jueves, 8 de noviembre de 2012

De la feria. Verde.
LECTURA
Flp 3, 3-8
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Filipos.
Hermanos: Los verdaderos circuncisos somos nosotros, los que ofrecemos un culto inspirado en el Espíritu de Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús, en lugar de poner nuestra confianza en la carne, aunque yo también tengo motivos para poner mi confianza en ella. Si alguien cree que puede confiar en la carne, yo puedo hacerlo con mayor razón; circuncidado al octavo día; de la raza de Israel y de la tribu de Benjamín; hebreo, hijo de hebreos; en cuanto a la Ley, un fariseo; por el ardor de mi celo, perseguidor de la Iglesia; y en lo que se refiere a la justicia que procede de la Ley, de una conducta irreprochable. Pero todo lo que hasta ahora consideraba una ganancia, lo tengo por pérdida, a causa de Cristo. Más aún, todo me parece una desventaja comparado con el inapreciable conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor. Por él he sacrificado todas las cosas, a las que considero como desperdicio, con tal de ganar a Cristo.
Palabra de Dios.
Comentario
Cada persona tiene algo de lo cual enorgullecerse: la familia de la que proviene, los colegios a los que fue o los grupos a los que pertenece. Todos esos "orgullos" quedan empequeñecidos ante la riqueza más grande: Jesucristo. San Pablo no quiso que en las comunidades cristianas las personas nos destaquemos o hagamos diferencias por nuestra procedencia o nuestro pasado, sino que vivamos en espíritu de comunión la fe en Jesucristo.
SALMO
Sal 104, 2-7
R. ¡Alégrense los que buscan al Señor! O bien: Aleluya.
¡Canten al Señor con instrumentos musicales, pregonen todas sus maravillas! ¡Gloríense en su santo Nombre, alégrense los que buscan al Señor! R.
¡Recurran al Señor y a su poder, busquen constantemente su rostro; recuerden las maravillas que él obró, sus portentos y los juicios de su boca! R.
Descendientes de Abraham, su servidor, hijos de Jacob, su elegido: el Señor es nuestro Dios, en toda la tierra rigen sus decretos. R.
EVANGELIO
Lc 15, 1-10
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.
Todos los publicanos y pecadores se acercaban a Jesús para escucharlo, pero los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: "Este hombre recibe a los pecadores y come con ellos". Jesús les dijo entonces esta parábola: "Si alguien tiene cien ovejas y pierde una, ¿no deja acaso las noventa y nueve en el campo y va a buscar la que se había perdido, hasta encontrarla? Y cuando la encuentra, la carga sobre sus hombros, lleno de alegría, y al llegar a su casa llama a sus amigos y vecinos, y les dice: 'Alégrense conmigo, porque encontré la oveja que se me había perdido'. Les aseguro que, de la misma manera, habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta, que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse". Y les dijo también: "Si una mujer tiene diez dracmas y pierde una, ¿no enciende acaso la lámpara, barre la casa y busca con cuidado hasta encontrarla? Y cuando la encuentra, llama a sus amigas y vecinas, y les dice: 'Alégrense conmigo, porque encontré la dracma que se me había perdido'. Les aseguro que, de la misma manera, se alegran los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierte".
Palabra del Señor.
Comentario
Jesús se sienta a comer con personas consideradas poco respetables. Los que lo critican parecen hacer caso al refrán: "Dime con quién andas y te diré quién eres". Jesús no teme estas críticas. Él sabe que está comiendo con pecadores. Porque, en esta comida, está dando un signo de lo que Dios quiere: encontrar a todos sus hijos e hijas que estaban perdidos.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

María, Madre y medianera de la Gracia (MO). Blanco.
"¡Qué motivo de alegría será pues, el nuestro, ya que tenemos ante el sumo Rey de Reyes a María! Y como lo puede todo ante Dios, nos profesa a todos un amor no diré singular, como quien es de nuestra naturaleza y sangre, sino un amor maternal, íntimo, sincero, cordial, cual es el de los padres hacia los hijos más queridos. Ella, en su amor maternal, no deja de desearnos todo bien y trata de asegurárnoslo" (San Lorenzo de Brindis, Sermón III).
LECTURA
Gál 4, 4-7
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Galacia.
Hermanos: Cuando se cumplió el tiempo establecido, Dios envió su Hijo, nacido de una mujer y sujeto a la Ley, para redimir a los que estaban sometidos a la Ley y hacernos hijos adoptivos. Y la prueba de que ustedes son hijos es que Dios infundió en nuestros corazones el Espíritu de su Hijo, que clama a Dios llamándolo: iAbba!, es decir, ¡Padre! Así, ya no eres más esclavo, sino hijo, y por lo tanto, heredero por la gracia de Dios.
Palabra de Dios.
Comentario
"El paralelismo entre nacido de una mujer y nacido bajo la ley manifiesta que Pablo piensa ante todo en la precariedad de la existencia que Cristo asume para salvarnos (como en Flp 2, 1-7 se despojó, tomó la condición de esclavo, se hizo como los demás hombres)" (E. Cothenet, La carta a los Gálatas, CB 34).
SALMO
Jdt 13, 18-19
R. iTú eres el insigne honor de nuestra raza!
Que el Dios Altísimo te bendiga, hija mía, más que a todas las mujeres de la tierra; y bendito sea el Señor Dios, creador del cielo y de la tierra. R.
Nunca olvidarán los hombres la confianza que has demostrado y siempre recordarán el poder de Dios. R.
EVANGELIO
Jn 2, 1-11
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.
Se celebraron unas bodas en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí. Jesús también fue invitado con sus discípulos. Y como faltaba vino, la madre de Jesús le dijo: "No tienen vino". Jesús le respondió: "Mujer, ¿qué tenemos que ver nosotros? Mi hora no ha llegado todavía". Pero su madre dijo a los sirvientes: "Hagan todo lo que él les diga". Había allí seis tinajas de piedra destinadas a los ritos de purificación de los judíos, que contenían unos cien litros cada una. Jesús dijo a los sirvientes: "Llenen de agua estas tinajas". Y las llenaron hasta el borde. "Saquen ahora ?agregó Jesús? y lleven al encargado del banquete". Así lo hicieron. El encargado probó el agua cambiada en vino y, como ignoraba su origen, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al novio y le dijo: "Siempre se sirve primero el buen vino, y cuando todos han bebido bien, se trae el de inferior calidad. Tú, en cambio, has guardado el buen vino hasta este momento". Éste fue el primero de los signos de Jesús, y lo hizo en Caná de Galilea. Así manifestó su gloria, y sus discípulos creyeron en él.
Palabra del Señor.
Comentario
"La orden de la madre, es decir, que hicieran lo que Jesús les dijera, se está realizando a la perfección. El maestresala prueba el agua convertida en vino. No conoce el origen del vino, pero los sirvientes sí. Ellos habían echado el agua y saben que el vino es el resultado de una cadena de respuestas o reacciones a una serie de "palabras": la palabra de la madre sobre la palabra de su hijo (v. 5) y las dos palabras de Jesús (vv. 7-8). La importancia de aceptar la "palabra" de Jesús es un tema crucial" (F. Mülüney, El Evangelio de Juan).

martes, 6 de noviembre de 2012

De la feria. Verde.
LECTURA
Flp 2, 5-11
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Filipos.
Hermanos: Vivan con los mismos sentimientos que hay en Cristo Jesús. Él, que era de condición divina, no consideró esta igualdad con Dios como algo que debía guardar celosamente: al contrario, se anonadó a sí mismo, tomando la condición de servidor y haciéndose semejante a los hombres. Y presentándose con aspecto humano, se humilló haciéndose obediente hasta aceptar la muerte y muerte de cruz. Por eso, Dios lo exaltó y le dio el Nombre que está sobre todo nombre, para que, al nombre de Jesús, se doble toda rodilla en el cielo, en la tierra y en los abismos, y toda lengua proclame para gloria de Dios Padre: "Jesucristo es el Señor".
Palabra de Dios.
Comentario
Por medio de este himno litúrgico, san Pablo exhorta a los Filipenses para que reconozcan a Jesús como el Señor de todo el universo y presenta dos aspectos fundamentales del misterio de Cristo: su condición divina y su condición humana. Jesús supo llevar al culmen el plan del Padre hasta dar su vida en la cruz. Sin embargo, su vida no terminó con su muerte, pues Jesús resucitó y fue glorificado como el Kyrios. Sus méritos son garantía para que todos también resucitemos como él.
SALMO
Sal 21, 26b-30a. 31-32
R. ¡Te alabaré, Señor, en la gran asamblea!
Cumpliré mis votos delante de los fieles: los pobres comerán hasta saciarse y los que buscan al Señor lo alabarán. ¡Que sus corazones vivan para siempre! R.
Todos los confines de la tierra se acordarán y volverán al Señor; todas las familias de los pueblos se postrarán en su presencia. R.
Porque sólo el Señor es rey y él gobierna a las naciones. Todos los que duermen en el sepulcro se postrarán en su presencia. R.
Glorificarán su poder. Hablarán del Señor a la generación futura, anunciarán su justicia a los que nacerán después, porque ésta es la obra del Señor. R.
EVANGELIO
Lc 14, 1a. 15-24
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.
Un sábado, Jesús entró a comer en casa de uno de los principales fariseos. Uno de los invitados le dijo: "¡Feliz el que se siente a la mesa en el Reino de Dios!". Jesús le respondió: "Un hombre preparó un gran banquete y convidó a mucha gente. A la hora de cenar, mandó a su sirviente que dijera a los invitados: 'Vengan, todo está preparado'. Pero todos, sin excepción, empezaron a excusarse. El primero le dijo: 'Acabo de comprar un campo y tengo que ir a verlo. Te ruego me disculpes'. El segundo dijo: 'He comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlos. Te ruego me disculpes'. Y un tercero respondió: 'Acabo de casarme y por esa razón no puedo ir'. A su regreso, el sirviente contó todo esto al dueño de casa, y éste, irritado, le dijo: 'Recorre en seguida las plazas y las calles de la ciudad, y trae aquí a los pobres, a los lisiados, a los ciegos y a los paralíticos'. Volvió el sirviente y dijo: 'Señor, tus órdenes se han cumplido y aún sobra lugar'. El señor le respondió: 'Ve a los caminos y a lo largo de los cercados, e insiste a la gente para que entre, de manera que se llene mi casa. Porque les aseguro que ninguno de los que antes fueron invitados ha de probar mi cena'".
Palabra del Señor.
Comentario
La invitación a la mesa del Reino está abierta. ¿Queremos participar de esta fiesta? ¿O vamos a buscar alguna excusa para no ir? Dios mismo nos está invitando, y la participación es gratis y sin condiciones. Solo se queda afuera el que no quiere entrar.

lunes, 5 de noviembre de 2012

De la feria. Verde.
LECTURA
Flp 2, 1-4
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Filipos.
Hermanos: Si la exhortación en nombre de Cristo tiene algún valor, si algo vale el consuelo que brota del amor o la comunión en el Espíritu, o la ternura y la compasión, les ruego que hagan perfecta mi alegría, permaneciendo bien unidos. Tengan un mismo amor, un mismo corazón, un mismo pensamiento. No hagan nada por interés ni por vanidad. Que la humildad los lleve a estimar a los otros como superiores a ustedes mismos. Que cada uno busque no solamente su propio interés, sino también el de los demás.
Palabra de Dios.
Comentario
Un pastor o un dirigente que ama a su comunidad, quiere lo mejor para ella. Por eso Pablo, de todos los modos posibles, exhorta a los integrantes de la suya a vivir en un amor entrañable. Como un padre o una madre cuando miran a sus hijos, no hay mayor alegría para el apóstol que saber que las relaciones entre ellos son de cuidado y amor.
SALMO
Sal 130, 1-3
R. ¡Guarda mi alma en la paz junto a ti, Señor!
Mi corazón no se ha enorgullecido, Señor, ni mis ojos se han vuelto altaneros. No he pretendido grandes cosas ni he tenido aspiraciones desmedidas. R.
Yo aplaco y modero mis deseos: como un niño tranquilo en brazos de su madre, así está mi alma dentro de mí. Espere Israel en el Señor, desde ahora y para siempre. R.
EVANGELIO
Lc 14, 1. 12-14
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.
Un sábado, Jesús entró a comer en casa de uno de los principales fariseos. Ellos lo observaban atentamente. Jesús dijo al que lo había invitado: "Cuando des un almuerzo o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos, no sea que ellos te inviten a su vez, y así tengas tu recompensa. Al contrario, cuando des un banquete, invita a los pobres, a los lisiados, a los paralíticos, a los ciegos. ¡Feliz de ti, porque ellos no tienen cómo retribuirte, y así tendrás tu recompensa en la resurrección de los justos!".
Palabra del Señor.
Comentario
Jesús no habla simplemente de "dar de comer" a los necesitados, sino de algo mucho más comprometido: comer con ellos. La mesa compartida es signo del Reino, y, por lo tanto, ninguna persona debe quedar fuera de esta fiesta.

domingo, 4 de noviembre de 2012

31º domingo durante el año. Verde.
LECTURA
Deut 6, 1-6
Lectura del libro del Deuteronomio.
Moisés habló al pueblo diciendo: Éste es el mandamiento, y éstos son los preceptos y las leyes que el Señor, su Dios, ordenó que les enseñara a practicar en el país del que van a tomar posesión, a fin de que temas al Señor, tu Dios, observando constantemente todos los preceptos y mandamientos que yo te prescribo, y así tengas una larga vida, lo mismo que tu hijo y tu nieto. Por eso, escucha, Israel, y empéñate en cumplirlos. Así gozarás de bienestar y llegarás a ser muy numeroso en la tierra que mana leche y miel, como el Señor, tu Dios, te lo ha prometido. Escucha, Israel: el Señor, nuestro Dios, es el único Señor. Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas. Graba en tu corazón estas palabras que yo te dicto hoy.
Palabra de Dios.
Comentario
"Por supuesto, el amor no puede ser mandado, ordenado. Solo el que es Uno puede. El mandamiento de amar solo puede proceder de la boca de el que ama. Solo el que ama puede decir, y dice: '¡Ámame!'. Y él lo hace. En su boca, el mandamiento de amar no es una extraña orden; es simplemente la voz misma del amor. El amor de el que ama, en efecto, no tiene otra palabra para expresarse más que el amor" (F. Rosenweig, La Estrella de la Redención).
SALMO
Sal 17, 2-4. 47. 51ab
R. Yo te amo, Señor, mi fortaleza.
Yo te amo, Señor, mi fuerza, Señor, mi Roca, mi fortaleza y mi libertador. R.
Mi Dios, el peñasco en que me refugio, mi escudo, mi fuerza salvadora, mi baluarte. Invoqué al Señor, que es digno de alabanza y quedé a salvo de mis enemigos. R.
¡Viva el Señor! ¡Bendita sea mi Roca! ¡Glorificado sea el Dios de mi salvación! Él concede grandes victorias a su rey y trata con fidelidad a su Ungido. R.
SEGUNDA LECTURA
Heb 7, 23-28
Lectura de la carta a los Hebreos.
Hermanos: En la antigua Alianza los sacerdotes tuvieron que ser muchos, porque la muerte les impedía permanecer; pero Jesús, como permanece para siempre, posee un sacerdocio inmutable. De ahí que él puede salvar en forma definitiva a los que se acercan a Dios por su intermedio, ya que vive eternamente para interceder por ellos. Él es el Sumo Sacerdote que necesitábamos: santo, inocente, sin mancha, separado de los pecadores y elevado por encima del cielo. Él no tiene necesidad, como los otros sumos sacerdotes, de ofrecer sacrificios cada día, primero por sus pecados, y después por los del pueblo. Esto lo hizo de una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo. La Ley, en efecto, establece como sumos sacerdotes a hombres débiles; en cambio, la palabra del juramento ?que es posterior a la Ley? establece a un Hijo que llegó a ser perfecto para siempre.
Palabra de Dios.
Comentario
Muchas acciones y preocupaciones humanas son efímeras. Solo el amor es lo que vale para siempre. Jesucristo, por amor al Padre y a la humanidad, hizo una acción de perfecta entrega. Y esa acción tiene validez para siempre. Él está, siempre viviente, uniéndonos al Padre.
EVANGELIO
Mc 12, 28b-34
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.
Un escriba se acercó a Jesús y le preguntó: "¿Cuál es el primero de los mandamientos?". Jesús respondió: "El primero es: 'Escucha, Israel: el Señor nuestro Dios es el único Señor; y tú amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma, con todo tu espíritu y con todas tus fuerzas'. El segundo es: 'Amarás a tu prójimo como a ti mismo'. No hay otro mandamiento más grande que éstos". El escriba le dijo: "Muy bien, Maestro, tienes razón al decir que hay un solo Dios y no hay otro más que él, y que amarlo con todo el corazón, con toda la inteligencia y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a sí mismo, vale más que todos los holocaustos y todos los sacrificios". Jesús, al ver que había respondido tan acertadamente, le dijo: "Tú no estás lejos del Reino de Dios". Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas.
Palabra del Señor.
Comentario
Este escriba no solo está de acuerdo con Jesús en el mandamiento del amor a Dios y al prójimo, sino que también, siguiendo la enseñanza de los profetas, valora que el amor es más importante que todos los rituales. Por eso recibe el elogio de Jesús: "No estás lejos del Reino". Qué alegría sería para nosotros, los que todos los días leemos la Biblia, que pudiéramos tener el espíritu abierto de este escriba. Él supo discernir lo más importante de las Sagradas Escrituras, y no buscó tranquilizar su conciencia con los sacrificios y ceremonias, sino aquello que constituye el Reino de Dios: el amor.

viernes, 2 de noviembre de 2012

Conmemoración de todos los Fieles difuntos. (MO). - Morado o Negro.
PRIMERA LECTURA
Apoc 21, 1-5a. 6b-7
Lectura del libro del Apocalipsis.
Yo, Juan, vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra desaparecieron, y el mar ya no existe más. Vi la Ciudad santa, la nueva Jerusalén, que descendía del cielo y venía de Dios, embellecida como una novia preparada para recibir a su esposo. Y oí una voz potente que decía desde el trono: "Ésta es la morada de Dios entre los hombres: Él habitará con ellos, ellos serán su pueblo, y el mismo Dios será con ellos su propio Dios. Él secará todas sus lágrimas, y no habrá más muerte, ni pena, ni queja, ni dolor, porque todo lo de antes pasó". Y el que estaba sentado en el trono dijo: "Yo hago nuevas todas las cosas. Yo soy el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin. Al que tiene sed, Yo le daré de beber gratuitamente de la fuente del agua de la Vida. El vencedor heredará estas cosas, y yo seré su Dios y él será mi hijo".
Palabra de Dios.
Comentario
Todos anhelamos estar con Dios. Y también deseamos eso para nuestros seres queridos que han muerto. Esta palabra del Apocalipsis nos anuncia que también Dios anhela lo que nosotros queremos: Él desea habitar para siempre con todos sus hijos e hijas.
SALMO
Sal 26, 1. 4. 7. 8b-9a. 13-14
R. El Señor es mi luz y mi salvación. O bien: Contemplaré la bondad del Señor.
El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? El Señor es el baluarte de mi vida, ¿ante quién temblaré? R.
Una sola cosa he pedido al Señor, y esto es lo que quiero: vivir en la Casa del Señor todos los días de mi vida, para gozar de la dulzura del Señor y contemplar su Templo. R.
¡Escucha, Señor, yo te invoco en alta voz, apiádate de mí y respóndeme! Yo busco tu rostro, Señor, no lo apartes de mí. R.
Yo creo que contemplaré la bondad del Señor en la tierra de los vivientes. Espera en el Señor y sé fuerte; ten valor y espera en el Señor R.
SEGUNDA LECTURA
1Cor 15, 20-23
Lectura de la primera carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto.
Hermanos: Cristo resucitó de entre los muertos, el primero de todos. Porque la muerte vino al mundo por medio de un hombre, y también por medio de un hombre viene la resurrección. En efecto, así como todos mueren en Adán, así también todos revivirán en Cristo, cada uno según el orden que le corresponde: Cristo, el primero de todos, luego, aquéllos que estén unidos a él en el momento de su Venida.
Palabra de Dios.
Comentario
"El primer Adán era de barro y estaba sometido al dolor y a la muerte, y todos los que estaban unidos a él participaban de la misma condición pecadora y mortal. Igualmente, todos los que están en Cristo participan de su resurrección y han quedado liberados de ese enemigo que es la muerte" (L. Rivas, Ser cristiano, Ed. Claretiana, p. 41).
EVANGELIO
Lc 24, 1-8
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.
El primer día de la semana, al amanecer, las mujeres fueron al sepulcro con los perfumes que habían preparado. Ellas encontraron removida la piedra del sepulcro y entraron, pero no hallaron el cuerpo del Señor Jesús. Mientras estaban desconcertadas a causa de esto, se les aparecieron dos hombres con vestiduras deslumbrantes. Como las mujeres, llenas de temor, no se atrevían a levantar la vista del suelo, ellos les preguntaron: "¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo? No está aquí, ha resucitado. Recuerden lo que él les decía cuando aún estaba en Galilea: 'Es necesario que el Hijo del hombre sea entregado en manos de los pecadores, que sea crucificado y que resucite al tercer día'". Y las mujeres recordaron sus palabras.
Palabra del Señor.
Comentario
En el día de hoy, muchas personas, como estas discípulas de Jesús, visitan las tumbas de sus seres queridos. En este lugar, en que honramos a los muertos, el evangelio nos repite este anuncio: "¡Ha resucitado!". Como aquellas discípulas, recordemos estas palabras que nos llenan de esperanza y nos impulsan a seguir caminando.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Todos los Santos. (S). Blanco.
PRIMERA LECTURA
Apoc 7, 2-4. 9-14
Lectura del libro del Apocalipsis.
Yo, Juan, vi a un Ángel que subía del Oriente, llevando el sello del Dios vivo. Y comenzó a gritar con voz potente a los cuatro Ángeles que habían recibido el poder de dañar a la tierra y al mar: "No dañen a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta que marquemos con el sello la frente de los servidores de nuestro Dios". Oí entonces el número de los que habían sido marcados: eran ciento cuarenta y cuatro mil, pertenecientes a todas las tribus de Israel. Después de esto, vi una enorme muchedumbre, imposible de contar, formada por gente de todas las naciones, familias, pueblos y lenguas. Estaban de pie ante el trono y delante del Cordero, vestidos con túnicas blancas; llevaban palmas en la mano y exclamaban con voz potente: "¡La salvación viene de nuestro Dios que está sentado en el trono, y del Cordero!". Y todos los Ángeles que estaban alrededor del trono, de los Ancianos y de los cuatro Seres Vivientes, se postraron con el rostro en tierra delante del trono, y adoraron a Dios, diciendo: "¡Amén! ¡Alabanza, gloria y sabiduría, acción de gracias, honor, poder y fuerza a nuestro Dios para siempre! ¡Amén!". Y uno de los Ancianos me preguntó: "¿Quiénes son y de dónde vienen los que están revestidos de túnicas blancas?". Yo le respondí: "Tú lo sabes, señor". Y él me dijo: "Estos son los que vienen de la gran tribulación; ellos han lavado sus vestiduras y las han blanqueado en la sangre del Cordero".
Palabra de Dios.
Comentario
Estos santos que cantan delante del trono de Dios pertenecen al pueblo de Israel y a todas las naciones de la tierra. Son todos esos hombres y mujeres que en su vida terrenal han sido "servidores de Dios". Con su presencia, han hecho que nuestro mundo tenga un anticipo de la alegría celestial. Y ahora están gozando de esa alegría definitiva.
SALMO
Sal 23, 1-6
R. ¡Benditos los que buscan al Señor!
Del Señor es la tierra y todo lo que hay en ella, el mundo y todos sus habitantes, porque él la fundó sobre los mares, él la afirmó sobre las corrientes del océano. R.
¿Quién podrá subir a la Montaña del Señor y permanecer en su recinto sagrado? El que tiene las manos limpias y puro el corazón; el que no rinde culto a los ídolos ni jura falsamente. R.
Él recibirá la bendición del Señor, la recompensa de Dios, su Salvador. Así son los que buscan al Señor, los que buscan su rostro, Dios de Jacob. R.
SEGUNDA LECTURA
1Jn 3, 1-3
Lectura de la primera carta de san Juan.
Queridos hermanos: ¡Miren cómo nos amó el Padre! Quiso que nos llamáramos hijos de Dios, y nosotros lo somos realmente. Si el mundo no nos reconoce, es porque no lo ha reconocido a él. Queridos míos, desde ahora somos hijos de Dios, y lo que seremos no se ha manifestado todavía. Sabemos que cuando se manifieste, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal cual es. El que tiene esta esperanza en él, se purifica, así como él es puro.
Palabra de Dios.
Comentario
"Aún no se ha manifestado lo que seremos". En esta existencia, ya renovada por la gracia de Dios, todavía no percibimos totalmente nuestra condición de hijos e hijas de Dios. Todavía, en este mundo, el pecado ensombrece esa dignidad filial. Pero caminamos en la esperanza de llegar a vivir, en forma plena y definitiva, nuestra comunión con Dios.
EVANGELIO
Mt 4, 25?5, 12
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.
Seguían a Jesús grandes multitudes, que llegaban de Galilea, de la Decápolis, de Jerusalén, de Judea y de la Transjordania. Al ver a la multitud, Jesús subió a la montaña, se sentó, y sus discípulos se acercaron a él. Entonces tomó la palabra y comenzó a enseñarles, diciendo: "Felices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos. Felices los afligidos, porque serán consolados. Felices los pacientes, porque recibirán la tierra en herencia. Felices los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados. Felices los misericordiosos, porque obtendrán misericordia. Felices los que tienen el corazón puro, porque verán a Dios. Felices los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios. Felices los que son perseguidos por practicar la justicia, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos. Felices ustedes, cuando sean insultados y perseguidos, y cuando se los calumnie en toda forma a causa de mí. Alégrense y regocíjense entonces, porque ustedes tendrán una gran recompensa en el cielo; de la misma manera persiguieron a los profetas que los precedieron".
Palabra del Señor.
Comentario
Las bienaventuranzas nos presentan un modo de santidad que se realiza en la vida cotidiana: en vez de imponerse por la fuerza, actuar con mansedumbre; en vez de buscar el lujo o la opulencia, tener alma de pobre; en vez de aspirar al aplauso y el éxito fácil, trabajar constantemente por la paz y la justicia. Esa es la santidad a la que nos llama Jesús, la que el mundo necesita.
Gracias por tu visita!!!