domingo, 20 de noviembre de 2011

Nuestro Señor Jesucristo, Rey del universo. (F). Blanco

"Este Reino no tiene paralelismo alguno con los reinados históricos que conocimos por los libros y manuales, o a los que nos asomamos hoy por las revistas de moda, la televisión satelital o Internet. Es un reino distinto desde su concepción misma, radicalmente distinto (Daniel 7, 14)... No es piramidal, donde el Rey está a la punta, sino que es Cristocéntrico; él que es Rey es el corazón mismo de este reinado y, desde su centro, alimenta, anima y guía, no a súbditos, sino a amigos (Juan 14, 15, 12-17.); es un reinado que no tiene fronteras, ni diferencias de lenguaje o de razas, porque alcanza a todo aquel que abre su corazón a la novedad del evangelio, es un reinado que promueve como leyes el Amor, la Justicia, la Bondad, la Libertad, la Solidaridad? (Fuente: www.san-pablo.com.ar)

LECTURA

Ez 34, 11-12. 15-17

Lectura de la profecía de Ezequiel.

Así habla el Señor: ¡Aquí estoy Yo! Yo mismo voy a buscar mi rebaño y me ocuparé de él. Como el pastor se ocupa de su rebaño cuando está en medio de sus ovejas dispersas, así me ocuparé de mis ovejas y las libraré de todos los lugares donde se habían dispersado, en un día de nubes y tinieblas. Yo mismo apacentaré a mis ovejas y las llevaré a descansar ?oráculo del Señor?. Buscaré a la oveja perdida, haré volver a la descarriada, vendaré a la herida y sanaré a la enferma, pero exterminaré a la que está gorda y robusta. Yo las apacentaré con justicia. En cuanto a ustedes, ovejas de mi rebaño, así habla el Señor: "Yo Voy a juzgar entre oveja y oveja, entre carneros y chivos.

Palabra de Dios.



Comentario

Este pastor conoce la situación de cada una de sus ovejas; sabe distinguir y apreciar lo que le pasa a cada una. Él quiere ocuparse de aquellas que más lo necesitan: las débiles y perdidas. Con estas palabras de comprensión y cuidado el Buen Pastor nos llama a permanecer en su rebaño.



SALMO

Sal 22, 1-3. 5-6

R. El Señor es mi pastor, nada me puede faltar.

El Señor es mi pastor, nada me puede faltar. Él me hace descansar en verdes praderas. Me conduce a las aguas tranquilas y repara mis fuerzas; me guía por el recto sendero, por amor de su Nombre. R.

Tú preparas ante mí una mesa, frente a mis enemigos; unges con óleo mi cabeza y mi copa rebosa. R.

Tu bondad y tu gracia me acompañan a lo largo de mi vida; y habitaré en la Casa del Señor, por muy largo tiempo. R.



SEGUNDA LECTURA

1Cor 15, 20-26. 28

Lectura de la primera carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto.

Hermanos: Cristo resucitó de entre los muertos, el primero de todos. Porque la muerte vino al mundo por medio de un hombre, y también por medio de un hombre viene la resurrección. En efecto, así como todos mueren en Adán, así también todos revivirán en Cristo, cada uno según el orden que le corresponde: Cristo, el primero de todos; luego, aquéllos que estén unidos a él en el momento de su Venida. En seguida vendrá el fin, cuando Cristo entregue el Reino a Dios, el Padre, después de haber aniquilado todo Principado, Dominio y Poder. Porque es necesario que Cristo reine hasta que ponga a todos los enemigos debajo de sus pies. El último enemigo que será vencido es la muerte. Y cuando el universo entero le sea sometido, el mismo Hijo se someterá también a Aquél que le sometió todas las cosas, a fin de que Dios sea todo en todos.

Palabra de Dios.



Comentario

San Pablo, usando un lenguaje que nos remite a las disputas y conquistas que llevaban adelante los reyes, nos habla de Jesucristo como ese soberano que ya ha vencido a todos los enemigos. Esta victoria ya se ha realizado en Cristo por su resurrección, y esperamos que se realice también en todos nosotros. Entonces reinaremos con él.



EVANGELIO

Mt 25, 31-46

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús dijo a sus discípulos: Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria rodeado de todos los ángeles, se sentará en su trono glorioso. Todas las naciones serán reunidas en su presencia, y él separará a unos de otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos, y pondrá a aquéllas a su derecha y a éstos a su izquierda. Entonces el Rey dirá a los que tenga a su derecha: "Vengan, benditos de mi Padre, y reciban en herencia el Reino que les fue preparado desde el comienzo del mundo, porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; era forastero, y me alojaron; estaba desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; preso, y me vinieron a ver. Los justos le responderán: "Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; sediento, y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos forastero, y te alojamos; desnudo, y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o preso, y fluimos a verte?. Y el Rey les responderá: "Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo. Luego dirá a los de su izquierda: "Aléjense de mí, malditos; vayan al fuego eterno que fue preparado para el demonio y sus ángeles, porque tuve hambre, y ustedes no me dieron de comer; tuve sed, y no me dieron de beber; era forastero, y no me alojaron; estaba desnudo, y no me vistieron; enfermo y preso, y no me visitaron. Éstos, a su vez, le preguntarán: "Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, forastero o desnudo, enfermo o preso, y no te hemos socorrido. Y él les responderá: "Les aseguro que cada vez que no lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, tampoco lo hicieron conmigo. Éstos irán al castigo eterno, y los justos a la Vida eterna.

Palabra del Señor.



Comentario

¿A qué rey se asemeja Jesús? A un rey que ha dejado de lado el prestigio y la pompa, para identificarse con todos los sufrientes: hambrientos, desnudos, enfermos, encarcelados. Pongamos en estas palabras los rostros concretos de los sufrientes de hoy: familias que no llegan a cubrir sus necesidades, niños y niñas desnutridos, mujeres maltratadas, ancianos abandonados, y tantos otros a los que vemos cada día. ¿Queremos ser servidores de un gran rey? Él está en esos rostros y esos cuerpos.

sábado, 19 de noviembre de 2011

Santa Isabel de Hungría, religiosa. (MO). Blanco.

Isabel se casó con el rey Ludovico en el año 1222 y tuvo tres hijos. Se dedicaba a atender a los necesitados, y fundó hospitales y casas para huérfanos. Cuando murió su marido, renunció a la vida de la corte, se hizo terciaria franciscana, y trabajó como enfermera en el hospital y visitando a los pobres en sus casas.

LECTURA

1Mac 6, 1-13

Lectura del primer libro de los Macabeos.

El rey Antíoco recorría las provincias de la meseta. Allí se enteró de que en Persia había una ciudad llamada Elimaida, célebre por sus riquezas, su plata y su oro. Ella tenía un templo muy rico, donde se guardaban armaduras de oro, corazas y armas dejadas allí por Alejandro, hijo de Filipo y rey de Macedonia, el primero que reinó sobre los griegos. Antíoco se dirigió a esa ciudad para apoderarse de ella y saquearla, pero no lo consiguió, porque los habitantes de la ciudad, al conocer sus planes, le opusieron resistencia. Él tuvo que huir y se retiró de allí muy amargado para volver a Babilonia. Cuando todavía estaba en Persia, le anunciaron que la expedición contra el país de Judá había fracasado. Le comunicaron que Lisias había ido al frente de un poderoso ejército, pero había tenido que retroceder ante los judíos, y que éstos habían acrecentado su poder, gracias a las armas y al cuantioso botín tomado a los ejércitos vencidos. Además, habían destruido la Abominación que él había erigido sobre el altar de Jerusalén y habían rodeado el Santuario de altas murallas como antes, haciendo lo mismo con Betsur, que era una de las ciudades del rey. Al oír tales noticias, el rey quedó consternado, presa de una violenta agitación, y cayó en cama enfermo de tristeza, porque las cosas no le habían salido como él deseaba. Así pasó muchos días, sin poder librarse de su melancolía, hasta que sintió que se iba a morir. Entonces hizo venir a todos sus amigos y les dijo: "No puedo conciliar el sueño y me siento desfallecer. Yo me pregunto cómo he llegado al estado de aflicción y de amargura en que ahora me encuentro, yo que era generoso y amado mientras ejercía el poder. Pero ahora caigo en la cuenta de los males que causé en Jerusalén, cuando robé los objetos de plata y oro que había allí y mandé exterminar sin motivo a los habitantes de Judá. Reconozco que por eso me suceden todos estos males y muero de pesadumbre en tierra extranjera".

Palabra de Dios.



Comentario

"La figura del perseguidor. La arrogancia, la inconsciencia y el orgullo sobrehumano del rey hacen comprender que siga siendo responsable, no sólo de la persecución de los justos, sino también de la profanación del templo. Por ello tiene que sufrir su castigo; así pues, estos libros interpretan la muerte de Antíoco IV como una consecuencia de la purificación del templo y como una manifestación de la justicia divina. Según el texto, lleno de estupor al saber que había sido tomado el santuario, Antíoco cayó enfermo de pena y murió poco después; arrepintiéndose entonces, habría admitido que era justo su castigo" (C. Saulnier, La crisis macabea, Ed. Verbo Divino).



SALMO

Sal 9, 2-4. 6. 16. 19

R. ¡Me alegraré por tu victoria, Señor!

Te doy gracias, Señor, de todo corazón y proclamaré todas tus maravillas. Quiero alegrarme y regocijarme en ti, y cantar himnos a tu Nombre, Altísimo. R.

Cuando retrocedían mis enemigos, tropezaron y perecieron delante de ti. Escarmentaste a las naciones, destruiste a los impíos y borraste sus nombres para siempre. R.

Los pueblos se han hundido en la fosa que abrieron, su pie quedó atrapado en la red que ocultaron. Porque el pobre no será olvidado para siempre ni se malogra eternamente la esperanza del humilde. R.



EVANGELIO

Lc 20, 27-40

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Se acercaron a Jesús algunos saduceos, que niegan la resurrección, y le dijeron: "Maestro, Moisés nos ha ordenado: "Si alguien está casado y muere sin tener hijos, que su hermano, para darle descendencia, se case con la viuda". Ahora bien, había siete hermanos. El primero se casó y murió sin tener hijos. El segundo se casó con la viuda, y luego el tercero. Y así murieron los siete sin dejar descendencia. Finalmente, también murió la mujer. Cuando resuciten los muertos, ¿de quién será esposa, ya que los siete la tuvieron por mujer?". Jesús les respondió: "En este mundo los hombres y las mujeres se casan, pero los que son juzgados dignos de participar del mundo futuro y de la resurrección no se casan. Ya no pueden morir, porque son semejantes a los ángeles y son hijos de Dios, al ser hijos de la resurrección. Que los muertos van a resucitar, Moisés lo ha dado a entender en el pasaje de la zarza, cuando llama al Señor "el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob". Porque él no es un Dios de muertos, sino de vivientes; todos, en efecto, viven para él". Tomando la palabra, algunos escribas le dijeron: "Maestro, has hablado bien". Y ya no se atrevían a preguntarle nada.

Palabra del Señor.



Comentario

Esta conversación refleja por qué la enseñanza de aquellos jefes no llegaba a ser buena noticia para el pueblo. No habían llegado a descubrir la grandeza del Dios de los vivientes, ese Dios que desde los tiempos de Abraham camina junto a su pueblo y sigue caminando para conducirnos a la vida plena.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Misa a elección. Feria. Verde. - Dedicación de las Basílicas de san Pedro y san Pablo, apóstoles. (ML). Blanco.

La actual Basílica de San Pedro en Roma fue consagrada por el papa Urbano Octavo el 18 de noviembre de 1626, aniversario de la consagración de la Basílica antigua. Está construida en la colina llamada Vaticano, sobre la tumba de san Pedro. La antigua Basílica de San Pablo la habían construido el papa san León Magno y el emperador Teodosio, pero en 1823 fue destruida por un incendio. La nueva basílica fue consagrada por el papa Pío Nono en 1854 (Fuente: www.ewtn.com).

LECTURA

1Mac 4, 36-37. 52-59

Lectura del primer libro de los Macabeos.

Judas Macabeo y sus hermanos dijeron: "Nuestros enemigos han sido aplastados; subamos a purificar el Santuario y a celebrar su dedicación". Entonces se reunió todo el ejército y subieron al monte Sión. El día veinticinco del noveno mes, llamado Quisleu, del año ciento cuarenta y ocho, se levantaron al despuntar el alba y ofrecieron un sacrificio conforme a la Ley, sobre el nuevo altar de los holocaustos que habían erigido. Éste fue dedicado con cantos, cítaras, arpas y címbalos, justamente en el mismo mes y en el mismo día en que los paganos lo habían profanado. Todo el pueblo cayó con el rostro en tierra y adoraron y bendijeron al Cielo que les había dado la victoria. Durante ocho días celebraron la dedicación del altar, ofreciendo con alegría holocaustos y sacrificios de comunión y de acción de gracias. Adornaron la fachada del Templo con coronas de oro y pequeños escudos, restauraron las entradas y las salas, y les pusieron puertas. En todo el pueblo reinó una inmensa alegría, y así quedó borrado el ultraje infligido por los paganos. Judas, de acuerdo con sus hermanos y con toda la asamblea de Israel, determinó que cada año, a su debido tiempo y durante ocho días a contar del veinticinco del mes de Quisleu, se celebrara con júbilo y regocijo el aniversario de la dedicación del altar.

Palabra de Dios.



Comentario

Más de tres años duró la prohibición de practicar la religión judía, que había impuesto el gobernador griego Antíoco. Finalmente, el Templo de Jerusalén, que había sido consagrado a los dioses griegos, fue recuperado para el culto a Dios. La fiesta que aquí se menciona es la fiesta de Januká, o fiesta de las luminarias (cf. Jn 10, 22) que los judíos celebran hasta el día de hoy en el mes de diciembre.



SALMO

1Crón 29, 10-11. 11d-12

R. ¡Alabamos tu Nombre glorioso, Señor!

¡Bendito seas, Señor, Dios de nuestro padre Israel, desde siempre y para siempre! R.

Tuya, Señor, es la grandeza, la fuerza, la gloria, el esplendor y la majestad; porque a ti pertenece todo lo que hay en el cielo y en la tierra. R.

Tuyo, Señor, es el reino; Tú te elevas por encima de todo. De ti proceden la riqueza y la gloria. R.

Tú lo gobiernas todo, en tu mano están el poder y la fuerza, y es tu mano la que engrandece y afianza todas las cosas. R.



EVANGELIO

Lc 19, 45-48

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús, al entrar al Templo, se puso a echar a los vendedores, diciéndoles: "Está escrito: "Mi casa será una casa de oración, pero ustedes la han convertido en una cueva de ladrones'". Y diariamente enseñaba en el Templo. Los sumos sacerdotes, los escribas y los más importantes del pueblo buscaban la forma de matarlo. Pero no sabían cómo hacerlo, porque todo el pueblo lo escuchaba y estaba pendiente de sus palabras.

Palabra del Señor.



Comentario

En los patios del Templo de Jerusalén la gente se reunía para debatir cuestiones de fe y de prácticas religiosas. Allí también habla y enseña Jesús. Y se suscitan dos respuestas distintas: la gente del pueblo, que está ávida de la palabra de Dios, disfruta al escucharlo. En cambio, los jefes religiosos quieren sacárselo de encima, matarlo. Esta decisión de los jefes, puesta en el contexto de la palabra y la enseñanza, tal vez refleje uno de los motivos del rechazo: la instrucción que ellos daban no llegaba a cautivar el corazón de la gente.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Jueves 17 - Santos Roque González, Alfonso Rodríguez y Juan del Castillo., presbíteros y mártires. (MO). Rojo.

Roque González de Santa Cruz nació en el Paraguay en 1596. Fue el primer sacerdote nativo del Paraguay. Ingresó en la Compañía de Jesús y durante casi veinte años se consagró a la evangelización y promoción de los indígenas en las reducciones jesuíticas. Fue asesinado traicioneramente en 1628, junto a otro jesuita, el español Alfonso Rodríguez. Dos días después, en otra reducción sufrió el martirio Juan del Castillo, quien había sido un gran defensor de los indios en contra de sus opresores.

LECTURA

1Mac 2, 15-29

Lectura del primer libro de los Macabeos.

En aquellos días: Los delegados del rey Antíoco, encargados de imponer la apostasía, llegaron a la ciudad de Modín para exigir que se ofrecieran los sacrificios. Se presentaron muchos israelitas, pero Matatías y sus hijos se agruparon aparte. Entonces los enviados del rey fueron a decirle: "Tú eres un jefe ilustre y gozas de autoridad en esta ciudad, respaldado por hijos y hermanos. Sé el primero en acercarte a ejecutar la orden del rey, como lo han hecho todas las naciones, y también los hombres de Judá y los que han quedado en Jerusalén. Así tú y tus hijos serán contados entre los amigos del rey y gratificados con plata, oro y numerosos regalos". Matatías respondió en alta voz: "Aunque todas las naciones que están bajo el dominio del rey lo obedezcan y abandonen el culto de sus antepasados para someterse a sus órdenes, yo, mis hijos y mis hermanos nos mantendremos fieles a la Alianza de nuestros padres. El Cielo nos libre de abandonar la Ley y los preceptos. Nosotros no acataremos las órdenes del rey desviándonos de nuestro culto, ni a la derecha ni a la izquierda". Cuando acabó de pronunciar estas palabras un judío se adelantó a la vista de todos, para ofrecer un sacrificio sobre el altar de Modín, conforme al decreto del rey. Al ver esto, Matatías se enardeció de celo y se estremecieron sus entrañas, y dejándose llevar por una justa indignación, se abalanzó y lo degolló sobre el altar. Ahí mismo mató al delegado real que obligaba a ofrecer los sacrificios y destruyó el altar. Así manifestó su celo por la Ley, como lo había hecho Pinjás con Zimrí, hijo de Salú. Luego comenzó a gritar por la ciudad con todas sus fuerzas: "Todo el que sienta celo por la Ley y quiera mantenerse fiel a la Alianza, que me siga". Y abandonando todo lo que poseían en la ciudad, él y sus hijos huyeron a las montañas. Entonces muchos judíos, amantes de la justicia y el derecho, se retiraron al desierto para establecerse allí.

Palabra de Dios.



Comentario

Este texto nos habla de tiempos violentos. Nos encontramos con la violencia de un rey que quiere imponer un único culto, que legitime su poder, sin permitir voces discordantes. Y esto suscita a su vez la violencia de quienes se ven atacados en su fe, como Matatías, llegando incluso al enfrentamiento y la muerte entre los miembros del mismo pueblo. Esta comunidad tendrá que sacar una lección de esos tiempos turbulentos, para seguir siendo fiel a Dios y engendrar una nueva etapa en su historia.



SALMO

Sal 49, 1-2. 5-6. 14-15

R. El que va por el buen camino verá al Señor.

El Dios de los dioses, el Señor, habla para convocar a la tierra desde la salida del sol hasta el ocaso. El Señor resplandece desde Sión, que es el dechado de toda hermosura. R.

"Reúnanme a mis amigos, a los que sellaron mi Alianza con un sacrificio". ¡Que el cielo proclame su justicia, porque el Señor es el único Juez! R.

"Ofrece al Señor un sacrificio de alabanza y cumple tus votos al Altísimo; invócame en los momentos de peligro: Yo te libraré, y tú me glorificarás". R.



EVANGELIO

Lc 19, 41-44

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Cuando Jesús estuvo cerca de Jerusalén y vio la ciudad, se puso a llorar por ella, diciendo: "¡Si tú también hubieras comprendido en este día el mensaje de paz! Pero ahora está oculto a tus ojos. Vendrán días desastrosos para ti, en que tus enemigos te cercarán con empalizadas, te sitiarán y te atacarán por todas partes. Te arrasarán junto con tus hijos, que están dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, porque no has sabido reconocer el tiempo en que fuiste visitada por Dios".

Palabra del Señor.



Comentario

Jesús profeta va a Jerusalén. Su misión es llegar hasta la gran capital con el anuncio, por más que sabe que allí los profetas fueron rechazados. Por eso se lamenta por la ciudad, que no sabe reconocer el paso de Dios en la palabra salvadora que le llega. Miremos hoy nuestras grandes ciudades. ¿Qué palabras proféticas pronunciamos sobre ellas?

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Misa a elección. Feria. Verde. - Santa Margarita de Escocia. (ML). Blanco. - Santa Gertrudis, virgen. (ML). Blanco.

Margarita llevó adelante su función de reina con prudencia y devoción. Impulsó la fundación de monasterios y la celebración de concilios; dedicaba sus horas a la oración y a la ayuda a los necesitados. Es patrona de Escocia.

LECTURA

2Mac 7, 1. 20-31

Lectura del segundo libro de los Macabeos.

Fueron detenidos siete hermanos, junto con su madre. El rey Antíoco, flagelándolos con azotes y tendones de buey, trató de obligarlos a comer carne de cerdo, prohibida por la Ley. Incomparablemente admirable y digna del más glorioso recuerdo fue aquella madre que, viendo morir a sus siete hijos en un solo día, soportó todo valerosamente, gracias a la esperanza que tenía puesta en el Señor. Llena de nobles sentimientos, exhortaba a cada uno de ellos, hablándoles en su lengua materna. Y animando con un ardor varonil sus reflexiones de mujer, les decía: "Yo no sé cómo ustedes aparecieron en mis entrañas; no fui yo la que les dio el espíritu y la vida ni la que ordenó armoniosamente los miembros de su cuerpo. Pero sé que el Creador del universo, el que plasmó al hombre en su nacimiento y determinó el origen de todas las cosas, les devolverá misericordiosamente el espíritu y la vida, ya que ustedes se olvidan ahora de sí mismos por amor de sus leyes". Antíoco pensó que se estaba burlando de él y sospechó que esas palabras eran un insulto. Como aún vivía el más joven, no sólo trataba de convencerlo con palabras, sino que le prometía con juramentos que lo haría rico y feliz, si abandonaba las tradiciones de sus antepasados. Le aseguraba asimismo que lo haría su amigo y le confiaría altos cargos. Pero como el joven no le hacía ningún caso, el rey hizo llamar a la madre y le pidió que aconsejara a su hijo, a fin de salvarle la vida. Después de mucho insistir, ella accedió a persuadir a su hijo. Entonces, acercándose a él y burlándose del cruel tirano, le dijo en su lengua materna: "Hijo mío, ten compasión de mí, que te llevé nueve meses en mis entrañas, te amamanté durante tres años y te crié y eduqué, dándote el alimento, hasta la edad que ahora tienes. Yo te suplico, hijo mío, que mires al cielo y a la tierra, y al ver todo lo que hay en ellos, reconozcas que Dios lo hizo todo de la nada, y que también el género humano fue hecho de la misma manera. No temas a este verdugo: muéstrate más bien digno de tus hermanos y acepta la muerte, para que yo vuelva a encontrarte con ellos en el tiempo de la misericordia". Apenas ella terminó de hablar, el joven dijo: "¿Qué esperan? Yo no obedezco el decreto del rey, sino las prescripciones de la Ley que fue dada a nuestros padres por medio de Moisés. Y tú, que eres el causante de todas las desgracias de los hebreos, no escaparás de las manos de Dios".

Palabra de Dios.



Comentario

En el difícil trance del martirio, esta madre y sus hijos ponen la esperanza en Dios. Si Dios es el creador de toda vida, no dejará que el amor y la fidelidad terminen en la muerte. Por eso, esta madre sabe que se reencontrará con sus hijos en la vida plena, en la resurrección.



SALMO

Sal 16, 1. 5-6. 8. 15

R. ¡Me saciaré de tu presencia, Señor!

Escucha, Señor, mi justa demanda, atiende a mi clamor; presta oído a mi plegaria, porque en mis labios no hay falsedad. R.

Mis pies se mantuvieron firmes en los caminos señalados: ¡mis pasos nunca se apartaron de tus huellas! Yo te invoco, Dios mío, porque tú me respondes: inclina tu oído hacia mí y escucha mis palabras. R.

Escóndeme a la sombra de tus alas. Por tu justicia, contemplaré tu rostro, y al despertar, me saciaré de tu presencia. R.



EVANGELIO

Lc 19, 11-28

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús dijo una parábola, porque estaba cerca de Jerusalén y la gente pensaba que el Reino de Dios iba a aparecer de un momento a otro. Les dijo: "Un hombre de familia noble fue a un país lejano para recibir la investidura real y regresar en seguida. Llamó a diez de sus servidores y les entregó cien monedas de plata a cada uno, diciéndoles: "Háganlas producir hasta que yo vuelva". Pero sus conciudadanos lo odiaban y enviaron detrás de él una embajada encargada de decir: "No queremos que éste sea nuestro rey". Al regresar, investido de la dignidad real, hizo llamar a los servidores a quienes había dado el dinero, para saber lo que había ganado cada uno. El primero se presentó y le dijo: "Señor, tus cien monedas de plata han producido diez veces más". "Está bien, buen servidor, le respondió, ya que has sido fiel en tan poca cosa, recibe el gobierno de diez ciudades". Llegó el segundo y le dijo: "Señor, tus cien monedas de plata han producido cinco veces más". A él también le dijo: "Tú estarás al frente de cinco ciudades". Llegó el otro y le dijo: "Señor, aquí tienes tus cien monedas de plata, que guardé envueltas en un pañuelo. Porque tuve miedo de ti, que eres un hombre exigente, que quieres percibir lo que no has depositado y cosechar lo que no has sembrado". Él le respondió: "Yo te juzgo por tus propias palabras, mal servidor. Si sabías que soy un hombre exigente, que quiero percibir lo que no deposité y cosechar lo que no sembré, ¿por qué no entregaste mi dinero en préstamo? A mi regreso yo lo hubiera recuperado con intereses". Y dijo a los que estaban allí: "Quítenle las cien monedas y dénselas al que tiene diez veces más". "¡Pero, señor, le respondieron, ya tiene mil!". Les aseguro que al que tiene, se le dará; pero al que no tiene, se le quitará aún lo que tiene. En cuanto a mis enemigos, que no me han querido por rey, tráiganlos aquí y mátenlos en mi presencia". Después de haber dicho esto, Jesús siguió adelante, subiendo a Jerusalén.

Palabra del Señor.



Comentario

La parábola conjuga dos elementos: por un lado, el dinero entregado y por otro, el título de rey que ese hombre iba a recibir. Algunos personajes no hacen rendir el dinero entregado y otros, no quieren que ese hombre sea rey. En ambos casos, lo que se ve es un rechazo a lo que este futuro rey proponía. Por envidia o por miedo, algunos se pierden la oportunidad de reinar con este hombre. ¿Qué tiene que ver todo esto con el Reino de Dios? Que el Reino también exige nuestra confianza y entrega en este rey que conducirá todas las cosas de la mejor manera.

martes, 15 de noviembre de 2011

Misa a elección. Feria. Verde. San Alberto Magno, - obispo y doctor de la Iglesia. (ML). Blanco.

Alberto nació en Baviera, hacia el 1206. En 1229 ingresó a la orden de los predicadores (domincos) y se destacó por su extraordinaria inteligencia, que lo llevaba a dominar todo tipo de ciencas, desde las naturales hasta las especulativas. Fue maestro de santo Tomás de Aquino y luego obispo de Ratisbona, cargo al que renunció a los dos años. Murió en Colonia el 15 de noviembre de 1280. Fue canonizado en 1931 y Pío XII lo proclamó patrono de los científicos.

LECTURA

2Mac 6, 18-31

Lectura del segundo libro de los Macabeos.

Eleazar, uno de los principales maestros de la Ley, de edad muy avanzada y de noble aspecto, fue forzado a abrir la boca para comer carne de cerdo. Pero él, prefiriendo una muerte honrosa a una vida infame, marchó voluntariamente al suplicio, después de haber escupido la carne, como deben hacerlo los que tienen el valor de rechazar lo que no está permitido comer, ni siquiera por amor a la vida. Los que presidían este banquete ritual contrario a la Ley, como lo conocían desde hacía mucho tiempo, lo llevaron aparte y le rogaron que hiciera traer carne preparada expresamente para él y que le estuviera permitido comer. Asimismo le dijeron que fingiera comer la carne del sacrificio, conforme a la orden del rey. Obrando de esa manera, se libraría de la muerte y sería tratado humanitariamente por su antigua amistad con ellos. Pero él, tomando una noble resolución, digna de su edad, del prestigio de su vejez, de sus venerables canas, de la vida ejemplar que había llevado desde su infancia y, sobre todo, de la santa legislación establecida por Dios, se mostró consecuente consigo mismo, pidiendo que lo enviaran de inmediato a la morada de los muertos. "A nuestra edad, decía, no está bien fingir. De lo contrario, muchos jóvenes creerán que Eleazar, a los noventa años, se ha pasado a las costumbres paganas. Entonces también ellos, a causa de mi simulación y de mi apego a lo poco que me resta de vida, se desviarán por culpa mía, y yo atraeré sobre mi vejez la infamia y el deshonor. Porque, aunque ahora me librara del castigo de los hombres, no podría escapar, ni vivo ni muerto, de las manos del Todopoderoso. Por eso, me mostraré digno de mi vejez entregando mi vida valientemente. Así dejaré a los jóvenes un noble ejemplo, al morir con entusiasmo y generosidad por las venerables y santas leyes". Dicho esto, se encaminó resueltamente al suplicio. Al oír estas palabras, que consideraban una verdadera locura, los que lo conducían cambiaron en crueldad la benevolencia que antes le habían demostrado. Pero él, a punto ya de morir bajo los golpes, dijo entre gemidos: "El Señor, que posee el santo conocimiento, sabe muy bien que, pudiendo librarme de la muerte, soporto crueles dolores en mi cuerpo azotado; pero mi alma los padece gustosamente por temor a él". De este modo, Eleazar dejó al morir, no sólo a los jóvenes, sino a la nación entera, su propia muerte como ejemplo de generosidad y como recuerdo de virtud.

Palabra de Dios.



Comentario

Eleazar asume su fe desde la verdad y el testimonio. No puede hacer trampas, y sabe que su vida será un testimonio para las otras generaciones. Y ni la muerte lo hace claudicar. Un hermoso legado para nosotros, para que consideremos que nuestra fe y nuestras opciones deben ser coherentes ante cualquier circunstancia y amenaza.



SALMO

Sal 3, 2-8

R. ¡Levántate, Señor, y sálvame!

Señor, ¡qué numerosos son mis adversarios, cuántos los que se levantan contra mí! ¡Cuántos son los que dicen de mí: "Dios ya no quiere salvarlo"! R.

Pero tú eres mi escudo protector y mi gloria, Tú mantienes erguida mi cabeza. Invoco al Señor en alta voz, y él me responde desde su santa Montaña. R.

Yo me acuesto y me duermo, y me despierto tranquilo porque el Señor me sostiene. No temo a la multitud innumerable, apostada contra mí por todas partes. R.



EVANGELIO

Lc 19, 1-10

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús entró en Jericó y atravesaba la ciudad. Allí vivía un hombre muy rico llamado Zaqueo, que era el jefe de los publicanos. Él quería ver quién era Jesús, pero no podía a causa de la multitud, porque era de baja estatura. Entonces se adelantó y subió a un sicómoro para poder verlo, porque iba a pasar por allí. Al llegar a ese lugar, Jesús miró hacia arriba y le dijo: "Zaqueo, baja pronto, porque hoy tengo que alojarme en tu casa". Zaqueo bajó rápidamente y lo recibió con alegría. Al ver esto, todos murmuraban, diciendo: "Se ha ido a alojar en casa de un pecador". Pero Zaqueo dijo resueltamente al Señor: "Señor, yo doy la mitad de mis bienes a los pobres, y si he perjudicado a alguien, le doy cuatro veces más".Y Jesús le dijo: "Hoy ha llegado la salvación a esta casa, ya que también este hombre es un hijo de Abraham, porque el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que estaba perdido".

Palabra del Señor.



Comentario

No tengamos vergüenza. Gritemos al Señor que venga a nuestra casa, que habite con nosotros, que nos salve y nos rescate de nuestro egoísmo. Que nuestra casa sea un lugar en donde el Señor se quede y descanse.

lunes, 14 de noviembre de 2011

De la feria. Verde.

LECTURA

1Mac 1, 10-15. 41-43. 54-57. 62-64

Lectura del primer libro de los Macabeos.

En aquellos días: Surgió un vástago perverso, Antíoco Epífanes, hijo del rey Antíoco, que había estado en Roma como rehén y subió al trono el año ciento treinta y siete del Imperio griego. Fue entonces cuando apareció en Israel un grupo de renegados que sedujeron a muchos, diciendo: "Hagamos una alianza con las naciones vecinas, porque desde que nos separamos de ellas, nos han sobrevenido muchos males". Esta propuesta fue bien recibida, y algunos del pueblo fueron en seguida a ver al rey y éste les dio autorización para seguir las costumbres de los paganos. Ellos construyeron un gimnasio en Jerusalén al estilo de los paganos, disimularon la marca de la circuncisión y, renegando de la santa alianza, se unieron a los paganos y se entregaron a toda clase de maldades. El rey promulgó un decreto en todo su reino, ordenando que todos formaran un solo pueblo y renunciaran a sus propias costumbres. Todas las naciones se sometieron a la orden del rey y muchos israelitas aceptaron el culto oficial, ofrecieron sacrificios a los ídolos y profanaron el sábado. El día quince del mes de Quisleu, en el año ciento cuarenta y cinco, el rey hizo erigir sobre el altar de los holocaustos la Abominación de la desolación. También construyeron altares en todos las ciudades de Judá. En las puertas de las casas y en las plazas se quemaba incienso. Se destruían y arrojaban al fuego los libros de la Ley que se encontraban, y al que se descubría con un libro de la Alianza en su poder, o al que observaba los preceptos de la Ley, se lo condenaba a muerte en virtud del decreto real. Sin embargo, muchos israelitas se mantuvieron firmes y tuvieron el valor de no comer alimentos impuros; prefirieron la muerte antes que mancharse con esos alimentos y quebrantar la santa alianza, y por eso murieron. Y una gran ira se descargó sobre Israel.

Palabra de Dios.



Comentario

Antíoco fue considerado unos de los jefes de la dominación griega más crueles. Ejerció una fuerte presión sobre el pueblo de Israel, sobre sus tradiciones y costumbres. Pero, claro, para poder hacer esto necesitó de la complicidad de muchos judíos. Porque el poder invasor se hace más sutil y efectivo cuando "compra" adictos.



SALMO

Sal 118, 53. 61. 134. 150. 155. 158

R. ¡Dame vida, Señor, y guardaré tus mandamientos!

Me lleno de indignación ante los pecadores, ante los que abandonan tu ley. Los lazos de los malvados me rodean, pero yo no me olvido de tu ley. R.

Líbrame de la opresión de los hombres, y cumpliré tus mandamientos. Se acercan a mí los que me persiguen con perfidia, los que están alejados de tu ley. R.

La salvación está lejos de los impíos, porque no buscan tus preceptos. Veo a los pecadores y siento indignación, porque no cumplen tu palabra. R.



EVANGELIO

Lc 18, 35-43

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Cuando Jesús se acercaba a Jericó, un ciego estaba sentado al borde del camino, pidiendo limosna. Al oír que pasaba mucha gente, preguntó qué sucedía. Le respondieron que pasaba Jesús de Nazaret. El ciego se puso a gritar: "¡Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí!". Los que iban delante lo reprendían para que se callara, pero él gritaba más fuerte: "¡Hijo de David, ten compasión de mí!". Jesús se detuvo y mandó que se lo trajeran. Cuando lo tuvo a su lado, le preguntó: "¿Qué quieres que haga por ti?". "Señor, que yo vea otra vez". Y Jesús le dijo: "Recupera la vista, tu fe te ha salvado". En el mismo momento, el ciego recuperó la vista y siguió a Jesús, glorificando a Dios. Al ver esto, todo el pueblo alababa a Dios.

Palabra del Señor.



Comentario

¿Somos capaces de escuchar los gritos de los que están al borde del camino, de los marginados, de los silenciados? ¿O los acallamos y apartamos porque no son "políticamente aceptados" en nuestra estructura religiosa? ¡Cuánto nos sorprenderemos cuando veamos que el Señor recibe a quienes nosotros despreciamos porque "no eran dignos de él"!
Gracias por tu visita!!!