lunes, 20 de septiembre de 2010

Santos Andrés Kim Taegon, presbítero, - Pablo Chong Hasang y compañeros, - mártires. (MO). Rojo.

LECTURA

Prov 3, 27-34

Lectura del libro de los Proverbios.

No niegues un beneficio al que lo necesite, siempre que esté en tus manos hacerlo. No digas a tu prójimo: "Vuelve después, mañana te daré", si tienes con qué ayudarlo. No trames el mal contra tu prójimo, mientras vive confiado junto a ti. No litigues con un hombre sin motivo, si no te ha causado ningún mal. No envidies al hombre violento ni elijas ninguno de sus caminos. Porque el hombre perverso es abominable para el Señor, y él reserva su intimidad para los rectos. La maldición del Señor está en la casa del malvado, pero él bendice la morada de los justos. Él se burla de los insolentes y concede su favor a los humildes.

Palabra de Dios.



Comentario

Es simple: si tenemos, tenemos que dar. Ante una necesidad de un hermano, hay un reclamo, y éste debe ser escuchado, y al ser escuchado debe ser respondido y atendido. No hacerlo es hacerse el sordo al clamor de quienes padecen algún tipo de pobreza.



SALMO

Sal 14, 2-4. 5

R. ¿Quién habitará en tu Casa, Señor?

El que procede rectamente y practica la justicia; el que dice la verdad de corazón y no calumnia con su lengua. R.

El que no hace mal a su prójimo ni agravia a su vecino, el que no estima a quien Dios reprueba y honra a los que temen al Señor. R.

El que no se retracta de lo que juró, aunque salga perjudicado; el que no presta su dinero a usura ni acepta soborno contra el inocente. El que procede así nunca vacilará. R.



EVANGELIO

Lc 8, 16-18

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús dijo a sus discípulos: No se enciende una lámpara para cubrirla con un recipiente o para ponerla debajo de la cama, sino que se la coloca sobre un candelero, para que los que entren vean la luz. Porque no hay nada oculto que no se descubra algún día, ni nada secreto que no deba ser conocido y divulgado. Presten atención y oigan bien, porque al que tiene, se le dará, pero al que no tiene, se le quitará hasta lo que cree tener.

Palabra del Señor.



Comentario

Parece que se conocen y difunden más los signos de muerte que los signos de vida. Y entre nosotros también puede ocurrir lo mismo cuando comentamos o transmitimos las noticias negativas con más interés que las Buenas Noticias. ¿Qué tal si hacemos caso al evangelio de hoy y llevamos la Luz a los hermanos con las hermosas noticias que tenemos para contar?

domingo, 19 de septiembre de 2010

Domingo 25º durante el año. Verde.

PRIMERA LECTURA

Am 8, 4-7

Lectura de la profecía de Amós.

Escuchen esto, ustedes, los que pisotean al indigente para hacer desaparecer a los pobres del país. Ustedes dicen: "¿Cuándo pasará el novilunio para que podamos vender el grano, y el sábado, para dar salida al trigo? Disminuiremos la medida, aumentaremos el precio, falsearemos las balanzas para defraudar; compraremos a los débiles con dinero y al indigente por un par de sandalias, y venderemos hasta los desechos del trigo". El Señor lo ha jurado por el orgullo de Jacob: Jamás olvidaré ninguna de sus acciones.

Palabra de Dios.



Comentario

No hay muchas vueltas para interpretar el texto de Amós: Dios denuncia la injusticia y está a favor del pobre y aplastado. Pero nos preguntamos: Dios ¿no debería hacer algo sobre este tema? Y lo hace. Nos está anunciando la palabra de Amós de que esto está mal, desde todo punto de vista y con todas las letras. Y eso para nosotros debe ser suficiente. Debemos creer que lo que dice Amós es lo que Dios quiere decirnos. Ahora, nos vuelve a nosotros la pregunta: ¿y qué hacemos nosotros con esta palabra?



SALMO

Sal 112, 1-2. 4-8

R. ¡Alaben al Señor, que alza al pobre!

Alaben, servidores del Señor, alaben el Nombre del Señor. Bendito sea el Nombre del Señor, desde ahora y para siempre. R.

El Señor está sobre todas las naciones, su gloria se eleva sobre el cielo. ¿Quién es como el Señor, nuestro Dios, que tiene su morada en las alturas, y se inclina para contemplar el cielo y la tierra? R.

Él levanta del polvo al desvalido, alza al pobre de su miseria, para hacerlo sentar entre los nobles, entre los nobles de su pueblo. R.



SEGUNDA LECTURA

1Tim 2, 1-8

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a Timoteo.

Querido hijo: Ante todo, te recomiendo que se hagan peticiones, oraciones, súplicas y acciones de gracias por todos los hombres, por los soberanos y por todas las autoridades, para que podamos disfrutar de paz y de tranquilidad, y llevar una vida piadosa y digna. Esto es bueno y agradable a Dios, nuestro Salvador, porque él quiere que todos se salven y lleguen al conocimiento de la verdad. Hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres: Jesucristo, hombre él también, que se entregó a sí mismo para rescatar a todos. Éste es el testimonio que él dio a su debido tiempo, y del cual fui constituido heraldo y Apóstol para enseñar a los paganos la verdadera fe. Digo la verdad, y no miento. Por lo tanto, quiero que los hombres oren constantemente, levantando las manos al cielo con recta intención, sin arrebatos ni discusiones.

Palabra de Dios.



Comentario

El pedido de Pablo apunta a que la comunidad se responsabilice por la cuestión social. Rezar por los que gobiernan es una responsabilidad y un deber nuestro. Porque de esa manera sabemos que Dios está por encima de ellos, que Dios nos conduce y que ningún hombre o mujer que esté gobernando puede sentirse que no lo necesita.



EVANGELIO

Lc 16, 1-13

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús decía a los discípulos: Había un hombre rico que tenía un administrador, al cual acusaron de malgastar sus bienes. Lo llamó y le dijo: "¿Qué es lo que me han contado de ti? Dame cuenta de tu administración, porque ya no ocuparás más ese puesto". El administrador pensó entonces: "¿Qué voy a hacer ahora que mi señor me quita el cargo? ¿Cavar? No tengo fuerzas. ¿Pedir limosna? Me da vergüenza. ¡Ya sé lo que voy a hacer para que, al dejar el puesto, haya quienes me reciban en su casa!". Llamó uno por uno a los deudores de su señor y preguntó al primero: "¿Cuánto debes a mi señor?". "Veinte barriles de aceite", le respondió. El administrador le dijo: "Toma tu recibo, siéntate en seguida, y anota diez". Después preguntó a otro: "Y tú, ¿cuánto debes?". "Cuatrocientos quintales de trigo", le respondió. El administrador le dijo: "Toma tu recibo y anota trescientos". Y el señor alabó a este administrador deshonesto, por haber obrado tan hábilmente. Porque los hijos de este mundo son más astutos en su trato con los demás que los hijos de la luz. Pero yo les digo: Gánense amigos con el dinero de la injusticia, para que el día en que éste les falte, ellos los reciban en las moradas eternas. El que es fiel en lo poco, también es fiel en lo mucho, y el que es deshonesto en lo poco, también es deshonesto en lo mucho. Si ustedes no son fieles en el uso del dinero injusto, ¿quién les con fiará el verdadero bien? Y si no son fieles con lo ajeno, ¿quién les confiará lo que les pertenece a ustedes? Ningún servidor puede servir a dos señores, porque aborrecerá a uno y amará al otro, o bien se interesará por el primero y menospreciará al segundo. No se puede servir a Dios y al Dinero.

Palabra del Señor.



Comentario

La parábola es clara, como todas las parábolas. Si el hombre fue perdonado de su deuda, que en la parábola tiene una clara referencia al pecado, la actitud debe ser imitada. Así también lo confesamos y pedimos en el Padre nuestro, en donde pedimos al Señor que el perdón recibido sea también perdón dado a los demás.

sábado, 18 de septiembre de 2010

Misa a elección. Feria. Verde. Santa María en sábado. (ML). Blanco.

LECTURA

1Cor 15, 35-38. 42-49

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto.

Hermanos: Alguien preguntará: ¿Cómo resucitan los muertos? ¿Con qué clase de cuerpo? Tu pregunta no tiene sentido. Lo que siembras no llega a tener vida, si antes no muere. Y lo que siembras no es la planta tal como va a brotar, sino un simple grano, de trigo por ejemplo, o de cualquier otra planta. Y Dios da a cada semilla la forma que él quiere, a cada clase de semilla, el cuerpo que le corresponde. Lo mismo pasa con la resurrección de los muertos: se siembran cuerpos corruptibles y resucitarán incorruptibles; se siembran cuerpos humillados y resucitarán gloriosos; se siembran cuerpos débiles y resucitarán llenos de fuerza; se siembran cuerpos puramente naturales y resucitarán cuerpos espirituales. Porque hay un cuerpo puramente natural y hay también un cuerpo espiritual. Esto es lo que dice la Escritura: "El primer hombre, Adán, fue creado como un ser viviente"; el último Adán, en cambio, es un ser espiritual que da la Vida. Pero no existió primero lo espiritual sino lo puramente natural; lo espiritual viene después. El primer hombre procede de la tierra y es terrenal; pero el segundo hombre procede del cielo. Los hombres terrenales serán como el hombre terrenal, y los celestiales como el celestial. De la misma manera que hemos sido revestidos de la imagen del hombre terrenal, también lo seremos de la imagen del hombre celestial.

Palabra de Dios.



Comentario

"Pablo intenta aclarar las dudas de quienes decían: '¿Cómo resucitan los muertos? Con qué cuerpo vuelven a la vida' (15, 35). Para esto no quiere especular, pues basta mirar la naturaleza. La semilla no es la planta. La planta nace con la muerte de la semilla. 'Y Dios le da un cuerpo a su voluntad: a cada semilla un cuerpo peculiar' (15, 38). Es con esta esperanza con la cual Pablo cierra la cuestión, recordando que las mismas comunidades, en sus celebraciones, ya festejan la victoria de Jesús sobre la muerte; victoria que nosotros, desde ahora, celebramos como nuestra (15, 54-56)" (José Bertolini, Cómo leer la 1ª carta a los corintios).



SALMO

Sal 55, 10-14

R. ¡Caminaré delante de Dios en la luz de la vida!

Mis enemigos retrocederán cuando te invoque. Yo sé muy bien que Dios está de mi parte. Confío en Dios y alabo su palabra; confío en él y ya no temo: ¿qué pueden hacerme los hombres? R.

Debo cumplir, Dios mío, los votos que te hice: te ofreceré sacrificios de alabanza, porque tú libraste mi vida de la muerte y mis pies de la caída, para que camine delante de Dios en la luz de la vida. R.



EVANGELIO

Lc 8, 4-15

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Como se reunía una gran multitud y acudía a Jesús gente de todas las ciudades, él les dijo, valiéndose de una parábola: "El sembrador salió a sembrar su semilla. Al sembrar, una parte de la semilla cayó al borde del camino, donde fue pisoteada y se la comieron los pájaros del cielo. Otra parte cayó sobre las piedras y, al brotar, se secó por falta de humedad. Otra cayó entre las espinas, y éstas, brotando al mismo tiempo, la ahogaron. Otra parte cayó en tierra fértil, brotó y produjo fruto al ciento por uno". Y una vez que dijo esto, exclamó: "¡El que tenga oídos para oír, que oiga!". Sus discípulos le preguntaron qué significaba esta parábola, y Jesús les dijo: "A ustedes se les ha concedido conocer los misterios del Reino de Dios; a los demás, en cambio, se les habla en parábolas, para que miren sin ver y oigan sin comprender. La parábola quiere decir esto: La semilla es la Palabra de Dios. Los que están al borde del camino son los que escuchan, pero luego viene el diablo y arrebata la Palabra de sus corazones, para que no crean y se salven. Los que están sobre las piedras son los que reciben la Palabra con alegría, apenas la oyen; pero no tienen raíces: creen por un tiempo, y en el momento de la tentación se vuelven atrás. Lo que cayó entre espinas son los que escuchan, pero con las preocupaciones, las riquezas y los placeres de la vida, se van dejando ahogar poco a poco, y no llegan a madurar. Lo que cayó en tierra fértil son los que escuchan la Palabra con un corazón bien dispuesto, la retienen, y dan fruto gracias a su constancia".

Palabra del Señor.



Comentario

La Palabra de Dios ha caído en nosotros. Y quizás hasta haya germinado y crecido. Pero, ¿cómo la cuidamos? ¿Cómo cuidamos lo que ha hecho la Palabra en nosotros? Necesitamos atención, trabajo constante, para que lo que Dios ha hecho en nosotros no se pierda ni sea amenazado por lo que nos rodea.

viernes, 17 de septiembre de 2010

 Misa a elección. Feria. Verde. San Roberto Belarmino, obispo y doctor de la Iglesia. (ML). Blanco.

Vivió en Italia entre los años 1542 y 1621. Fue un gran teólogo, que se dedicó no sólo a la enseñanza en las universidades, sino que también confeccionó dos catecismos para instruir en la fe a todos los creyentes. Fue asesor de los Papas, a quienes aconsejó siempre con la verdad.

LECTURA

1Cor 15, 12-20

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto.

Hermanos: Si se anuncia que Cristo resucitó de entre los muertos, ¿cómo algunos de ustedes afirman que los muertos no resucitan? ¡Si no hay resurrección, Cristo no resucitó! Y si Cristo no resucitó, es vana nuestra predicación y vana también la fe de ustedes. Incluso, seríamos falsos testigos de Dios, porque atestiguamos que él resucitó a Jesucristo, lo que es imposible, si los muertos no resucitan. Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó. Y si Cristo no resucitó, la fe de ustedes es inútil y sus pecados no han sido perdonados. En consecuencia, los que murieron con la fe en Cristo han perecido para siempre. Si nosotros hemos puesto nuestra esperanza en Cristo solamente para esta vida, seríamos los hombres más dignos de lástima. Pero no, Cristo resucitó de entre los muertos, el primero de todos.

Palabra de Dios.



Comentario

Cristo no resucitó por su condición divina, sino por su condición humana. Y es lo que nos sucederá a cada uno de nosotros. La resurrección es la esperanza de nuestra vida, y de nuestra humanidad. Hacia ella caminamos, y en ella esperamos.



SALMO

Sal 16, 1. 6-7. 8. 15

R. ¡Me saciaré de tu presencia, Señor!

Escucha, Señor, mi justa demanda, atiende a mi clamor; presta oído a mi plegaria, porque en mis labios no hay falsedad. R.

Yo te invoco, Dios mío, porque tú me respondes: inclina tu oído hacia mí y escucha mis palabras. Muestra las maravillas de tu gracia, tú que salvas de los agresores a los que buscan refugio a tu derecha. R.

Escóndeme a la sombra de tus alas, y por tu justicia, contemplaré tu rostro, y al despertar, me saciaré de tu presencia. R.



EVANGELIO

Lc 8, 1-3

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús recorría las ciudades y los pueblos, predicando y anunciando la Buena Noticia del Reino de Dios. Lo acompañaban los Doce y también algunas mujeres que habían sido sanadas de malos espíritus y enfermedades: María, llamada Magdalena, de la que habían salido siete demonios; Juana, esposa de Cusa, intendente de Herodes, Susana y muchas otras, que los ayudaban con sus bienes.

Palabra del Señor.



Comentario

El texto nos ayuda a conocer la vida de Jesús, sus lazos y sus proyectos. Acompañado por hombres y mujeres, amigos y amigas, camina por las ciudades anunciando la Palabra de Dios. No está solo, no camina solo. A pesar de su condición divina, asumir la humanidad lo lleva a cumplir su vocación acompañado de amigos.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Santos Cornelio, papa, y Cipriano, obispo, mártires. (MO). Rojo.

Estos dos santos mártires vivieron la persecución del Imperio Romano. Los dos provenían de familias nobles y ricas, y abandonaron sus fortunas para vivir la fe cristiana. Cornelio fue elegido Papa por su comunidad natal, Roma, en el 251. Cipriano vivió en Cartago, al norte de África. Fue un importante teólogo y el primer obispo africano mártir. Cornelio murió mártir en el destierro, en el 253, y Cipriano fue decapitado en el 258.

LECTURA

1Cor 15, 1-11

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto.

Hermanos: Les recuerdo la Buena Noticia que yo les he predicado, que ustedes han recibido y a la cual permanecen fieles. Por ella son salvados, si la conservan tal como yo se la anuncié; de lo contrario, habrán creído en vano. Les he trasmitido en primer lugar, lo que yo mismo recibí: Cristo murió por nuestros pecados, conforme a la Escritura. Fue sepultado y resucitó al tercer día, de acuerdo con la Escritura. Se apareció a Cefas y después a los Doce. Luego se apareció a más de quinientos hermanos al mismo tiempo, la mayor parte de los cuales vive aún, y algunos han muerto. Además, se apareció a Santiago y a todos los Apóstoles. Por último, se me apareció también a mí, que soy como el fruto de un aborto. Porque yo soy el último de los Apóstoles, y ni siquiera merezco ser llamado Apóstol, ya que he perseguido a la Iglesia de Dios. Pero por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia no fue estéril en mí, sino que yo he trabajado más que todos ellos, aunque no he sido yo, sino la gracia de Dios que está conmigo. En resumen, tanto ellos como yo, predicamos lo mismo, y esto es lo que ustedes han creído.

Palabra de Dios.



Comentario

Podemos detenernos un poco en las siguientes palabras del texto: proclamé, aceptaron, transmití, lo he recibido. Todas estas palabras hacen referencia a la transmisión del evangelio, que Pablo recibe y transmite, y que los demás también reciben. La fe que vivimos tiene una historia, y arranca desde estas tradiciones apostólicas. Por eso nuestra Iglesia, profundamente humana, porta en ella misma un mensaje que la supera, la trasciende y a la vez la prolonga en el tiempo.



SALMO

Sal 117, 1-2. 16-17. 28

R. ¡Den gracias al Señor, porque es bueno!

¡Den gracias al Señor, porque es bueno, porque es eterno su amor! Que lo diga el pueblo de Israel: ¡es eterno su amor! R.

La mano del Señor es sublime, la mano del Señor hace proezas. No, no moriré: viviré para publicar lo que hizo el Señor. R.

Tú eres mi Dios, y yo te doy gracias; Dios mío, yo te glorifico. R.



EVANGELIO

Lc 7, 36-50

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Un fariseo invitó a Jesús a comer con él. Jesús entró en la casa y se sentó a la mesa. Entonces una mujer pecadora que vivía en la ciudad, al enterarse de que Jesús estaba comiendo en casa del fariseo, se presentó con un frasco de perfume. Y colocándose detrás de él, se puso a llorar a sus pies y comenzó a bañarlos con sus lágrimas; los secaba con sus cabellos, los cubría de besos y los ungía con perfume. Al ver esto, el fariseo que lo había invitado pensó: "Si este hombre fuera profeta, sabría quién es la mujer que lo toca y lo que ella es: ¡una pecadora!". Pero Jesús le dijo: "Simón, tengo algo que decirte". "Di, Maestro", respondió él. "Un prestamista tenía dos deudores: uno le debía quinientos denarios, el otro cincuenta. Como no tenían con qué pagar, perdonó a ambos la deuda. ¿Cuál de los dos lo amará más?". Simón contestó: "Pienso que aquel a quien perdonó más". Jesús le dijo: "Has juzgado bien". Y volviéndose hacia la mujer, dijo a Simón: "¿Ves a esta mujer? Entré en tu casa y tú no derramaste agua sobre mis pies; en cambio, ella los bañó con sus lágrimas y los secó con sus cabellos. Tú no me besaste; ella, en cambio, desde que entró, no cesó de besar mis pies. Tú no ungiste mi cabeza; ella derramó perfume sobre mis pies. Por eso te digo que sus pecados, sus numerosos pecados, le han sido perdonados. Por eso demuestra mucho amor. Pero aquél a quien se le perdona poco demuestra poco amor". Después dijo a la mujer: "Tus pecados te son perdonados". Los invitados pensaron: "¿Quién es este hombre, que llega hasta perdonar los pecados?". Pero Jesús dijo a la mujer: "Tu fe te ha salvado, vete en paz".

Palabra del Señor.



Comentario

"El texto de hoy despliega frente a nosotros y nosotras el objetivo de todo trabajo de promoción de derechos, inclusión y acompañamiento a personas con vih o con sida. Queda muy claro que necesitamos transformar las cenas de Simón el fariseo en cenas de Jesús de Nazaret. Tenemos que reconocer y tener muy en cuenta que son espacios totalmente diferentes aun cuando los platos sean los mismos. La atmósfera, el espíritu y la acogida son opuestas y ese es el punto de debate porque esa diferencia se fundamenta en un uso distinto de las Escrituras, de la Ley y del anuncio de las buenas noticias del Reino. En ese uso de estos elementos se fundamenta el escándalo y la cruz. A quien debemos convertir es a las y los muchos Simones que aún hoy celebran estas mismas comidas en nuestras comunidades de fe y no la conversión de la mujer de mala fama. Ese es el objetivo de un trabajo en vih: transformar nuestras cenas en espacios de bienvenida radicalmente incondicional"

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Nuestra Señora de los Dolores. (MO). Blanco.

"Las iglesias latinoamericanas se han enfrentado en las últimas décadas al martirio. María, la madre de Dios, ha sido para el pueblo de Dios punto central y motivo de consuelo. María nos ha mantenido firmes en la debilidad, rodeándonos en torno a una serie de testigos vivos del Siervo doliente. María, la madre del Dios crucificado, ha sido compañía, fortaleza y ha dado sentido a tanto sufrimiento en la historia, al esfuerzo cotidiano para continuar construyendo el Reino inaugurado por su Hijo" (Clara Temporelli, María mujer de Dios y de los pobres, Ed. San Pablo).

LECTURA

Heb 5, 7-9

Lectura de la carta a los Hebreos.

Cristo dirigió, durante su vida terrena, súplicas y plegarias, con fuertes gritos y lágrimas a aquel que podía salvarlo de la muerte, y fue escuchado por su humilde sumisión. Y, aunque era Hijo de Dios, aprendió por medio de sus propios sufrimientos qué significa obedecer. De este modo, él alcanzó la perfección y llegó a ser causa de salvación eterna para todos los que le obedecen.

Palabra de Dios.



Comentario

Jesús también pasó sufrimientos y dolores, no sólo en el momento de la cruz, sino a lo largo de toda su vida. Además de los cansancios y malestares propios de su misión itinerante, también conoció el dolor de la traición, del abandono, de las burlas de los conocidos y el desprecio de los vecinos. Todo esto lo entregó como ofrenda a Dios, no porque buscara el dolor en sí mismo, sino porque no abandonó su misión de hacer presente el Reino de Dios, a pesar de los contratiempos.



SALMO

Sal 30, 2-6. 15-16. 20

R. Sálvame, Señor, por tu misericordia.

Yo me refugio en ti, Señor, ¡que nunca me vea defraudado! Líbrame, por tu justicia; inclina tu oído hacia mí y ven pronto a socorrerme. R.

Sé para mí una roca protectora, un baluarte donde me encuentre a salvo, porque tú eres mi roca y mi baluarte: por tu nombre, guíame y condúceme. R.

Sácame de la red que me han tendido, porque tú eres mi refugio. Yo pongo mi vida en tus manos: tú me rescatarás, Señor, Dios fiel. R.

Pero yo confío en ti, Señor, y te digo: "Tú eres mi Dios, mi destino está en tus manos". Líbrame del poder de mis enemigos y de aquellos que me persiguen. R.

¡Qué grande es tu bondad, Señor! Tú la reservas para tus fieles, y la brindas en presencia de todos a los que se refugian en ti. R.



EVANGELIO

Jn 19, 25-27

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

Junto a la cruz de Jesús, estaba su madre, con su hermana María, mujer de Cleofás, y María Magdalena. Al ver a su madre y cerca de ella al discípulo a quien él amaba, Jesús le dijo: "Mujer, aquí tienes a tu hijo". Luego dijo al discípulo: "Aquí tienes a tu madre". Y desde aquel momento, el discípulo la recibió en su casa.

Palabra del Señor.



Comentario

"Convenía, pues, que el Hijo y la Madre llegasen a la gloria a través de la cruz, y que después reinase la una con el otro, tanto más felizmente cuanto más parte que los demás tomó con él en su crucifixión. La caridad verdadera y auténtica ¿no exige, acaso, alegrarse con los que están alegres y llorar con los que lloran, como enseñó san Pablo? Porque Cristo no ama a los estoicos e indiferentes, a los hombres carentes de humanidad, sino a los compasivos, a los piadosos, a los afables, es decir, a los que se asemejan a él. María, cuanto más sincera y ardientemente amaba a Cristo, tanto más se dolió con él" (San Pedro Canisio, Sermón sobre la Virgen María, IV, 25).

martes, 14 de septiembre de 2010

Exaltación de la Santa Cruz. (F). Rojo.

LECTURA

Núm 21, 4-9

Lectura del libro de los Números.

En el camino por el desierto, el pueblo perdió la paciencia y comenzó a hablar contra Dios y contra Moisés: "¿Por qué nos hicieron salir de Egipto para hacernos morir en el desierto? ¡Aquí no hay pan ni agua, y ya estamos hartos de esta comida miserable!". Entonces el Señor envió contra el pueblo unas serpientes abrasadoras, que mordieron a la gente, y así murieron muchos israelitas. El pueblo acudió a Moisés y le dijo: "Hemos pecado hablando contra el Señor y contra ti. Intercede delante del Señor, para que aleje de nosotros esas serpientes". Moisés intercedió por el pueblo, y el Señor le dijo: "Fabrica una serpiente abrasadora y colócala sobre un mástil. Y todo el que haya sido mordido, al mirarla, quedará sano". Moisés hizo una serpiente de bronce y la puso sobre un mástil. Y cuando alguien era mordido por una serpiente, miraba hacia la serpiente de bronce y quedaba sano.

Palabra de Dios.



Comentario

La serpiente es un animal de profundos y variados simbolismos. Con muy poco veneno, logra matar, por eso es tan peligrosa. En el pueblo, se había metido el veneno de la impaciencia y la desconfianza; esto no podía traer más que muerte. Y allí mismo, quiso Dios poner un signo de vida y sanar al pueblo para que siguiera caminando hacia la libertad.



SALMO

Sal 77, 1-2. 34-38

R. No olviden las proezas del Señor.

Pueblo mío, escucha mi enseñanza, presta atención a las palabras de mi boca: yo voy a recitar un poema, a revelar enigmas del pasado. R.

Cuando los hacía morir, lo buscaban y se volvían a él ansiosamente: recordaban que Dios era su roca, y el altísimo, su libertador. R.

Pero lo elogiaban de labios para afuera y mentían con sus lenguas; su corazón no era sincero con él y no eran fieles a su alianza. R.

El Señor, que es compasivo, los perdonaba en lugar de exterminarlos; una y otra vez reprimió su enojo y no dio rienda suelta a su furor. R.



SEGUNDA LECTURA

Flp 2, 6-11

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Filipos.

Jesucristo, que era de condición divina, no consideró esta igualdad con Dios como algo que debía guardar celosamente: al contrario, se anonadó a sí mismo, tomando la condición de servidor y haciéndose semejante a los hombres. Y presentándose con aspecto humano, se humilló hasta aceptar por obediencia la muerte y muerte de cruz. Por eso, Dios lo exaltó y le dio el nombre que está sobre todo nombre, para que al nombre de Jesús, se doble toda rodilla en el cielo, en la tierra y en los abismos, y toda lengua proclame para gloria de Dios Padre: "Jesucristo es el Señor".

Palabra de Dios.



Comentario

En esta realidad terrenal, Jesucristo pasó por todo, hasta la traición, el desprecio, el dolor físico y la muerte. Él es realmente el Señor, porque no ha quedado aplastado por el pecado, sino que ha sido puesto por el Padre junto a él. Invoquemos el nombre de Jesús sobre los humillados, los dolientes, los encorvados, y Jesucristo los elevará.



EVANGELIO

Jn 3, 13-17

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

Jesús dijo: "Nadie ha subido al cielo, sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre que está en el cielo. De la misma manera que Moisés levantó en alto la serpiente en el desierto, también es necesario que el Hijo del hombre sea levantado en alto, para que todos los que creen en él tengan vida eterna. Sí, Dios amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo único para que todo el que cree en él no muera, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él".

Palabra del Señor.



Comentario

Jesucristo ha sido levantado y exaltado. ¡Miremos hacia arriba! A eso aspiramos, a eso nos encaminamos: a una vida plena en la comunión de la Santísima Trinidad. Todos llevamos alguna cruz, porque no existe vida humana sin dolor y dificultades. Pero sabemos que el amor de Dios venció al pecado y a la muerte. Dios no condena sino salva.
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