sábado, 4 de julio de 2015

Sábado de la decimotercera semana del Tiempo Ordinario. 
PRIMERA LECTURA
Jacob echó la zancadilla a su hermano y le quitó su bendición

Lectura del libro del Génesis 27, 1-5. 15-29
Cuando Isaac: se hizo viejo y perdió la vista, llamó a su hijo mayor:
-«Hijo mío.»
Contestó:
-«Aquí estoy.»
Él le dijo:
- «Mira, yo soy viejo y no sé cuándo moriré. Toma tus aparejos, arco y aljaba, y sal al campo a buscarme caza; después me guisas un buen plato, como sabes que me gusta, y me lo traes para que coma; pues quiero darte mi bendición antes de morir.»
Rebeca escuchó la conversación de Isaac con Esaú, su hijo.
Salió Esaú al campo a cazar para su padre.
Rebeca tomó un traje de su hijo mayor, Esaú, el traje de fiesta, que tenía en el arcón, y vistió con él a Jacob, su hijo menor; con la piel de los cabritos le cubrió los brazos y la parte lisa del cuello.
Y puso en manos de su hijo Jacob el guiso sabroso que había preparado y el pan.
Él entró en la habitación de su padre y dijo:
-«Padre.»
Respondió Isaac:
-«Aquí estoy; ¿quién eres, hijo mío?»
Respondió Jacob a su padre:
-«Soy Esaú, tu primogénito; he hecho lo que me mandaste; incorpórate, siéntate y come lo que he cazado; después me bendecirás tú. »
Isaac dijo a su hijo:
-«¡Qué prisa te has dado para encontrarla!»
Él respondió:
-«El Señor, tu Dios, me la puso al alcance.»
Isaac dijo a Jacob:
-«Acércate que te palpe, hijo mío, a ver si eres tú mi hijo Esaú o no.»
Se acercó Jacob a su padre Isaac, y éste lo palpó, y dijo:
-«La voz es la voz de Jacob, los brazos son los brazos de Esaú.»
Y no lo reconoció, porque sus brazos estaban peludos como los de su hermano Esaú.
Y lo bendijo.
Le volvió a preguntar:
-«¿Eres tú mi hijo Esaú?»
Respondió Jacob:
-«Yo soy.»
Isaac dijo:
-«Sírveme la caza, hijo mío, que coma yo de tu caza, y así te bendeciré yo.»
Se la sirvió, y él comió. Le trajo vino, y bebió. Isaac le dijo:
-«Acércate y bésame, hijo mío.»
Se acercó y lo besó. Y, al oler el aroma del traje, lo bendijo, diciendo:
- «Aroma de un campo que bendijo el Señor es el aroma de mi hijo; que Dios te conceda el rocío del cielo, la fertilidad de la tierra, abundancia de trigo y de vino. Que te sirvan los pueblos, y se postren ante ti las naciones. Sé señor de tus hermanos, que ellos se postren ante ti. Maldito quien te maldiga, bendito quien te bendiga.»

Palabra de Dios.


SALMO RESPONSORIAL 134, 1-2. 3-4. 5-6 
R. Alabad al Señor porque es bueno.
Alabad el nombre del Señor, 
alabadlo, siervos del Señor, 
que estáis en la casa del Señor, 
en los atrios de la casa de nuestro Dios. R.
Alabad al Señor porque es bueno, 
tañed para su nombre, que es amable. 
Porque él se escogió a Jacob, 
a Israel en posesión suya. R.
Yo sé que el Señor es grande, 
nuestro dueño más que todos los dioses. 
El Señor todo lo que quiere lo hace: 
en el cielo y en la tierra, 
en los mares y en los océanos. R.


EVANGELIO
¿Es que pueden guardar luto, mientras el novio está con ellos? 

Lectura del santo evangelio según san Mateo 9, 14-17
En aquel tiempo, se acercaron los discípulos de Juan a Jesús, preguntándole:
-« ¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan?»
Jesús les dijo:
-« ¿Es que pueden guardar luto los invitados a la boda, mientras el novio está con ellos?
Llegará un día en que se lleven al novio, y entonces ayunarán.
Nadie echa un remiendo de paño sin remojar a un manto pasado; porque la pieza tira del manto y deja un roto peor.
Tampoco se echa vino nuevo en odres viejos, porque revientan los odres; se derrama el vino, y los odres se estropean; el vino nuevo se echa en odres nuevos, y así las dos cosas se conservan.»

Palabra del Señor.

viernes, 3 de julio de 2015

Viernes de la decimotercera semana del Tiempo Ordinario. Santo Tomás, Apóstol. 
PRIMERA LECTURA
Estáis edificados sobre el cimiento de los apóstoles

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios 2, 19-22
Hermanos:
Ya no sois extranjeros ni forasteros, sino que sois ciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios.
Estáis edificados sobre el cimiento de los apóstoles y profetas, y el mismo Cristo Jesús es la piedra angular. Por él todo el edificio queda ensamblado, y se va levantando hasta formar un templo consagrado al Señor. Por él también vosotros os vais integrando en la construcción, para ser morada de Dios, por el Espíritu.

Palabra de Dios.


SALMO RESPONSORIAL 116, 1-2
R. Id al mundo entero y proclamad el Evangelio
Alabad al Señor, todas las naciones, 
aclamadlo, todos los pueblos. R.
Firme es su misericordia con nosotros, 
su fidelidad dura por siempre. R.


EVANGELIO
¡Señor mío y Dios mío!

Lectura del santo evangelio según san Juan 20, 24-29
Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían:
-«Hemos visto al Señor.»
Pero él les contestó:
-«Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo. »
A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo:
-«Paz a vosotros.»
Luego dijo a Tomás:
-«Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.»
Contestó Tomás:
-«¡Señor mío y Dios mío!»
Jesús le dijo:
-«¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto.»

Palabra del Señor.

jueves, 2 de julio de 2015

Jueves de la decimotercera semana del Tiempo Ordinario. 
PRIMERA LECTURA
El sacrificio de Abrahán, nuestro padre en la fe 

Lectura del libro del Génesis 22, 1-19
En aquellos días, Dios puso a prueba a Abrahán, llamándole: -« ¡Abrahán!»
Él respondió: -«Aquí me tienes.»
Dios le dijo: - «Toma a tu hijo único, al que quieres, a Isaac, y vete al país de Moria y ofrécemelo allí en sacrificio en uno de los montes que yo te indicaré.»
Abrahán madrugó, aparejó el asno y se llevó consigo a dos criados y a su hijo Isaac; cortó leña para el sacrificio y se encaminó al lugar que le había indicado Dios.
El tercer día levantó Abrahán los ojos y descubrió el sitio de lejos. y Abrahán dijo a sus criados:
-«Quedaos aquí con el asno; yo con el muchacho iré hasta allá para adorar, y después volveremos con vosotros.»
Abrahán tomó la leña para el sacrificio, se la cargó a su hijo Isaac, y él llevaba el fuego y el cuchillo. Los dos caminaban juntos.
Isaac dijo a Abrahán, su padre: -«Padre.»
Él respondió: -«Aquí estoy, hijo mío.»
El muchacho dijo: -«Tenemos fuego y leña, pero, ¿dónde está el cordero para el sacrificio?»
Abrahán contestó: -«Dios proveerá el cordero para el sacrificio, hijo mío.»
Y siguieron caminando juntos.
Cuando llegaron al sitio que le había dicho Dios, Abrahán levantó allí el altar y apiló la leña, luego ató a su hijo Isaac y lo puso sobre el altar, encima de la leña. Entonces Abrahán tomó el cuchillo para degollar a su hijo; pero el ángel del Señor le gritó desde el cielo: -«¡Abrahán, Abrahán!»
Él contestó: -«Aquí me tienes.»
El ángel le ordenó: -«No alargues la mano contra tu hijo ni le hagas nada. Ahora sé que temes a Dios, porque no te has reservado a tu hijo, tu único hijo.»
Abrahán levantó los ojos y vio un carnero enredado por los cuernos en la maleza. Se acercó, tomó el carnero y lo ofreció en sacrificio en lugar de su hijo.
Abrahán llamó aquel sitio «El Señor ve», por lo que se dice aún hoy «El monte del Señor ve».
El ángel del Señor volvió a gritar a Abrahán desde el cielo: -«Juro por mí mismo -oráculo del Señor-: Por haber hecho esto, por no haberte reservado tu hijo único, te bendeciré, multiplicaré a tus descendientes como las estrellas del cielo y como la arena de la playa. Tus descendientes conquistarán las puertas de las ciudades enemigas. Todos los pueblos del mundo se bendecirán con tu descendencia, porque me has obedecido.» Abrahán volvió a sus criados, y juntos se pusieron en camino hacia Berseba. Abrahán se quedó a vivir en Berseba. 

Palabra de Dios.


SALMO RESPONSORIAL 114, 1-2. 3-4. 5-6. 8-9 
R. Caminaré en presencia del Señor en el país de la vida.
Amo al Señor, porque escucha 
mi voz suplicante, 
porque inclina su oído hacia mí 
el día que lo invoco. R.
Me envolvían redes de muerte, 
me alcanzaron los lazos del abismo, 
caí en tristeza y angustia. 
Invoqué el nombre del Señor: 
«Señor, salva mi vida.» R.
El Señor es benigno y justo, 
nuestro Dios es compasivo; 
el Señor guarda a los sencillos: 
estando yo sin fuerzas, me salvó. R.
Arrancó mi alma de la muerte, 
mis ojos de las lágrimas, 
mis pies de la caída. 
Caminaré en presencia del Señor 
en el país de la vida. R.


EVANGELIO
La gente alababa a Dios, que da a los hombres tal potestad

Lectura del santo evangelio según san Mateo 9, 1-8
En aquel tiempo, subió Jesús a una barca, cruzó a la otra orilla y fue a su ciudad. Le presentaron un paralítico, acostado en una camilla. Viendo la fe que tenían, dijo al paralítico: -«¡Animo, hijo!, tus pecados están perdonados.» Algunos de los escribas se dijeron: -«Éste blasfema.»
Jesús, sabiendo lo que pensaban, les dijo:
-«¿Por qué pensáis mal? ¿Qué es más fácil decir: "Tus pecados están perdonados", o decir: "Levántate - y anda"? Pues, para que veáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados - dijo dirigiéndose al paralítico -: "Ponte en pie, coge tu camilla y vete a tu casa." »
Se puso en pie, y se fue a su casa.
Al ver esto, la gente quedó sobrecogida y alababa a Dios, que da a los hombres tal potestad.

Palabra del Señor.

miércoles, 1 de julio de 2015

Miércoles de la decimotercera semana del Tiempo Ordinario. 
PRIMERA LECTURA
El hijo de esa criada no va a repartirse la herencia con mi hijo Isaac 

Lectura del libro del Génesis 21, 5. 8-20
Abrahán tenía cien años cuando le nació su hijo Isaac.
El chico creció, y lo destetaron. El día que destetaron a Isaac, Abrahán dio un gran banquete.
Pero Sara vio que el hijo que Abrahán había tenido de Agar, la egipcia, jugaba con Isaac, y dijo a Abrahán:
-«Expulsa a esa criada y a su hijo, porque el hijo de esa criada no va a repartirse la herencia con mi hijo Isaac.»
Como al fin y al cabo era hijo suyo, Abrahán se llevó un gran disgusto. Pero Dios dijo a Abrahán:
-«No te aflijas por el niño y la criada. Haz exactamente lo que te dice Sara, porque es Isaac quien continúa tu descendencia. Aunque también del hijo de la criada sacaré un gran pueblo, por ser descendiente tuyo.»
Abrahán madrugó, cogió pan y un odre de agua, se lo cargó a hombros a Agar y la despidió con el niño. Ella se marchó y fue vagando por el desierto de Berseba. Cuando se le acabó el agua del odre, colocó al niño debajo de unas matas; se apartó y se sentó a solas, a la distancia de un tiro de arco, diciéndose:
-«No puedo ver morir a mi hijo.»
Y se sentó a distancia. El niño rompió a llorar. Dios oyó la voz del niño, y el ángel de Dios llamó a Agar desde el cielo, preguntándole:
- «¿Qué te pasa, Agar? No temas, que Dios ha oído la voz del niño que está ahí. Levántate, toma al niño y tenlo bien agarrado de la mano, porque sacaré de él un gran pueblo.»
Dios le abrió los ojos, y divisó un pozo de agua; fue allá, llenó el odre y dio de beber al muchacho.
Dios estaba con el muchacho, que creció, habitó en el desierto y se hizo un experto arquero. 

Palabra de Dios.


SALMO RESPONSORIAL 33, 7-8. 10-11. 12-13 
R. Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha.
Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha 
y lo salva de sus angustias. 
El ángel del Señor acampa 
en torno a sus fieles y los protege. R.
Todos sus santos, temed al Señor, 
porque nada les falta a los que le temen; 
los ricos empobrecen y pasan hambre, 
los que buscan al Señor no carecen de nada. R.
Venid, hijos, escuchadme: 
os instruiré en el temor del Señor; 
¿hay alguien que ame la vida 
y desee días de prosperidad? R.


EVANGELIO
¿Has venido a atormentar a los demonios antes de tiempo?

Lectura del santo evangelio según san Mateo 8, 28-34
En aquel tiempo, llegó Jesús a la otra orilla, a la región de los gerasenos.
Desde el cementerio, dos endemoniados salieron a su encuentro; eran tan furiosos que nadie se atrevía a transitar por aquel camino.
Y le dijeron a gritos:
-«¿Qué quieres de nosotros, Hijo de Dios? ¿Has venido a atormentarnos antes de tiempo?»
Una gran piara de cerdos a distancia estaba hozando. Los demonios le rogaron:
-«Si nos echas, mándanos a la piara.»
Jesús les dijo:
-«Id.»
Salieron y se metieron en los cerdos. Y la piara entera se abalanzó acantilado abajo y se ahogó en el agua.
Los porquerizos huyeron al pueblo y lo contaron todo, incluyendo lo de los endemoniados.
Entonces el pueblo entero salió a donde estaba Jesús y, al verlo, le rogaron que se marchara de su país.

Palabra del Señor.
Gracias por tu visita!!!