo conoce también como san Antón o san Antonio de Egipto.

LECTURA

1Sam 16, 1-13

Lectura del primer libro de Samuel.

El Señor dijo a Samuel: "¿Hasta cuándo vas a estar lamentándote por Saúl, si yo lo he rechazado para que no reine más sobre Israel? ¡Llena tu frasco de aceite y parte! Yo te envío a Jesé, el de Belén, porque he visto entre sus hijos al que quiero como rey". Samuel respondió: "¿Cómo voy a ir? Si se entera Saúl, me matará". Pero el Señor replicó: "Llevarás contigo una ternera y dirás: 'Vengo a ofrecer un sacrificio al Señor'. Invitarás a Jesé al sacrificio, y yo te indicaré lo que debes hacer: tú me ungirás al que yo te diga". Samuel hizo lo que el Señor le había dicho. Cuando llegó a Belén, los ancianos de la ciudad salieron a su encuentro muy atemorizados, y le dijeron: "¿Vienes en son de paz, vidente?". "Sí", respondió él; "vengo a ofrecer un sacrificio al Señor. Purifíquense y vengan conmigo al sacrificio". Luego purificó a Jesé y a sus hijos y los invitó al sacrificio. Cuando ellos se presentaron, Samuel vio a Eliab y pensó: "Seguro que el Señor tiene ante él a su ungido". Pero el Señor dijo a Samuel: "No te fijes en su aspecto ni en lo elevado de su estatura, porque yo lo he descartado. Dios no mira como mira el hombre; porque el hombre ve las apariencias, pero Dios ve el corazón". Jesé llamó a Abinadab y lo hizo pasar delante de Samuel, el cual dijo: "Tampoco a éste ha elegido el Señor". Luego hizo pasar a Sammá; pero Samuel dijo: "Tampoco a éste ha elegido el Señor". Así Jesé hizo pasar ante Samuel a siete de sus hijos, pero Samuel dijo a Jesé: "El Señor no ha elegido a ninguno de éstos". Entonces Samuel preguntó a Jesé: "¿Están aquí todos los muchachos?". Él respondió: "Queda todavía el más joven, que ahora está apacentando el rebaño". Samuel dijo a Jesé: "Manda a buscarlo, porque no nos sentaremos a la mesa hasta que llegue aquí. Jesé lo hizo venir: era de tez clara, de hermosos ojos y buena presencia. Entonces el Señor dijo a Samuel: "Levántate y úngelo, porque es éste". Samuel tomó el frasco de óleo y lo ungió en presencia de sus hermanos. Y desde aquel día, el espíritu del Señor descendió sobre David. Samuel, por su parte, partió y se fue a Ramá.

Palabra de Dios.



Comentario

Dios suele ser desconcertante para llevar a cabo su plan de salvación. Hay personas a las cuales nosotros no les confiaríamos una misión importante. Dios sabe ver más allá de las apariencias. Y pone sus ojos en aquellos que el mundo tiene por pequeños. Desde esa pequeñez, Dios obrará.



SALMO

Sal 88, 20-22. 27-28

R. Encontré a David, mi servidor.

Tú hablaste una vez en una visión y dijiste a tus amigos: "Impuse la corona a un valiente, exalté a un guerrero del pueblo. R.

Encontré a David, mi servidor, y lo ungí con el óleo sagrado, para que mi mano esté siempre con él y mi brazo lo haga poderoso. R.

Él me dirá: 'Tú eres mi padre, mi Dios, mi Roca salvadora'. Yo lo constituiré mi primogénito, el más alto de los reyes de la tierra". R.



EVANGELIO

Mc 2, 23-28

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Un sábado en que Jesús atravesaba unos sembrados, sus discípulos comenzaron a arrancar espigas al pasar. Entonces los fariseos le dijeron: "¡Mira! ¿Por qué hacen en sábado lo que no está permitido?". Él les respondió: "¿Ustedes no han leído nunca lo que hizo David, cuando él y sus compañeros se vieron obligados por el hambre, cómo entró en la Casa de Dios, en el tiempo del Sumo Sacerdote Abiatar, y comió y dio a sus compañeros los panes de la ofrenda, que sólo pueden comer los sacerdotes?". Y agregó: "El sábado ha sido hecho para el hombre, y no el hombre para el sábado. De manera que el Hijo del hombre es dueño también del sábado".

Palabra del Señor.



Comentario

Aquí tenemos un ejemplo concreto de cómo la novedad de Jesús rompía los viejos esquemas. El mandamiento de no trabajar el sábado ?con todo el sentido positivo que tiene, haciendo lugar al necesario descanso? en la anquilosada interpretación de algunos fariseos, se había vuelto una carga pesada, que aplastaba al hombre y le restaba vida y libertad. Jesús, como David, es capaz de hacer algo nuevo, inédito, y no por mero afán transgresor, sino para devolverle a la Ley de Dios su auténtico sentido.

lunes, 16 de enero de 2012

De la feria. Verde.

LECTURA

1Sam 15, 16-23

Lectura del primer libro de Samuel.

Samuel dijo a Saúl: "Voy a anunciarte lo que el Señor me dijo anoche". "Habla", replicó él. Samuel añadió: "Aunque tú mismo te consideres poca cosa, ¿no estás al frente de las tribus de Israel? El Señor te ha ungido rey de Israel. Él te mandó hacer una expedición y te dijo: 'Ve y consagra al exterminio a esos pecadores, los amalecitas; combátelos hasta acabar con ellos'. ¿Por qué entonces no has escuchado la voz del Señor? ¿Por qué te has lanzado sobre el botín y has hecho lo malo a los ojos del Señor?". Saúl le replicó: "¡Yo escuché la voz del Señor! Hice la expedición que él me había encomendado; traje a Agad, rey de Amalec, consagré al exterminio a los amalecitas, y el pueblo tomó del botín ovejas y vacas, lo mejor de lo destinado al exterminio, para ofrecer sacrificios al Señor, tu Dios, en Guilgal". Samuel respondió: "¿Quiere el Señor holocaustos y sacrificios o quiere que se obedezca su voz? La obediencia vale más que el sacrificio; la docilidad, más que la grasa de carneros. Como pecado de hechicería es la rebeldía; como crimen de idolatría es la contumacia. Porque tú has rechazado la palabra del Señor, él te ha rechazado a ti para que no seas rey".

Palabra de Dios.



Comentario

Sául se dejó llevar por sus propios criterios, pensando que hacía lo que Dios quería. Pero Dios no se deja encerrar en nuestros esquemas. Para saber lo que él quiere y seguir su camino en obediencia, pidamos al Espíritu Santo que nos dé discernimiento y busquemos la voluntad de Dios que se nos revela en su Palabra.



SALMO

Sal 49, 8-9. 16-17. 21. 23

R. ¡Escucha, pueblo mío, yo te hablo!

No te acuso por tus sacrificios: ¡tus holocaustos están siempre en mi presencia! Pero yo no necesito los novillos de tu casa ni los cabritos de tus corrales. R.

¿Cómo te atreves a pregonar mis mandamientos y a mencionar mi alianza con tu boca, tú, que aborreces toda enseñanza y te despreocupas de mis palabras? R.

Haces esto, ¿y yo me voy a callar? ¿Piensas acaso que soy como tú? Te acusaré y te argüiré cara a cara. El que ofrece sacrificios de alabanza, me honra de verdad. R.

Al que va por el buen camino, le haré gustar la salvación de Dios. R.



EVANGELIO

Mc 2, 18-22

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Un día en que los discípulos de Juan y los fariseos ayunaban, fueron a decirle a Jesús: "¿Por qué tus discípulos no ayunan, como lo hacen los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos?". Jesús les respondió: "¿Acaso los amigos del esposo pueden ayunar cuando el esposo está con ellos? Es natural que no ayunen, mientras tienen consigo al esposo. Llegará el momento en que el esposo les será quitado, y entonces ayunarán. Nadie usa un pedazo de género nuevo para remendar un vestido viejo, porque el pedazo añadido tira del vestido viejo y la rotura se hace más grande. Tampoco se pone vino nuevo en odres viejos, porque hará reventar los odres, y ya no servirán más ni el vino ni los odres. ¡A vino nuevo, odres nuevos!".

Palabra del Señor.



Comentario

Jesús hace una contraposición entre lo viejo y lo nuevo. Lo nuevo, con fuerza, tironea y hace estallar. Lo nuevo nos lanza siempre hacia delante. Así es la fuerza renovadora de Jesús en medio de un grupo o de una comunidad: deshace los remiendos y desestructura cualquier molde.

sábado, 14 de enero de 2012

Misa a elección. Feria. Verde. - Santa María en sábado. (ML) Blanco.

LECTURA

1Sam 9, 1-6. 10. 17-19; 10, 1

Lectura del primer libro de Samuel.

Había un hombre de Benjamín llamado Quis, hijo de Abiel, hijo de Seror, hijo de Becorat, hijo de Afiaj, hijo de un benjaminita. El hombre estaba en muy buena posición, y tenía un hijo llamado Saúl, que era joven y apuesto. No había entre los israelitas otro más apuesto que él; de los hombros para arriba, sobresalía por encima de todos los demás. Una vez, se le extraviaron las asnas a Quis, el padre de Saúl. Quis dijo entonces a su hijo Saúl: "Lleva contigo a uno de los servidores y ve a buscar las asnas". Ellos recorrieron la montaña de Efraím y atravesaron la región de Salisá, sin encontrar nada. Cruzaron por la región de Saalém, pero no estaban allí. Recorrieron el territorio de Benjamín, y tampoco las hallaron. Cuando llegaron a la región de Suf, Saúl dijo al servidor que lo acompañaba: "Volvámonos, no sea que mi padre ya no piense más en las asnas y esté inquieto por nosotros". Pero el servidor le respondió: "En esta ciudad hay un hombre de Dios. Es un hombre muy respetado: todo lo que él dice sucede infaliblemente. Vamos allá; a lo mejor él nos indica el camino que debemos tomar". Saúl dijo a su servidor: "Está bien, vamos". Y se fueron a la ciudad donde estaba el hombre de Dios. Cuando Samuel divisó a Saúl, el Señor le advirtió: "Éste es el hombre de quien te dije que regirá a mi pueblo". Saúl se acercó a Samuel en medio de la puerta de la ciudad, y le dijo: "Por favor, indícame dónde está la casa del vidente". "El vidente soy yo", respondió Samuel a Saúl; "sube delante de mí al lugar alto. Hoy ustedes comerán conmigo. Mañana temprano te dejaré partir y responderé a todo lo que te preocupa". Samuel tomó el frasco de aceite y lo derramó sobre la cabeza de Saúl. Luego lo besó y dijo: "¡El Señor te ha ungido como jefe de su herencia!".

Palabra de Dios.



Comentario

A pesar de tantas malas experiencias con varios reyes corruptos e infieles, Israel ha considerado que la elección de los reyes es obra de la Providencia de Dios. Dios elige, y deja a los reyes la libertad para que ellos mismos elijan también. La mala vida de los reyes no anuló la concepción de la monarquía como signo de la presencia de Dios.



SALMO

Sal 20, 2-7

R. ¡El rey se regocija por tu fuerza, Señor!

Señor, el rey se regocija por tu fuerza, ¡y cuánto se alegra por tu victoria! Tú has colmado los deseos de su corazón, no le has negado lo que pedían sus labios. R.

Porque te anticipas a bendecirlo con el éxito y pones en su cabeza una corona de oro puro. Te pidió larga vida y se la diste: días que se prolongan para siempre. R.

Su gloria se acrecentó por tu triunfo, tú lo revistes de esplendor y majestad; le concedes incesantes bendiciones, lo colmas de alegría en tu presencia. R.



EVANGELIO

Mc 2, 13-17

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Jesús salió nuevamente a la orilla del mar; toda la gente acudía a él, y él les enseñaba. Al pasar vio a Leví, hijo de Alfeo, sentado a la mesa de recaudación de impuestos, y le dijo: "Sígueme". Él se levantó y lo siguió. Mientras Jesús estaba comiendo en su casa, muchos publicanos y pecadores se sentaron a comer con él y sus discípulos; porque eran muchos los que lo seguían. Los escribas del grupo de los fariseos, al ver que comía con pecadores y publicanos, decían a los discípulos: "¿Por qué come con publicanos y pecadores?". Jesús, que había oído, les dijo: "No son los sanos los que tienen necesidad del médico, sino los enfermos. Yo no he venido a llamar a justos, sino a pecadores".

Palabra del Señor.



Comentario

¿Dónde estábamos cuando nos llamó Jesús? ¿Qué hacíamos? ¡Qué hermoso recordar esos primeros momentos, de enamoramiento! Si descubrimos que Jesús nos sigue llamando CADA DIA, mantendremos vivo ese entusiasmo.

viernes, 13 de enero de 2012

Misa a elección. Feria. Verde. - San Hilario, obispo y doctor de la Iglesia. (ML). Blanco.

LECTURA

1Sam 8, 4-7. 10-22

Lectura del primer libro de Samuel.

Se reunieron todos los ancianos de Israel y acudieron a Samuel en Ramá. "Tú ya eres viejo", le dijeron, "y tus hijos no siguen tus pasos. Ahora danos un rey para que nos gobierne, como lo tienen todas las naciones". A Samuel le disgustó que le dijeran: "Danos un rey para que nos gobierne", y oró al Señor. El Señor dijo a Samuel: "Escucha al pueblo en todo lo que ellos digan, porque no es a ti a quien rechazan: me rechazan a mí, para que no reine más sobre ellos". Samuel comunicó todas las palabras del Señor al pueblo que le pedía un rey, diciendo: "Éste será el derecho del rey que reinará sobre ustedes. Él tomará a los hijos de ustedes, los destinará a sus carros de guerra y a su caballería, y ellos correrán delante de su carro. Los empleará como jefes de mil y de cincuenta hombres, y les hará cultivar sus campos, recoger sus cosechas, y fabricar sus armas de guerra y los arneses de sus carros. Tomará a las hijas de ustedes como perfumistas, cocineras y panaderas. Les quitará a ustedes los mejores campos, viñedos y olivares, para dárselos a sus servidores. Exigirá el diezmo de los sembrados y las viñas, para entregarlo a sus eunucos y a sus servidores. Les quitará sus mejores esclavos, sus bueyes y sus asnos, para emplearlos en sus propios trabajos. Exigirá el diezmo de los rebaños, y ustedes mismos serán sus esclavos. Entonces, ustedes clamarán a causa del rey que se han elegido, pero aquel día el Señor no les responderá". El pueblo se negó a escuchar la voz de Samuel, e insistió: "¡No! Habrá un rey sobre nosotros, y así seremos como todas las naciones. Nuestro rey nos juzgará, saldrá al frente de nosotros y combatirá en nuestros combates". Samuel escuchó todas las palabras del pueblo y las repitió en presencia del Señor. El Señor dijo a Samuel: "Escúchalos y dales un rey".

Palabra de Dios.



Comentario

Quien relata este suceso no tiene una buena opinión de la monarquía de Israel, ya que no hace un buen análisis y la acusa de autoritarismo y abuso de los derechos del pueblo. Sin embargo, la monarquía que comienza en este tiempo acompañará a este pueblo durante muchos siglos, con aciertos, errores, pecados y virtudes de parte de sus reyes.



SALMO

Sal 88, 16-19

R. ¡Cantaré eternamente tu misericordia, Señor!

¡Feliz el pueblo que sabe aclamarte! Ellos caminarán a la luz de tu rostro; se alegrarán sin cesar en tu Nombre, serán exaltados a causa de tu justicia. R.

Porque tú eres su gloria y su fuerza; con tu favor, acrecientas nuestro poder. Sí, el Señor es nuestro escudo, el Santo de Israel es realmente nuestro rey. R.



EVANGELIO

Mc 2, 1-12

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Jesús volvió a Cafarnaún y se difundió la noticia de que estaba en la casa. Se reunió tanta gente, que no había más lugar ni siquiera delante de la puerta, y él les anunciaba la Palabra. Le trajeron entonces a un paralítico, llevándolo entre cuatro hombres. Y como no podían acercarlo a él, a causa de la multitud, levantaron el techo sobre el lugar donde Jesús estaba, y haciendo un agujero descolgaron la camilla con el paralítico. Al ver la fe de esos hombres, Jesús dijo al paralítico: "Hijo, tus pecados te son perdonados". Unos escribas que estaban sentados allí pensaban en su interior: "¿Qué está diciendo este hombre? ¡Está blasfemando! ¿Quién puede perdonar los pecados, sino sólo Dios?". Jesús, advirtiendo en seguida que pensaban así, les dijo: "¿Qué están pensando? ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: 'Tus pecados te son perdonados', o 'Levántate, toma tu camilla y camina'? Para que ustedes sepan que el Hijo del hombre tiene sobre la tierra el poder de perdonar los pecados", dijo al paralítico: "Yo te lo mando, levántate, toma tu camilla y vete a tu casa". Él se levantó en seguida, tomó su camilla y salió a la vista de todos. La gente quedó asombrada y glorificaba a Dios, diciendo: "Nunca hemos visto nada igual".

Palabra del Señor.



Comentario

"La enfermedad era considerada, por lo general, como consecuencia del pecado; Jesús declara perdonados los pecados del enfermo antes de sanarlo físicamente, y la curación sirve de prueba a los presentes de que Jesús tenía poder para perdonar los pecados" (Comentario de La Biblia; Palabra de Dios, S.B.U.)

jueves, 12 de enero de 2012

De la feria. Verde.

LECTURA

1Sam 4, 1-11

Lectura del primer libro de Samuel.

Los filisteos se reunieron para combatir contra Israel. Israel les salió al encuentro para el combate, y acamparon en Eben Ezer, mientras los filisteos acampaban en Afec. Los filisteos se alinearon en orden de batalla frente a Israel, y se entabló un duro combate. Israel cayó derrotado delante de los filisteos, y unos cuatro mil hombres fueron muertos en el frente de batalla, en campo abierto. Cuando el pueblo regresó al campamento, los ancianos de Israel dijeron: "¿Por qué el Señor nos ha derrotado hoy delante de los filisteos? Vayamos a buscar a Silo el Arca de la Alianza del Señor: que ella esté presente en medio de nosotros y nos salve de la mano de nuestros enemigos". El pueblo envió unos hombres a Silo, y trajeron de allí el Arca de la Alianza del Señor de los ejércitos, que tiene su trono sobre los querubines. Jofní y Pinjás, los dos hijos de Elí, acompañaban el Arca. Cuando el Arca de la Alianza del Señor llegó al campamento, todos los israelitas lanzaron una gran ovación y tembló la tierra. Los filisteos oyeron el estruendo de la ovación y dijeron: "¿Qué significa esa estruendosa ovación en el campamento de los hebreos?". Al saber que el Arca del Señor había llegado al campamento, los filisteos sintieron temor, porque decían: "Un dios ha llegado al campamento". Y exclamaron: "¡Ay de nosotros, porque nada de esto había sucedido antes! ¡Ay de nosotros! ¿Quién nos librará de este dios poderoso? Éste es el dios que castigó a los egipcios con toda clase de plagas en el desierto. ¡Tengan valor y sean hombres, filisteos, para no ser esclavizados por los hebreos, como ellos lo fueron por ustedes! ¡Sean hombres y luchen!". Los filisteos libraron batalla. Israel fue derrotado y cada uno huyó a sus campamentos. La derrota fue muy grande, y cayeron entre los israelitas treinta mil hombres de a pie. El Arca del Señor fue capturada, y murieron Jofní y Pinjás, los dos hijos de Elí.

Palabra de Dios.



Comentario

Para el pueblo de Israel el Arca era la misma presencia de Dios entre ellos. Por eso la buscan, la cuidan, la respetan y evitan a toda costa que sea capturada por sus enemigos. Pero algo sale mal y el Arca está en campamento filisteo. ¿Acaso Dios se aleja de este pueblo? ¿O es un nuevo tiempo de oscuridad y soledad que deberá atravesar para encontrar nuevos modos de relacionarse con Dios?



SALMO

Sal 43, 10-11. 14-15. 24-25

R. ¡Líbranos, Señor, por tu misericordia!

Ahora, Señor, nos rechazaste y humillaste: dejaste de salir con nuestro ejército, nos hiciste retroceder ante el enemigo y nuestros adversarios nos saquearon. R.

Nos expusiste a la burla de nuestros vecinos, a la risa y al escarnio de los que nos rodean; hiciste proverbial nuestra desgracia y los pueblos nos hacen gestos de sarcasmo. R.

¡Despierta, Señor! ¿Por qué duermes? ¡Levántate, no nos rechaces para siempre! ¿Por qué ocultas tu rostro y te olvidas de nuestra desgracia y opresión? R.



EVANGELIO

Mc 1, 40-45

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Se acercó a Jesús un leproso para pedirle ayuda y, cayendo de rodillas, le dijo: "Si quieres, puedes purificarme". Jesús, conmovido, extendió la mano y lo tocó, diciendo: "Lo quiero, queda purificado". En seguida la lepra desapareció y quedó purificado. Jesús lo despidió, advirtiéndole severamente: "No le digas nada a nadie, pero ve a presentarte al sacerdote y entrega por tu purificación la ofrenda que ordenó Moisés, para que les sirva de testimonio". Sin embargo, apenas se fue, empezó a proclamarlo a todo el mundo, divulgando lo sucedido, de tal manera que Jesús ya no podía entrar públicamente en ninguna ciudad, sino que debía quedarse afuera, en lugares desiertos. Y acudían a él de todas partes.

Palabra del Señor.



Comentario

Sorprende la humildad de este hombre. Acostumbrado a recibir limosnas, a no decidir por sí mismo y a ser humillado, repite este esquema con Jesús. Por eso se sorprende y se alegra tanto cuando recibe justamente lo que pidió, que en realidad era lo que necesitaba.

miércoles, 11 de enero de 2012

De la feria. Verde.

LECTURA

1Sam 3, 3-10. 19

Lectura del primer libro de Samuel.

Samuel estaba acostado en el Templo del Señor, donde se encontraba el Arca de Dios. El Señor llamó a Samuel, y él respondió: "Aquí estoy". Samuel fue corriendo adonde estaba Elí y le dijo: "Aquí estoy, porque me has llamado". Pero Elí le dijo: "Yo no te llamé; vuelve a acostarte". Y él se fue a acostar. El Señor llamó a Samuel una vez más. Él se levantó, fue adonde estaba Elí y le dijo: "Aquí estoy, porque me has llamado". Elí le respondió: "Yo no te llamé, hijo mío; vuelve a acostarte". Samuel aún no conocía al Señor, y la palabra del Señor todavía no le había sido revelada. El Señor llamó a Samuel por tercera vez. Él se levantó, fue adonde estaba Elí y le dijo: "Aquí estoy, porque me has llamado". Entonces Elí comprendió que era el Señor el que llamaba al joven, y dijo a Samuel: "Ve a acostarte, y si alguien te llama, tú dirás: Habla, Señor, porque tu servidor escucha". Y Samuel fue a acostarse en su sitio. Entonces vino el Señor, se detuvo, y llamó como las otras veces: "¡Samuel, Samuel!". Él respondió: "Habla, porque tu servidor escucha". Samuel creció; el Señor estaba con él, y no dejó que cayera por tierra ninguna de sus palabras.

Palabra de Dios.



Comentario

Samuel es joven, casi un niño. Y necesita ser acompañado en el descubrimiento y encuentro con Dios. Elí es el encargado de esta catequesis, tan personalizada como iluminadora. Elí acompaña, señala, muestra, enseña. Y así Samuel tendrá la posibilidad de optar, aceptar y encontrarse con el Señor. Todo un modelo catequístico.



SALMO

Sal 39, 2. 5. 7-10

R. ¡Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad!

Esperé confiadamente en el Señor: Él se inclinó hacia mí y escuchó mi clamor. ¡Feliz el que pone en el Señor toda su confianza, y no se vuelve hacia los rebeldes que se extravían tras la mentira! R.

Tú no quisiste víctima ni oblación; pero me diste un oído atento; no pediste holocaustos ni sacrificios, entonces dije: "Aquí estoy". R.

"En el libro de la Ley está escrito lo que tengo que hacer: yo amo, Dios mío, tu voluntad, y tu ley está en mi corazón". R.

Proclamé gozosamente tu justicia en la gran asamblea; no, no mantuve cerrados mis labios, tú lo sabes, Señor. R.



EVANGELIO

Mc 1, 29-39

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Jesús fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, y se lo dijeron de inmediato. Él se acercó, la tomó de la mano y la hizo levantar. Entonces ella no tuvo más fiebre y se puso a servirlos. Al atardecer, después de ponerse el sol, le llevaron a todos los enfermos y endemoniados, y la ciudad entera se reunió delante de la puerta. Jesús sanó a muchos enfermos, que sufrían de diversos males, y expulsó a muchos demonios; pero a estos no los dejaba hablar, porque sabían quién era él. Por la mañana, antes que amaneciera, Jesús se levantó, salió y fue a un lugar desierto; allí estuvo orando. Simón salió a buscarlo con sus compañeros, y cuando lo encontraron, le dijeron: "Todos te andan buscando". Él les respondió: "Vayamos a otra parte, a predicar también en las poblaciones vecinas, porque para eso he salido". Y fue por toda la Galilea, predicando en las sinagogas de ellos y expulsando demonios.

Palabra del Señor.



Comentario

Cuando hacemos algo bueno no pasa desapercibido, aunque lo hagamos casi a escondidas. Jesús solo curó a una mujer, y esto bastó para que en pocas horas mucha gente se acercara a él. Es hermoso saber que el bien crece, aunque nos hagan creer lo contrario.
Gracias por tu visita!!!