domingo, 7 de agosto de 2011

19º domingo durante el año. Verde.

LECTURA

1Rey 19, 9. 11-13

Lectura del primer libro de los Reyes.

Habiendo llegado Elías a la montaña de Dios, el Horeb, entró en la gruta y pasó la noche. Allí le fue dirigida la palabra del Señor. El Señor le dijo: "Sal y quédate de pie en la montaña, delante del Señor? Y en ese momento el Señor pasaba. Sopló un viento huracanado que partía las montañas y resquebrajaba las rocas delante del Señor. Pero el Señor no estaba en el viento. Después del viento, hubo un terremoto. Pero el Señor no estaba en el terremoto. Después del terremoto, se encendió un fuego. Pero el Señor no estaba en el fuego. Después del fuego, se oyó el rumor de una brisa suave. Al oírla, Elías se cubrió el rostro con su manto, salió y se quedó de pie a la entrada de la gruta.

Palabra de Dios.



Comentario

Nuestro Dios es rico en recursos. Con mucha creatividad, él busca el modo de manifestarse. Los símbolos que Dios elige nos revelan algo de su persona. En este caso, ante Elías, Dios elige un elemento de la naturaleza que viene a traer sosiego en la ajetreada vida del profeta: Dios se presenta en la calma y la paz de la brisa suave.



SALMO

Sal 84, 9-14

R. Muéstranos, Señor, tu misericordia, y danos tu salvación.

Voy a proclamar lo que dice el Señor: el Señor promete la paz para su pueblo y sus amigos. Su salvación está muy cerca de sus fieles, y la gloria habitará en nuestra tierra. R.

El amor y la verdad se encontrarán, la justicia y la paz se abrazarán; la verdad brotará de la tierra y la justicia mirará desde el cielo. R.

El mismo Señor nos dará sus bienes y nuestra tierra producirá sus frutos. La justicia irá delante de él, y la paz, sobre la huella de sus pasos. R.



SEGUNDA LECTURA

Rom 9, 1-5

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Roma.

Hermanos: Digo la verdad en Cristo, no miento, y mi conciencia me lo atestigua en el Espíritu Santo. Siento una gran tristeza y un dolor constante en mi corazón. Yo mismo desearía ser maldito, separado de Cristo, en favor de mis hermanos, los de mi propia raza. Ellos son israelitas: a ellos pertenecen la adopción filial, la gloria, las alianzas, la legislación, el culto y las promesas. A ellos pertenecen también los patriarcas, y de ellos desciende Cristo según su condición humana, el cual está por encima de todo, Dios bendito eternamente. Amén.

Palabra de Dios.



Comentario

San Pablo, como judío, sufre por sus hermanos de raza. Y al mismo tiempo, sabe que en Jesucristo se abre un vínculo que supera los lazos de sangre. Somos descendencia de Abraham y somos la familia de Jesús, por la fe.



EVANGELIO

Mt 14, 22-33

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Después de la multiplicación de los panes, Jesús obligó a los discípulos que subieran a la barca y pasaran antes que él a la otra orilla, mientras él despedía a la multitud. Después, subió a la montaña para orar a solas. Y al atardecer, todavía estaba allí, solo. La barca ya estaba muy lejos de la costa, sacudida por las olas, porque tenían viento en contra. A la madrugada, Jesús fue hacia ellos, caminando sobre el mar. Los discípulos, al verlo caminar sobre el mar, se asustaron. "Es un fantasma?, dijeron, y llenos de temor se pusieron a gritar. Pero Jesús les dijo: "Tranquilícense, soy yo; no teman?. Entonces Pedro le respondió: "Señor, si eres tú, mándame ir a tu encuentro sobre el agua?. "Ven?, le dijo Jesús. Y Pedro, bajando de la barca, comenzó a caminar sobre el agua en dirección a él. Pero, al ver la violencia del viento, tuvo miedo, y como empezaba a hundirse, gritó: "Señor, sálvame?. En seguida, Jesús le tendió la mano y lo sostuvo, mientras le decía: "Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste??. En cuanto subieron a la barca, el viento se calmó. Los que estaban en ella se postraron ante él, diciendo: "Verdaderamente, tú eres el Hijo de Dios?

Palabra del Señor.



Comentario

Dios es el único que tiene poder sobre los elementos de la naturaleza. Muchas veces el Antiguo Testamento menciona este poder de Dios sobre las aguas. En el principio, él separó las aguas de la tierra (Gn 1, 6). En el Éxodo, abrió el mar para liberar al pueblo de la esclavitud (Éx 14, 21). Ante este poder de Dios, el ser humano constata su propia finitud (Job 38, 8). Los discípulos, en este trayecto en el cual van descubriendo quién es Jesús, lo ven ahora manifestarse poderoso sobre el mar. Y por eso exclaman: "¡Verdaderamente tú eres el Hijo de Dios!? Esta es la confesión de fe que repetimos cuando, sobre las tormentas y turbulencias de la vida, Jesús manifiesta su cercanía y autoridad.

sábado, 6 de agosto de 2011

Transfiguración del Señor. (F). Blanco.

En esta fiesta celebramos el modo en que Jesús apareció transfigurado, transformado, delante de sus discípulos. Este acontecimiento tuvo lugar después de haberles revelado que debía ir a Jerusalén y que allí sufriría el rechazo y la muerte. Así como Jesucristo anunció su Pasión, el Padre quiso anunciar la transformación que vendría después de esa Pasión. Este es el modo en que está Cristo junto al Padre, transformado y luminoso.

LECTURA

Dn 7, 9-10. 13-14

Lectura de la profecía de Daniel.

Daniel continuó el relato de sus visiones, diciendo: "Yo estuve mirando hasta que fueron colocados unos tronos y un Anciano se sentó. Su vestidura era blanca como la nieve y los cabellos de su cabeza como la lana pura; su trono, llamas de fuego, con ruedas de fuego ardiente. Un río de fuego brotaba y corría delante de él. Miles de millares lo servían, y centenares de miles estaban de pie en su presencia. El tribunal se sentó y fueron abiertos unos libros. Yo estaba mirando, en las visiones nocturnas, y vi que venía sobre las nubes del cielo como un Hijo de hombre; él avanzó hacia el Anciano y lo hicieron acercar hasta él. Y le fue dado el dominio, la gloria y el reino, y lo sirvieron todos los pueblos, naciones y lenguas. Su dominio es un dominio eterno que no pasará, y su reino no será destruido".

Palabra de Dios.



Comentario

¿Quién puede unir el cielo y la tierra, lo divino y lo humano? Un humano ?hijo de hombre? que proviene de lo alto, de las nubes del cielo, ése puede unir cielo y tierra. El Reino que viene a instaurar supera los límites de cualquier reino humano.



SALMO

Sal 96, 1-2. 5-6. 9

R. El Señor reina, altísimo por encima de toda la tierra.

¡El Señor reina! Alégrese la tierra, regocíjense las islas incontables. Nubes y tinieblas lo rodean, la justicia y el derecho son la base de su trono. R.

Las montañas se derriten como cera delante del Señor, que es el dueño de toda la tierra. Los cielos proclaman su justicia y todos los pueblos contemplan su gloria. R.

Porque tú, Señor, eres el Altísimo: estás por encima de toda la tierra, mucho más alto que todos los dioses. ¡El Señor reina! ¡Alégrese la tierra! R.



SEGUNDA LECTURA

2Ped 1, 16-19

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pedro.

Queridos hermanos: No les hicimos conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo basados en fábulas ingeniosamente inventadas, sino como testigos oculares de su grandeza. En efecto, él recibió de Dios Padre el honor y la gloria, cuando la gloria llena de majestad le dirigió esta palabra: "Este es mi Hijo muy querido, en quien tengo puesta mi predilección". Nosotros oímos esta voz que venía del cielo, mientras estábamos con él en la montaña santa. Así hemos visto confirmada la palabra de los profetas, y ustedes hacen bien en prestar atención a ella, como a una lámpara que brilla en un lugar oscuro hasta que despunte el día y aparezca el lucero de la mañana en sus corazones.

Palabra de Dios.



Comentario

¿Y nosotros, cuál es el testimonio de Jesucristo que podemos dar? ¿Qué experiencia luminosa hemos tenido de él en nuestra vida? ¿Cuáles son los rasgos de Jesús que se nos han revelado? Ese es el testimonio que vamos a transmitir.



EVANGELIO

Mt 17, 1-9

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús tomó a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y los llevó aparte a un monte elevado. Allí se transfiguró en presencia de ellos: su rostro resplandecía como el sol y sus vestiduras se volvieron blancas como la luz. De pronto se les aparecieron Moisés y Elías, hablando con Jesús. Pedro dijo a Jesús: "Señor, ¡qué bien estamos aquí! Si quieres, levantaré aquí mismo tres carpas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías". Todavía estaba hablando, cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra y se oyó una voz que decía desde la nube: "Este es mi Hijo muy querido, en quien tengo puesta mi predilección: escúchenlo". Al oír esto, los discípulos cayeron con el rostro en tierra, llenos de temor. Jesús se acercó a ellos y, tocándolos, les dijo: "Levántense, no tengan miedo". Cuando alzaron los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús solo. Mientras bajaban del monte, Jesús les ordenó: "No hablen a nadie de esta visión, hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos".

Palabra del Señor.



Comentario

A lo largo de la historia, Dios no ha dejado de transmitir su Palabra amorosa. En un tiempo por medio de Moisés, luego por Elías y los profetas, y más tarde, por medio de su Hijo. Esa Palabra, venida de lo alto, es la Palabra que nos revela a Dios y nos eleva hacia las cosas de Dios. Esa Palabra sigue resonando para nosotros en las Sagradas Escrituras. ¡Escuchémosla!

viernes, 5 de agosto de 2011

Misa a elección. Feria. Verde. Dedicación de la Basílica de Santa María. (ML). Blanco.

Sobre las ruinas de un antiguo templo romano, el papa Liberio ordenó la construcción de una basílica dedicada a Santa María, en el siglo IV. Este templo fue remodelado en numerosas ocasiones, y aún se conserva.

LECTURA

Deut 4, 32-40

Lectura del libro del Deuteronomio.

Moisés habló al pueblo diciendo: Pregúntale al tiempo pasado, a los días que se han precedido desde que el Señor creó al hombre sobre la tierra, si de un extremo al otro del cielo sucedió alguna vez algo tan admirable o se oyó una cosa semejante. ¿Qué pueblo oyó la voz de Dios que hablaba desde el fuego, como la oíste tú, y pudo sobrevivir? ¿O qué dios intentó venir a tomar para sí una nación de en medio de otra, con milagros, signos y prodigios, combatiendo con mano poderosa y brazo fuerte, y realizando tremendas hazañas, como el Señor, tu Dios, lo hizo por ustedes en Egipto, delante de tus mismos ojos? A ti se te hicieron ver todas estas cosas, para que sepas que el Señor es Dios, y que no hay otro dios fuera de él. Él te hizo oír su voz desde el cielo para instruirte; en la tierra te mostró su gran fuego, y desde ese fuego tú escuchaste sus palabras. Por amor a tus padres, y porque eligió a la descendencia que nacería de ellos, el Señor te hizo salir de Egipto con su presencia y su gran poder; desposeyó a naciones más numerosas y fuertes que tú; te introdujo en sus territorios y te los dio como herencia, hasta el día de hoy. Reconoce hoy y medita en tu corazón que el Señor es Dios ?allá arriba, en el cielo y aquí abajo, en la tierra? y no hay otro. Observa los preceptos y los mandamientos que hoy te prescribo. Así serás feliz, tú y tus hijos después de ti, y vivirás mucho tiempo en la tierra que el Señor, tu Dios, te da para siempre.

Palabra de Dios.



Comentario

También cada uno de nosotros puede hacer memoria de la obra de Dios. Él nos ha mirado con amor, nos ha sacado de la esclavitud y nos hace caminar en su presencia. Miremos nuestra historia con una actitud agradecida. Y reconozcamos cómo actúa Dios allí.



SALMO

Sal 76, 12-16. 21

R. ¡Recuerdo las proezas del Señor!

Yo recuerdo las proezas del Señor, sí, recuerdo sus prodigios de otro tiempo; evoco todas sus acciones, medito en todas sus hazañas. R.

Tus caminos son santos, Señor. ¿Hay otro dios grande como nuestro Dios? Tú eres el Dios que hace maravillas, y revelaste tu poder entre las naciones. R.

Con tu brazo redimiste a tu pueblo, a los hijos de Jacob y de José. Tú guiaste a tu pueblo como a un rebaño, por medio de Moisés y de Aarón. R.



EVANGELIO

Mt 16, 24-28

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús dijo a sus discípulos: "El que quiera seguirme, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; y el que pierda su vida a causa de mí, la encontrará. ¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero si pierde su vida? ¿Y qué podrá dar el hombre a cambio de su vida? Porque el Hijo del hombre vendrá en la gloria de su Padre, rodeado de sus ángeles, y entonces pagará a cada uno de acuerdo con sus obras. Les aseguro que algunos de los que están aquí presentes no morirán antes de ver al Hijo del hombre, cuando venga en su reino".

Palabra del Señor.



Comentario

¿Qué se entiende en el mundo por ganar o triunfar en la vida? ¿El éxito, la fama o la prosperidad económica? ¿Qué es para Jesús ganar la vida? Es la vida del Reino de Dios, la que comienza aquí y alcanzará su plenitud cuando Dios instaure el Reino definitivamente.

jueves, 4 de agosto de 2011

San Juan María Vianney, presbítero. (MO). Blanco.

Juan María Vianney, quien luego sería conocido como "el cura de Ars" nació en el año 1786 en una humilde familia campesina. Ingresó en el seminario de Lyon, pero fue despedido debido a su dificultad para los estudios. Después de un tiempo, fue ordenado sacerdote pero sin darle permiso para confesar, ya que sus superiores lo consideraban falto de inteligencia. Enviado al pequeño pueblo de Ars, con su dedicación y atención pastoral provocó allí un verdadero renacimiento espiritual; de todas las ciudades de Francia acudían a escucharlo y buscar consejo. Murió en el año 1859. Es el patrono de los párrocos.

LECTURA

Núm 20, 1-13

Lectura del libro de los Números.

Toda la comunidad de los israelitas llegó al desierto de Sin, y el pueblo se estableció en Cades. Allí murió y fue enterrada Miriam. Como la comunidad no tenía agua, se produjo un amotinamiento contra Moisés y Aarón. El pueblo promovió una querella contra Moisés diciendo: "¡Ojalá hubiéramos muerto cuando murieron nuestros hermanos delante del Señor! ¿Por qué trajeron a este desierto a la asamblea del Señor, para que muriéramos aquí, nosotros y nuestro ganado? ¿Por qué nos hicieron salir de Egipto, para traernos a este lugar miserable, donde no hay sembrados, ni higueras, ni viñas, ni granados, y donde ni siquiera hay agua para beber?". Moisés y Aarón, apartándose de la asamblea, fueron a la entrada de la Carpa del Encuentro y cayeron con el rostro en tierra. Entonces se les apareció la gloria del Señor, y el Señor dijo a Moisés: "Toma el bastón y convoca a la comunidad, junto con tu hermano Aarón. Después, a la vista de todos, manden a la roca que dé sus aguas. Así harás brotar para ellos agua de la roca y darás de beber a la comunidad y a su ganado". Moisés tomó el bastón que estaba delante del Señor, como él se lo había mandado. Luego Moisés y Aarón reunieron a la asamblea frente a la roca, y Moisés les dijo: "¡Escuchen, rebeldes! ¿Podemos hacer que brote agua de esta roca para ustedes?". Y alzando su mano, golpeó la roca dos veces con el bastón. El agua brotó abundantemente, y bebieron la comunidad y el ganado. Pero el Señor dijo a Moisés y a Aarón: "Por no haber confiado lo bastante en mí para que yo manifestara mi santidad ante los israelitas, les aseguro que no llevarán a este pueblo hasta la tierra que les he dado". Éstas son las aguas de Meribá ?que significa "Querella"? donde los israelitas promovieron una querella contra el Señor y con las que él manifestó su santidad.

Palabra de Dios.



Comentario

Cuando necesitamos algo, muchas veces actuamos como este pueblo. Protestamos, nos enojamos, y comparamos con otras situaciones ?reales o ficticias? en lugar de dirigirnos directamente a Dios. Él tiene poder para hacer brotar agua de la roca, y para hacer surgir todo lo bueno en nuestra vida.



SALMO

Sal 94, 1-2. 6-9

R. ¡Ojalá escuchen hoy la voz del Señor!

¡Vengan, cantemos con júbilo al Señor, aclamemos a la Roca que nos salva! ¡Lleguemos hasta él dándole gracias, aclamemos con música al Señor! R.

¡Entren, inclinémonos para adorarlo! ¡Doblemos la rodilla ante el Señor que nos creó! Porque él es nuestro Dios, y nosotros, el pueblo que él apacienta, las ovejas conducidas por su mano. R.

Ojalá hoy escuchen la voz del Señor: No endurezcan su corazón como en Meribá, como en el día de Masá, en el desierto, cuando sus padres me tentaron y provocaron, aunque habían visto mis obras. R.



EVANGELIO

Mt 16, 13-23

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: "¿Qué dice la gente sobre el Hijo del hombre? ¿Quién dicen que es?". Ellos le respondieron: "Unos dicen que es Juan el Bautista; otros Elías; y otros, Jeremías o alguno de los profetas". "Y ustedes, les preguntó, ¿quién dicen que soy?". Tomando la palabra, Simón Pedro respondió: "Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo". Y Jesús le dijo: "Feliz de ti, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en el cielo. Y yo te digo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la muerte no prevalecerá contra ella. Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo". Entonces ordenó severamente a sus discípulos que no dijeran a nadie que él era el Mesías. Desde aquel día, Jesús comenzó a anunciar a sus discípulos que debía ir a Jerusalén, y sufrir mucho de parte de los ancianos, de los sumos sacerdotes y de los escribas; que debía ser condenado a muerte y resucitar al tercer día. Pedro lo llevó aparte y comenzó a reprenderlo, diciendo: "Dios no lo permita, Señor, eso no sucederá". Pero él, dándose vuelta, dijo a Pedro: "¡Retírate, ve detrás de mí, Satanás! Tú eres para mí un obstáculo, porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres".

Palabra del Señor.



Comentario

En la imperfección de nuestro discipulado, nos ocurren situaciones similares a esta que vivió Pedro. Profesamos la fe en Jesús, formamos parte de su iglesia, pero queremos rechazar el arduo camino de la incomprensión, el enfrentamiento y el rechazo. Cuando le decimos a Jesús "Tú eres el Mesías" no es para esperar un mesianismo fácil que nos congracie con los poderosos, sino para andar el camino del servicio y de la entrega.

miércoles, 3 de agosto de 2011

La Liturgia Cotidiana

 De la feria. Verde.

LECTURA

Núm 13, 1-2. 25?14, 1. 26-33

Lectura del libro de los Números.

El Señor dijo a Moisés en el desierto de Farán: "Envía unos hombres a explorar el país de Canaán, que yo doy a los israelitas; enviarás a un hombre por cada una de sus tribus paternas, todos ellos jefes de tribu". Al cabo de cuarenta días volvieron de explorar el país. Entonces fueron a ver a Moisés, a Aarón y a toda la comunidad de los israelitas en Cades, en el desierto de Farán, y les presentaron su informe, al mismo tiempo que les mostraban los frutos del país. Les contaron lo siguiente: "Fuimos al país donde ustedes nos enviaron; es realmente un país que mana leche y miel, y estos son sus frutos. Pero, ¡qué poderosa es la gente que ocupa el país! Sus ciudades están fortificadas y son muy grandes. Además, vimos allí a los anaquitas. Los amalecitas habitan en la región del Négueb; los hititas, los jebuseos y los amorreos ocupan la región montañosa; y los cananeos viven junto al mar y a lo largo del Jordán". Caleb trató de animar al pueblo que estaba junto a Moisés, diciéndole: "Subamos en seguida y conquistemos el país, porque ciertamente podremos contra él". Pero los hombres que habían subido con él replicaron: "No podemos atacar a esa gente, porque es más fuerte que nosotros". Y divulgaron entre los israelitas falsos rumores acerca del país que habían explorado, diciendo: "La tierra que recorrimos y exploramos devora a sus propios habitantes. Toda la gente que vimos allí es muy alta. Vimos a los gigantes ?los anaquitas son raza de gigantes?. Nosotros nos sentíamos como langostas delante de ellos, y esa es la impresión que debimos darles". Entonces la comunidad en pleno prorrumpió en fuertes gritos, y el pueblo lloró toda aquella noche. Luego el Señor dijo a Moisés y a Aarón: "¿Hasta cuándo esta comunidad perversa va a seguir protestando contra mí? Ya escuché las incesantes protestas de los israelitas. Por eso, diles: 'Juro por mi vida, palabra del Señor, que los voy a tratar conforme a las palabras que ustedes han pronunciado. Por haber protestado contra mí, sus cadáveres quedarán tendidos en el desierto: los cadáveres de todos los registrados en el censo, de todos los que tienen más de veinte años. Ni uno solo entrará en la tierra donde juré establecerlos, salvo Caleb hijo de Yefunné y Josué hijo de Nun. A sus hijos, en cambio, a los que ustedes decían que iban a ser llevados como botín, sí los haré entrar; ellos conocerán la tierra que ustedes han despreciado. Pero los cadáveres de ustedes quedarán tendidos en este desierto. Mientras tanto, sus hijos andarán vagando por el desierto'".

Palabra de Dios.



Comentario

El pueblo no había visto a los "gigantes" ni habían experimentado su fuerza. Pero el rumor multiplicado llevó al miedo, y el miedo los paralizó. Eran "hombres muertos" antes de intentarlo. Todo lo que Dios había hecho por ellos hasta ese momento no fue suficiente para darles ánimo y confianza. Este texto es una exhortación para nosotros, porque el miedo paraliza y nos deja fuera de poseer la vida.



SALMO

Sal 105, 6-7. 13-14. 21-23

R. ¡Acuérdate de nosotros, Señor!

Hemos pecado, igual que nuestros padres; somos culpables, hicimos el mal: nuestros padres, cuando estaban en Egipto, no comprendieron tus maravillas. R.

Muy pronto se olvidaron de las obras del Señor, no tuvieron en cuenta su designio; ardían de avidez en el desierto y tentaron a Dios en la soledad. R.

Olvidaron a Dios, que los había salvado y había hecho prodigios en Egipto, maravillas en la tierra de Cam y portentos junto al Mar Rojo. R.

El Señor amenazó con destruirlos, pero Moisés, su elegido, se mantuvo firme en la brecha para aplacar su enojo destructor. R.



EVANGELIO

Mt 15, 21-28

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús partió de allí y se retiró al país de Tiro y de Sidón. Entonces una mujer cananea, que procedía de esa región, comenzó a gritar: "¡Señor, Hijo de David, ten piedad de mí! Mi hija está terriblemente atormentada por un demonio". Pero él no le respondió nada. Sus discípulos se acercaron y le pidieron: "Señor, atiéndela, porque nos persigue con sus gritos". Jesús respondió: "Yo he sido enviado solamente a las ovejas perdidas del pueblo de Israel". Pero la mujer fue a postrarse ante él y le dijo: "¡Señor, socórreme!". Jesús le dijo: "No está bien tomar el pan de los hijos, para tirárselo a los cachorros". Ella respondió: "¡Y sin embargo, Señor, los cachorros comen las migas que caen de la mesa de sus dueños!". Entonces Jesús le dijo: "Mujer, ¡qué grande es tu fe! ¡Que se cumpla tu deseo!". Y en ese momento su hija quedó sana.

Palabra del Señor.



Comentario

Jesús está siempre en camino. Su ministerio se inició entre "las ovejas perdidas del pueblo de Israel", para luego ir apareciendo como un plan más abarcador e inclusivo. Así también nos pasa hoy en la iglesia: aparecen nuevas realidades, o personas que estaban alejadas de nuestras expresiones tradicionales de la fe, y nos lleva a replantearnos los nuevos caminos a seguir.

martes, 2 de agosto de 2011

Misa a elección. Feria. Verde. - San Eusebio de Vercelli, obispo. (ML). Blanco. - San Pedro Julián Eymard, presbítero. (ML). Blanco.

Eusebio nació en Cerdeña a principios de siglo IV. Recibió el bautismo en Roma, de manos del papa Eusebio, de quien adoptó el nombre de pila. Al poco tiempo de haber recibido el bautismo fue ordenado sacerdote y en el año 345 asumió como obispo de la diócesis de Vercelli, al norte de Italia. Le tocó disputar contra los arrianos y eso le acarreó seis años de cárcel. Murió en Vercelli, en el año 371.

LECTURA

Núm 12, 1-13

Lectura del libro de los Números.

En aquellos días: Miriam y Aarón se pusieron a murmurar contra Moisés a causa de la mujer cusita con la que este se había casado. Moisés, en efecto, se había casado con una mujer de Cus. "¿Acaso el Señor ha hablado únicamente por medio de Moisés?, decían. ¿No habló también por medio de nosotros?". Y el Señor oyó todo esto. Ahora bien, Moisés era un hombre muy humilde, más humilde que cualquier otro hombre sobre la tierra. De pronto, el Señor dijo a Moisés, a Aarón y a Miriam: "Vayan los tres a la carpa del encuentro". Cuando salieron los tres, el Señor descendió en la columna de la nube y se detuvo a la entrada de la carpa. Luego llamó a Aarón y a Miriam. Los dos se adelantaron, y el Señor les dijo: "Escuchen bien mis palabras: Cuando aparece entre ustedes un profeta, yo me revelo a él en una visión, le hablo en un sueño. No sucede así con mi servidor Moisés: él es el hombre de confianza en toda mi casa. Yo hablo con él cara a cara, claramente, no con enigmas, y él contempla la figura del Señor. ¿Por qué entonces ustedes se han atrevido a hablar contra mi servidor Moisés?". Y lleno de indignación contra ellos, el Señor se alejó. Apenas la nube se retiró de encima de la Carpa, Miriam se cubrió de lepra, quedando blanca como la nieve. Cuando Aarón se volvió hacia ella y vio que estaba leprosa, dijo a Moisés: "Por favor, señor, no hagas pesar sobre nosotros el pecado que hemos cometido por necedad. No permitas que ella sea como el aborto, que al salir del seno materno ya tiene consumida la mitad de su carne". Moisés invocó al Señor, diciendo: "¡Te ruego, Dios, que la sanes!".

Palabra de Dios.



Comentario

Dios dice que habla con Moisés "cara a cara". Es un trato íntimo y frontal. Y Moisés, desde ese lugar, actúa como intercesor. Su intimidad con Dios y el don de profecía están puestos al servicio del pueblo.



SALMO

Sal 50, 3-7. 12-13

R. ¡Piedad, Señor, porque pequé contra ti!

¡Ten piedad de mí, Señor, por tu bondad, por tu gran compasión, borra mis faltas! ¡Lávame totalmente de mi culpa y purifícame de mi pecado! R.

Porque yo reconozco mis faltas y mi pecado está siempre ante mí. Contra ti, contra ti solo pequé e hice lo que es malo a tus ojos. R.

Por eso, será justa tu sentencia y tu juicio será irreprochable; yo soy culpable desde que nací; pecador me concibió mi madre. R.

Crea en mí, Dios mío, un corazón puro, y renueva la firmeza de mi espíritu. No me arrojes lejos de tu presencia ni retires de mí tu santo espíritu. R.



EVANGELIO

Mt 15, 1-2. 10-14

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Unos fariseos y escribas de Jerusalén se acercaron a Jesús y le dijeron: "¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de nuestros antepasados y no se lavan las manos antes de comer?". Jesús llamó a la multitud y le dijo: "Escuchen y comprendan. Lo que mancha al hombre no es lo que entra por la boca, sino lo que sale de ella". Entonces se acercaron los discípulos y le dijeron: "¿Sabes que los fariseos se escandalizaron al oírte hablar así?". El les respondió: "Toda planta que no haya plantado mi Padre celestial será arrancada de raíz. Déjenlos: son ciegos que guían a otros ciegos. Pero si un ciego guía a otro, los dos caerán en un pozo".

Palabra del Señor.



Comentario

"La certeza de que Dios sobrepasa todo lo que podemos imaginar con respecto a él, daba a Jesús una libertad muy grande frente a las estructuras y a las leyes de la religión de su tiempo. A los que identificaban a Dios con la ley, él les decía: 'han oído que se dijo? pero yo les digo'. La misma libertad mostró Jesús frente a las costumbres religiosas de la época: limosna, formas de rezar, ayuno, prácticas de la pureza legal, observancia del sábado, comunión de mesa con paganos y pecadores, expulsión de demonios. Nadie nunca puede pretender dominar a Dios por medio de estas prácticas. Dios es mayor" (Conf. Latinoamericana de Religiosos, Seguir a Jesús).

lunes, 1 de agosto de 2011

San Alfonso María de Ligorio, - obispo y doctor de la Iglesia. (MO). Blanco.

Alfonso María nació en Nápoles en el año 1696. Ejerció la abogacía varios años y luego fue ordenado sacerdote. Se entregó a los cuidados pastorales de la gente más necesitada, primero en las ciudades y luego en los campos, organizando misiones populares que tenían como centro la Eucaristía y el sacramento de la Penitencia. Fundó la congregación de los Redentoristas. Fue un prolífico autor de obras espirituales. Sus tratados de Teología Moral son considerados un punto de referencia entre los expertos. Es el patrono de los confesores y moralistas. Murió cerca de Nápoles en el 1787.

LECTURA

Núm 11, 4-15

Lectura del libro de los Números.

Los israelitas dijeron: "¡Si al menos tuviéramos carne para comer! ¡Cómo recordamos los pescados que comíamos gratis en Egipto, y los pepinos, los melones, los puerros, las cebollas y los ajos! ¡Ahora nuestras gargantas están resecas! ¡Estamos privados de todo, y nuestros ojos no ven nada más que el maná!". El maná se parecía a la semilla de cilantro y su color era semejante al del bedelio. El pueblo tenía que ir a buscarlo; una vez recogido, lo trituraban con piedras de moler o lo machacaban en un mortero, lo cocían en una olla, y lo preparaban en forma de galletas. Su sabor era como el de un pastel apetitoso. De noche, cuando el rocío caía sobre el campamento, también caía el maná. Moisés oyó llorar al pueblo, que se había agrupado por familias, cada uno a la entrada de su carpa. El Señor se llenó de una gran indignación, pero Moisés, vivamente contrariado, le dijo: "¿Por qué tratas tan duramente a tu servidor? ¿Por qué no has tenido compasión de mí, y me has cargado con el peso de todo este pueblo? ¿Acaso he sido yo el que concibió a todo este pueblo, o el que lo dio a luz, para que me digas: 'Llévalo en tu regazo, como la nodriza lleva a un niño de pecho, hasta la tierra que juraste dar a sus padres'? ¿De dónde voy a sacar carne para dar de comer a todos los que están llorando a mi lado y me dicen: 'Danos carne para comer'? Yo solo no puedo soportar el peso de todo este pueblo: mis fuerzas no dan para tanto. Si me vas a seguir tratando de ese modo, mátame de una vez. Así me veré libre de mis males".

Palabra de Dios.



Comentario

Moisés le reclama a Dios que cumpla su función maternal. Es Dios quien engendró y dio a luz a este pueblo, como una madre. Por lo tanto, Moisés le reclama que también lo alimente. Es muy grande la confianza entre Moisés y Dios. Por eso Moisés se anima a dirigirse a Dios con toda franqueza.



SALMO

Sal 80, 12-17

R. ¡Escuchemos la voz del Señor!

Mi pueblo no escuchó mi voz, Israel no me quiso obedecer: por eso los entregué a su obstinación, para que se dejaran llevar por sus caprichos. R.

¡Ojalá mi pueblo me escuchara, e Israel siguiera mis caminos! Yo sometería a sus adversarios en un instante, y volvería mi mano contra sus opresores. R.

Los enemigos del Señor tendrían que adularlo, y ese sería su destino para siempre; yo alimentaría a mi pueblo con lo mejor del trigo y lo saciaría con miel silvestre. R.



EVANGELIO

Mt 14, 13-21

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Al enterarse de la muerte de Juan el Bautista, Jesús se alejó en una barca a un lugar desierto para estar a solas. Apenas lo supo la gente, dejó las ciudades y lo siguió a pie. Cuando desembarcó, Jesús vio una gran muchedumbre y, compadeciéndose de ella, sanó a los enfermos. Al atardecer, los discípulos se acercaron y le dijeron: "Éste es un lugar desierto y ya se hace tarde; despide a la multitud para que vaya a las ciudades a comprarse alimentos". Pero Jesús les dijo: "No es necesario que se vayan, denles de comer ustedes mismos". Ellos respondieron: "Aquí no tenemos más que cinco panes y dos pescados". "Tráiganmelos aquí", les dijo. Y después de ordenar a la multitud que se sentara sobre el pasto, tomó los cinco panes y los dos pescados, y levantando los ojos al cielo, pronunció la bendición, partió los panes, los dio a sus discípulos, y ellos los distribuyeron entre la multitud. Todos comieron hasta saciarse y con los pedazos que sobraron se llenaron doce canastas. Los que comieron fueron unos cinco mil hombres, sin contar las mujeres y los niños.

Palabra del Señor.



Comentario

El milagro se produce a partir de lo poco que hay. Son sólo cinco panes y dos pescados, pero es necesario ponerlos en común para que se realice el milagro. Dios nos hace participar de su obra con nuestra disposición y nuestro trabajo. A partir de esto poco que tenemos, él hace el milagro, nutritivo y abundante. Él siempre da de más, porque es generoso. Cuando ponemos nuestro poco y confiamos en Dios, al final, siempre sobra.

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