martes, 7 de junio de 2011

De la feria. Blanco.

LECTURA

Hech 20, 17-27

Lectura de los Hechos de los apóstoles

Pablo, desde Mileto, mandó llamar a los presbíteros de la Iglesia de Éfeso. Cuando estos llegaron, Pablo les dijo: "Ya saben cómo me he comportado siempre con ustedes desde el primer día que puse el pie en la provincia de Asia. He servido al Señor con toda humildad y con muchas lágrimas, en medio de las pruebas a que fui sometido por las insidias de los judíos. Ustedes saben que no he omitido nada que pudiera serles útil; les prediqué y les enseñé tanto en público como en privado, instando a judíos y a paganos a convertirse a Dios y a creer en nuestro Señor Jesús. Y ahora, como encadenado por el Espíritu, voy a Jerusalén sin saber lo que me sucederá allí. Sólo sé que, de ciudad en ciudad, el Espíritu Santo me va advirtiendo cuántas cadenas y tribulaciones me esperan. Pero poco me importa la vida, mientras pueda cumplir mi carrera y la misión que recibí del Señor Jesús: la de dar testimonio de la buena noticia de la gracia de Dios. Y ahora sé que ustedes, entre quienes pasé predicando el reino, no volverán a verme. Por eso hoy declaro delante de todos que no tengo nada que reprocharme respecto de ustedes. Porque no hemos omitido nada para anunciarles plenamente los designios de Dios".

Palabra de Dios.



Comentario

"En la primera parte del discurso Pablo hace una evaluación de su ministerio en Asia: en medio de persecuciones Pablo predica, enseña y da testimonio en público y por las casas, a griegos y judíos. Esta memoria del pasado legitima a Pablo como modelo o norma para los presbíteros. Pablo enseña todo, no oculta nada a la comunidad: es fiel a la totalidad e integridad de la tradición" (Pablo Richard, Hechos de los Apóstoles, Com. Bíblico Latinoamericano, Ed. Verbo Divino).



SALMO

Sal 67, 10-11. 20-21

R. ¡Pueblos de la tierra, canten al Señor! O bien: Aleluya.

Tú derramaste una lluvia generosa, Señor: tu herencia estaba exhausta y tú la reconfortaste; allí se estableció tu familia, y tú, Señor, la afianzarás por tu bondad para con el pobre. R.

¡Bendito sea el Señor, el Dios de nuestra salvación! Él carga con nosotros día tras día; él es el Dios que nos salva y nos hace escapar de la muerte. R.



EVANGELIO

Jn 17, 1-11

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

A la hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús levantó los ojos al cielo, orando así: "Padre, ha llegado la hora: glorifica a tu Hijo para que el Hijo te glorifique a ti, ya que le diste autoridad sobre todos los hombres, para que él diera Vida eterna a todos los que tú les has dado. Ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a tu enviado, Jesucristo. Yo te he glorificado en la tierra, llevando a cabo la obra que me encomendaste. Ahora, Padre, glorifícame junto a ti, con la gloria que yo tenía contigo antes que el mundo existiera. Manifesté tu nombre a los que separaste del mundo para confiármelos. Eran tuyos y me los diste, y ellos fueron fieles a tu palabra. Ahora saben que todo lo que me has dado viene de ti, porque les comuniqué las palabras que tú me diste: ellos han reconocido verdaderamente que yo salí de ti, y han creído que tú me enviaste. Yo ruego por ellos: no ruego por el mundo, sino por los que me diste, porque son tuyos. Todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo es mío, y en ellos he sido glorificado. Ya no estoy más en el mundo, pero ellos están en él; y yo vuelvo a ti".

Palabra del Señor.



Comentario

Jesucristo se presenta como el enviado del Padre. Su misión consiste en darnos a conocer al Padre y la Vida plena que el Padre nos quiere regalar. Jesús anunció este amor del Padre con sus palabras y con sus hechos. Él cumplió cabalmente su tarea de enviado. Y, al dejar físicamente esta tierra, delega esa misión en nosotros, sus discípulos.

lunes, 6 de junio de 2011

Misa a elección. Feria. Blanco. - San Norberto, obispo. (ML). Blanco.

Norberto tenía un alto cargo en la corte del rey Enrique V de Alemania, llevando una despreocupada vida de placeres, hasta que se convirtió luego de salvar su vida en un accidente. Ordenado sacerdote, renunció a todos sus bienes y se puso a disposición del Papa Gelasio II, para evangelizar Francia, Alemania, y los Países Bajos. Fundó la orden de los Premostratenses, que combinaba la vida de silencio y oración con la actividad pastoral. Murió en el año 1134.

LECTURA

Hech 19, 1-8

Lectura de los Hechos de los apóstoles.

Mientras Apolo permanecía en Corinto, Pablo atravesando la región interior, llegó a Éfeso. Allí encontró a algunos discípulos y les preguntó: "Cuando ustedes abrazaron la fe, ¿recibieron el Espíritu Santo?". Ellos le dijeron: "Ni siquiera hemos oído decir que hay un Espíritu Santo". "Entonces, ¿qué bautismo recibieron?", les preguntó Pablo. "El de Juan Bautista", respondieron. Pablo les dijo: "Juan bautizaba con el bautismo de penitencia, diciendo al pueblo que creyera en el que vendría después de él, es decir, en Jesús". Al oír estas palabras, ellos se hicieron bautizar en el Nombre del Señor Jesús. Pablo les impuso las manos, y descendió sobre ellos el Espíritu Santo. Entonces comenzaron a hablar en distintas lenguas y a profetizar. Eran en total unos doce hombres. Pablo fue luego a la sinagoga y durante tres meses predicó abiertamente, hablando sobre el Reino de Dios y tratando de persuadir a los oyentes.

Palabra de Dios.



Comentario

El Espíritu de Dios no conoce fronteras. Así como en los inicios de la iglesia se derramó sobre la comunidad reunida en Jerusalén, aquí vemos que sigue encendiendo los corazones en otros lugares, dando vida a la iglesia. Es el Espíritu el que nos conduce a la madurez en la fe y nos hace capaces de profetizar y llevar palabras de vida a los demás.



SALMO

Sal 67, 2-7

R. ¡Pueblos de la tierra, canten al Señor! O bien: Aleluya.

¡Se alza el Señor! Sus enemigos se dispersan y sus adversarios huyen delante de él. Tú los disipas como se disipa el humo; como se derrite la cera ante el fuego, así desaparecen los impíos delante del Señor. R.

Los justos se regocijan, gritan de gozo delante del Señor y se llenan de alegría. ¡Canten al Señor, entonen un himno a su Nombre! Su Nombre es "el Señor". R.

El Señor en su santa Morada es padre de los huérfanos y defensor de las viudas: Él instala en un hogar a los solitarios y hace salir con felicidad a los cautivos. R.



EVANGELIO

Jn 16, 29-33

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

A la Hora de pasar de este mundo al Padre, los discípulos le dijeron a Jesús: "Por fin hablas claro y sin parábolas. Ahora conocemos que tú lo sabes todo y no hace falta hacerte preguntas. Por eso creemos que tú has salido de Dios". Jesús les respondió: "¿Ahora creen? Se acerca la hora, y ya ha llegado, en que ustedes se dispersarán cada uno por su lado, y me dejarán solo. Pero no, no estoy solo, porque el Padre está conmigo. Les digo esto para que encuentren la paz en mí. En el mundo tendrán que sufrir; pero tengan valor: Yo he vencido al mundo".

Palabra del Señor.



Comentario

¡Cuántas veces sentimos que las situaciones que nos tocan o el pecado que nos rodea parecen aplastarnos! Y Jesús nos dice: "¡Animo!". Su victoria no es ni el exitismo ni la aniquilación del otro. Su victoria es hacer reinar la alegría y la paz en los corazones.

domingo, 5 de junio de 2011

La Ascensión del Señor. (S). Blanco.

"La Ascensión de Cristo al Cielo significa su participación, en su humanidad, en el poder y en la autoridad de Dios mismo. Jesucristo es Señor: posee todo poder en los cielos y en la tierra. Él está 'por encima de todo Principado, Potestad, Virtud, Dominación' porque el Padre 'bajo sus pies sometió todas las cosas' (Ef 1, 20-22). Cristo es el Señor del cosmos (cf. Ef 4, 10; 1Cor 15, 24. 27-28) y de la historia. En él, la historia de la humanidad e incluso toda la Creación encuentran su recapitulación (Ef 1, 10), su cumplimiento trascendente" (Catecismo de la Iglesia Católica, nro. 668).

PRIMERA LECTURA

Hech 1, 1-11

Lectura de los Hechos de los apóstoles.

En mi primer Libro, querido Teófilo, me referí a todo lo que hizo y enseñó Jesús, desde el comienzo, hasta el día en que subió al cielo, después de haber dado, por medio del Espíritu Santo, sus últimas instrucciones a los apóstoles que había elegido. Después de su pasión, Jesús se manifestó a ellos dándoles numerosas pruebas de que vivía, y durante cuarenta días se les apareció y les habló del reino de Dios. En una ocasión, mientras estaba comiendo con ellos, les recomendó que no se alejaran de Jerusalén y esperaran la promesa del Padre: "La promesa ?les dijo? que yo les he anunciado. Porque Juan bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados en el Espíritu Santo, dentro de pocos días". Los que estaban reunidos le preguntaron: "Señor, ¿es ahora cuando vas a restaurar el reino de Israel?". Él les respondió: "No les corresponde a ustedes conocer el tiempo y el momento que el Padre ha establecido con su propia autoridad. Pero recibirán la fuerza del Espíritu Santo que descenderá sobre ustedes, y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaría, y hasta los confines de la tierra". Dicho esto, los apóstoles lo vieron elevarse, y una nube lo ocultó de la vista de ellos. Como permanecían con la mirada puesta en el cielo mientras Jesús subía, se les aparecieron dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron: "Hombres de Galilea, ¿por qué siguen mirando al cielo? Este Jesús que les ha sido quitado y fue elevado al cielo, vendrá de la misma manera que lo han visto partir".

Palabra de Dios.



Comentario

Como los discípulos, podemos quedar desconcertados y mirando el cielo, quedarnos "en las nubes". Tal vez sentimos, con tantas cosas que pasan, que Dios ya no está en este mundo. Como aquellos discípulos, también nosotros vivimos este tiempo terrenal en que ya Jesús no está físicamente y todavía no ha vuelto glorioso. Este es el tiempo que nos toca transitar: el tiempo del Espíritu.



SALMO

Sal 46, 2-3. 6-9

R. El Señor asciende entre aclamaciones. O bien: Aleluya.

Aplaudan, todos los pueblos, aclamen al Señor con gritos de alegría; porque el Señor, el Altísimo, es temible, es el soberano de toda la tierra. R.

El Señor asciende entre aclamaciones, asciende al sonido de trompetas. Canten, canten a nuestro Dios, canten, canten a nuestro Rey. R.

El Señor es el Rey de toda la tierra, cántenle un hermoso himno. El Señor reina sobre las naciones; el Señor se sienta en su trono sagrado. R.



SEGUNDA LECTURA

Ef 1, 17-23

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Éfeso.

Hermanos: Que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, les conceda un espíritu de sabiduría y de revelación que les permita conocerlo verdaderamente. Que él ilumine sus corazones, para que ustedes puedan valorar la esperanza a la que han sido llamados, los tesoros de gloria que encierra su herencia entre los santos, y la extraordinaria grandeza del poder con que él obra en nosotros, los creyentes, por la eficacia de su fuerza. Éste es el mismo poder que Dios manifestó en Cristo, cuando lo resucitó de entre los muertos y lo hizo sentar a su derecha en el cielo, elevándolo por encima de todo principado, potestad, poder y dominación, y de cualquier otra dignidad que pueda mencionarse tanto en este mundo como en el futuro. Él puso todas las cosas bajo sus pies y lo constituyó, por encima de todo, cabeza de la Iglesia, que es su cuerpo y la plenitud de aquel que llena completamente todas las cosas.

Palabra de Dios.



Comentario

Nosotros no vemos a Jesús terrenalmente; por eso necesitamos que el Espíritu nos ilumine los ojos del corazón. Y así podremos verlo: en cada grupo humano donde se vive el amor, en cada comunidad que se mantiene en la fe, en cada iniciativa que se encara con esperanza. Allí está Jesús Resucitado.



EVANGELIO

Mt 28, 16-20

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Después de la resurrección del Señor, los once discípulos fueron a Galilea, a la montaña donde Jesús los había citado. Al verlo, se postraron delante de él; sin embargo, algunos todavía dudaron. Acercándose, Jesús les dijo: "Yo he recibido todo poder en el cielo y en la tierra. Vayan, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a cumplir todo lo que yo les he mandado. Y yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo".

Palabra del Señor.



Comentario

Al comienzo del evangelio, cuando un ángel anunció el nacimiento de Jesús, dijo que él sería el Emanuel, en hebreo, Dios con nosotros. Ahora, al dejar esta tierra, Jesús confirma esa condición: él sigue siendo el Dios con nosotros, todos los días, hasta el fin del mundo. "La invisibilidad no es ausencia", escribió un teólogo. Él ya no está presente a nuestros ojos, pero sigue aquí, en medio de nosotros, para que movidos por el Espíritu, continuemos anunciando la comunión de amor de Dios.

sábado, 4 de junio de 2011

De la feria. Blanco.

LECTURA

Hech 18, 23-28

Lectura de los Hechos de los apóstoles.

Después de haber permanecido un tiempo en Antioquía, Pablo partió de nuevo y recorrió sucesivamente la región de Galacia y la Frigia, animando a todos los discípulos. Un judío llamado Apolo, originario de Alejandría, había llegado a Éfeso. Era un hombre elocuente y versado en las Escrituras. Había sido iniciado en el Camino del Señor y, lleno de fervor, exponía y enseñaba con precisión lo que se refiere a Jesús, aunque no conocía otro bautismo más que el de Juan Bautista. Comenzó a hablar con decisión en la sinagoga. Después de oírlo, Priscila y Aquila lo llevaron con ellos y le explicaron más exactamente el Camino de Dios. Como él pensaba ir a Acaya, los hermanos lo alentaron, y escribieron a los discípulos para que lo recibieran de la mejor manera posible. Desde que llegó a Corinto, fue de gran ayuda, por la gracia de Dios, para aquellos que habían abrazado la fe, porque refutaba vigorosamente a los judíos en público, demostrando por medio de las Escrituras que Jesús es el Mesías.

Palabra de Dios.



Comentario

Priscilla y Aquila son un matrimonio catequista. Cuando escuchan a Apolo, perciben que aún le falta una formación más completa y sólida en la fe. Y ellos asumen esta tarea. Como tantos matrimonios de hoy, que llevan adelante la tarea de hacer presente el Reino catequizando y siendo referentes para las comunidades.



SALMO

Sal 46, 2-3. 8-10

R. ¡El Señor es el Rey de toda la tierra! O bien: Aleluya.

Aplaudan, todos los pueblos, aclamen al Señor con gritos de alegría; porque el Señor, el Altísimo, es temible, es el soberano de toda la tierra. R.

El Señor es el Rey de toda la tierra, cántenle un hermoso himno. El Señor reina sobre las naciones, el Señor se sienta en su trono sagrado. R.

Los nobles de los pueblos se reúnen con el pueblo del Dios de Abraham: del Señor son los poderosos de la tierra, y él se ha elevado inmensamente. R.



EVANGELIO

Jn 16, 23-28

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: "Les aseguro que todo lo que pidan al Padre en mi nombre, él se lo concederá. Hasta ahora, no han pedido nada en mi nombre. Pidan y recibirán, y tendrán una alegría que será perfecta. Les he dicho todo esto por medio de parábolas. Llega la hora en que ya no les hablaré por medio de parábolas, sino que les hablaré claramente del Padre. Aquel día ustedes pedirán en mi nombre; y no será necesario que yo ruegue al Padre por ustedes, ya que él mismo los ama, porque ustedes me aman y han creído que yo vengo de Dios. Salí del Padre y vine al mundo. Ahora dejo el mundo y voy al Padre".

Palabra del Señor.



Comentario

"Pidan y recibirán, y tendrán una alegría perfecta". Muchas personas hoy viven tristes y atormentadas. Y, ciertamente, hay muchas situaciones que provocan tristeza y dolor. En medio de todo eso, Jesús nos exhorta a que pidamos la alegría. Pidamos al Padre poder experimentar profundamente su amor, que es lo que nos da esa alegría honda y perfecta.

viernes, 3 de junio de 2011

Santos Carlos Lwanga y compañeros, - mártires. (MO). Rojo.

Carlos Lwanga y sus compañeros componen un numeroso grupo de cristianos, católicos y anglicanos, martirizados en Uganda en los años 1886 y 1887. Los primeros misioneros que llegaron al país fueron bien recibidos por el rey Muanga, quien luego cambió su postura hacia los cristianos. Carlos era un joven de veinte años que servía en la corte del rey y fue condenado a ser quemado vivo. Fue declarado patrono de la Acción Católica y de la juventud africana.

LECTURA

Hech 18, 9-18

Lectura de los Hechos de los Apóstoles.

Una noche, el Señor dijo a Pablo en una visión: "No temas. Sigue predicando y no te calles. Yo estoy contigo. Nadie pondrá la mano sobre ti para dañarte, porque en esta ciudad hay un pueblo numeroso que me está reservado". Pablo se radicó allí un año medio, enseñando la Palabra de Dios. Durante el gobierno del procónsul Galión en Acaya, los judíos se confabularon contra Pablo y lo condujeron ante el tribunal, diciendo: "Este hombre induce a la gente a que adore a Dios de un manera contraria a la Ley". Pablo estaba por hablar, cuando Galión dijo a los judíos: "Si se tratara de algún crimen o de algún delito grave, sería razonable que los atendiera. Pero tratándose de discusiones sobre palabras, y nombres, y sobre la Ley judía, el asunto les concierne a ustedes; yo no quiero ser juez en estas cosas". Y los hizo salir del tribunal. Entonces todos se apoderaron de Sóstenes, el jefe de la sinagoga, y lo golpearon ante el tribunal. Pero a Galión todo esto lo tuvo sin cuidado. Pablo permaneció todavía un cierto tiempo en Corinto. Después se despidió de sus hermanos y se embarcó hacia Siria en compañía de Priscila y de Aquila. En Cencreas, a raíz de un voto que había hecho, se hizo cortar el cabello.

Palabra de Dios.



Comentario

San Pablo permaneció un año y medio en Corinto. La tarea evangelizadora no es solamente llegar a un lugar, predicar y bautizar, sino que consiste en formar comunidades. Y para eso es necesario tiempo y vida compartida.



SALMO

Sal 46, 2-7

R. ¡El Señor es el Rey de toda la tierra! O bien: Aleluya.

Aplaudan, todos los pueblos, aclamen al Señor con gritos de alegría; porque el Señor, el Altísimo, es temible, es el soberano de toda la tierra. R.

Él puso a los pueblos bajo nuestro yugo, y a las naciones bajo nuestros pies; él eligió para nosotros una herencia, que es el orgullo de Jacob, su predilecto. R.

El Señor asciende entre aclamaciones, asciende al sonido de trompetas. Canten, canten a nuestro Dios, canten, canten a nuestro Rey. R.



EVANGELIO

Jn 16, 20-23

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: "Les aseguro que ustedes van a llorar y se van a lamentar; el mundo, en cambio, se alegrará. Ustedes estarán tristes, pero esa tristeza se convertirá en gozo. La mujer, cuando va a dar a luz, siente angustia porque le llegó la hora; pero cuando nace el niño, se olvida de su dolor, por la alegría que siente al ver que ha venido un hombre al mundo. También ustedes ahora están tristes, pero Yo los volveré a ver, y tendrán una alegría que nadie les podrá quitar. Aquel día no me harán más preguntas".

Palabra del Señor.



Comentario

Jesús nos habla de la alegría de encontrarnos con él como la alegría de un parto, de un alumbramiento. Pasamos por dolores y zozobra, pero finalmente llegará el gozo de la Vida. Ese gozo de la vida en Jesús nadie lo puede quitar.

jueves, 2 de junio de 2011

Misa a elección. Feria. Blanco. - Santos Marcelino y Pedro, mártires. (ML). Rojo.

Marcelino y Pedro vivieron en la época de las persecuciones del emperador Diocleciano. Condenados por ser cristianos, se los obligó a cavar su propia tumba y luego fueron ejecutados decapitados, en el año 304. Muy pronto se los comenzó a venerar como mártires, y santa Elena, la madre de Constantino, hizo edificar una iglesia en la catacumba de la Vía Labicana, donde se hallaban sus restos.

LECTURA

Hech 18, 1-8

Lectura de los Hechos de los apóstoles.

Pablo dejó Atenas y fue a Corinto. Allí encontró a un judío llamado Aquila, originario del Ponto, que acababa de llegar de Italia con su mujer Priscila, a raíz de un edicto de Claudio que obligaba a todos los judíos a salir de Roma. Pablo fue a verlos, y como ejercía el mismo oficio, se alojó en su casa y trabajaba con ellos haciendo tiendas de campaña. Todos los sábados, Pablo discutía en la sinagoga y trataba de persuadir tanto a los judíos como a los paganos. Cuando Silas y Timoteo llegaron de Macedonia, Pablo se dedicó por entero a la predicación de la Palabra, dando testimonio a los judíos de que Jesús es el Mesías. Pero como ellos lo contradecían y lo injuriaban, sacudió su manto en señal de protesta, diciendo: "Que la sangre de ustedes caiga sobre sus cabezas. Yo soy inocente de eso; en adelante me dedicaré a los paganos". Entonces, alejándose de allí, fue a la casa de un tal Ticio Justo, uno de los que adoraban a Dios y cuya casa lindaba con la sinagoga. Crispo, el jefe de la sinagoga, creyó en el Señor, junto con toda su familia. También muchos habitantes de Corinto, que habían escuchado a Pablo, abrazaron la fe y se hicieron bautizar.

Palabra de Dios.



Comentario

Este pasaje nos aporta un dato interesante sobre la vida de san Pablo: el oficio con el cual se ganaba la vida. Este apóstol no quería ser una carga para la comunidad, por eso, siendo un misionero itinerante, siempre conservó su trabajo y vivió de eso. Así, su vida se asemejó a la de tantos laicos y laicas de hoy, que organizan su vida para trabajar, atender sus obligaciones cotidianas y dedicarse a la evangelización.



SALMO

Sal 97, 1-4

R. ¡El Señor reveló su victoria a las naciones! O bien: Aleluya.

Canten al Señor un canto nuevo, porque él hizo maravillas: su mano derecha y su santo brazo le obtuvieron la victoria. R.

El Señor manifestó su victoria, reveló su justicia a los ojos de las naciones: se acordó de su amor y su fidelidad en favor del pueblo de Israel. R.

Los confines de la tierra han contemplado el triunfo de nuestro Dios. Aclame al Señor toda la tierra, prorrumpan en cantos jubilosos. R.



EVANGELIO

Jn 16, 16-20

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: "Dentro de poco, ya no me verán, y poco después, me volverán a ver". Entonces algunos de sus discípulos comentaban entre sí: "¿Qué significa esto que nos dice: 'Dentro de poco ya no me verán, y poco después, me volverán a ver'? ¿Y qué significa: 'Yo me voy al Padre'?". Decían: "¿Qué es este poco de tiempo? No entendemos lo que quiere decir". Jesús se dio cuenta de que deseaban interrogarlo y les dijo: "Ustedes se preguntan entre sí qué significan mis palabras: 'Dentro de poco, ya no me verán, y poco después, me volverán a ver'. Les aseguro que ustedes van a llorar y se van a lamentar; el mundo, en cambio, se alegrará. Ustedes estarán tristes, pero esa tristeza se convertirá en gozo".

Palabra del Señor.



Comentario

Muchas veces quisiéramos tener la presencia física de Jesús como la tuvieron los discípulos, y quisiéramos verlo con nuestros ojos. Jesús nos habla de la alegría de conocerlo y verlo de otro modo. Aunque nuestros ojos no lo vean, por su Espíritu, él está vivo en medio de nosotros. Ese es nuestro gozo, que el mundo no entiende.

miércoles, 1 de junio de 2011

San Justino, mártir. (MO). Rojo.

Su nombre completo era Flavio Justino, nacido en Neápolis, hoy Nablus, Palestina. Su familia era pagana, y él conoció diversas escuelas de filosofía. Se convirtió al cristianismo en el año 130. Es considerado el primer filósofo cristiano. Sus escritos son un valioso testimonio sobre la fe y la vida de las comunidades cristianas de los primeros tiempos. Murió mártir en tiempos del emperador Marco Aurelio.

LECTURA

Hech 17, 15. 22-18, 1

Lectura de los Hechos de los apóstoles.

Los que acompañaban a Pablo lo condujeron hasta Atenas, y luego volvieron con la orden de que Silas y Timoteo se reunieran con él lo más pronto posible. Pablo, de pie, en medio del Areópago, dijo: "Atenienses, veo que ustedes son, desde todo punto de vista, los más religiosos de todos los hombres. En efecto, mientras me paseaba mirando los monumentos sagrados que ustedes tienen, encontré entre otras cosas un altar con esta inscripción: 'Al dios desconocido'. Ahora, yo vengo a anunciarles eso que ustedes adoran sin conocer. El Dios que ha hecho el mundo y todo lo que hay en él no habita en templos hechos por manos de hombre, porque es el Señor del cielo y de la tierra. Tampoco puede ser servido por manos humanas como si tuviera necesidad de algo, ya que él da a todos la vida, el aliento y todas las cosas. Él hizo salir de un solo principio a todo el género humano para que habite sobre toda la tierra, y señaló de antemano a cada pueblo sus épocas y sus fronteras, para que ellos busquen a Dios, aunque sea a tientas, y puedan encontrarlo. Porque en realidad, él no está lejos de cada uno de nosotros. En efecto, en él vivimos, nos movemos y existimos, como muy bien lo dijeron algunos poetas de ustedes: 'Nosotros somos también de su raza'. Y si nosotros somos de la raza de Dios, no debemos creer que la divinidad es semejante al oro, la plata o la piedra, trabajados por el arte y el genio del hombre. Pero ha llegado el momento en que Dios, pasando por alto el tiempo de la ignorancia, manda a todos los hombres, en todas partes, que se arrepientan. Porque él ha establecido un día para juzgar al universo con justicia, por medio de un hombre que él ha destinado y acreditado delante de todos, haciéndolo resucitar de entre los muertos". Al oír las palabras 'resurrección de los muertos', unos se burlaban y otros decían: "Otro día te oiremos hablar sobre esto". Así fue cómo Pablo se alejó de ellos. Sin embargo, algunos lo siguieron y abrazaron la fe. Entre ellos, estaban Dionisio el Areopagita, una mujer llamada Dámaris y algunos otros. Después de esto, Pablo dejó Atenas y fue a Corinto.

Palabra de Dios.



Comentario

En el Areópago de Atenas, un lugar estratégico de la cultura griega, san Pablo anuncia la obra de Dios y la Buena Noticia de la Resurrección. Como sigue ocurriendo desde aquellos tiempos hasta hoy, no todos quieren recibir este mensaje novedoso. Y sin embargo, la tarea del misionero sigue adelante, porque, aunque sean unos pocos como en esta ocasión, hay hombres y mujeres con el corazón anhelante dispuestos a iniciar una nueva vida.



SALMO

Sal 148, 1-2. 11-14

R. ¡Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria! O bien: Aleluya.

Alaben al Señor desde el cielo, alábenlo en las alturas; alábenlo, todos sus ángeles, alábenlo, todos sus ejércitos. R.

Los reyes de la tierra y todas las naciones, los príncipes y los gobernantes de la tierra; los ancianos, los jóvenes y los niños, alaben el nombre del Señor. R.

Alaben el nombre del Señor. Porque sólo su nombre es sublime; su majestad está sobre el cielo y la tierra, y él exalta la fuerza de su pueblo. R.

¡A él la alabanza de todos sus fieles, y de Israel, el pueblo de sus amigos! R.



EVANGELIO

Jn 16, 12-15

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

A la hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: Todavía tengo muchas cosas que decirles, pero ustedes no las pueden comprender ahora. Cuando venga el Espíritu de la Verdad, él los introducirá en toda la verdad, porque no hablará por sí mismo, sino que dirá lo que ha oído y les anunciará lo que irá sucediendo. Él me glorificará, porque recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes. Todo lo que es del Padre es mío. Por eso les digo:"Recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes".

Palabra del Señor.



Comentario

Vendrá el Espíritu de verdad. Para nosotros la verdad no se agota en una doctrina o un sistema filosófico; para nosotros la verdad es una persona: Cristo. El Espíritu nos hace conocer más profundamente a Cristo. Y así, toda nuestra inteligencia y nuestro ser quedan alumbrados por la Verdad.
Gracias por tu visita!!!