martes, 7 de diciembre de 2010

San Ambrosio, obispo y doctor de la Iglesia. - (MO). Blanco.

Nació en Tréveris, en el año 340, en el seno de una familia romana. Su buena disposición para solucionar contiendas hizo que el pueblo solicitara que fuera elegido obispo. Así, por elección popular, fue consagrado obispo de Milán en el año 374. Se destaca en él su amor por la comunidad, que ha quedado testificado en una gran cantidad de sermones. Su corazón fue siempre el de un pastor, atento a la vida de los fieles. Se dedicó al estudio de las Sagradas Escrituras, y es uno de los grandes doctores de la Iglesia.

LECTURA

Is 40, 1-11

Lectura del libro de Isaías.

¡Consuelen, consuelen a mi Pueblo, dice su Dios! Hablen al corazón de Jerusalén y anúncienle que su tiempo de servicio se ha cumplido, que su culpa está pagada, que ha recibido de la mano del Señor doble castigo por todos sus pecados. Una voz proclama: ¡Preparen en el desierto el camino del Señor, tracen en la estepa un sendero para nuestro Dios! ¡Que se rellenen todos los valles y se aplanen todas las montañas y colinas; que las quebradas se conviertan en llanuras y los terrenos escarpados, en planicies! Entonces se revelará la gloria del Señor y todos los hombres la verán juntamente, porque ha hablado la boca del Señor. Una voz dice: "¡Proclama!". Y yo respondo: "¿Qué proclamaré?". "Toda carne es hierba y toda su consistencia como la flor de los campos: la hierba se seca, la flor se marchita cuando sopla sobre ella el aliento del Señor. Sí, el pueblo es la hierba. La hierba se seca, la flor se marchita, pero la palabra de nuestro Dios permanece para siempre". Súbete a una montaña elevada, tú que llevas la buena noticia a Sión; levanta con fuerza tu voz, tú que llevas la buena noticia a Jerusalén. Levántala sin temor, di a las ciudades de Judá: "¡Aquí está su Dios!". Ya llega el Señor con poder y su brazo le asegura el dominio: el premio de su victoria lo acompaña y su recompensa lo precede. Como un pastor, él apacienta su rebaño, lo reúne con su brazo; lleva sobre su pecho a los corderos y guía con cuidado a las que han dado a luz.

Palabra de Dios.



Comentario

Esta profecía fue pronunciada en un momento muy difícil de la vida del pueblo de Judá. Después de la destrucción de Jerusalén por las tropas de Nabucodonosor (año 587 a.C.), el pueblo estaba deportado en la ciudad de Babilonia. Allí entonces, en el dolor del exilio, Dios se manifiesta como aquel que viene a consolar, a poner esa Palabra siempre viva y renova-
da, que anuncia "Ahí viene el Señor". Él siempre sale al encuentro.



SALMO

Sal 95, 1-3. 10-13

R. ¡El Señor viene a gobernar la tierra!

Canten al Señor un canto nuevo, cante al Señor toda la tierra; canten al Señor, bendigan su Nombre, día tras día, proclamen su victoria. R.

Anuncien su gloria entre las naciones, y sus maravillas entre los pueblos. Digan entre las naciones: "¡El Señor reina! El Señor juzgará a los pueblos con rectitud". R.

Alégrese el cielo y exulte la tierra, resuene el mar y todo lo que hay en él; regocíjese el campo con todos sus frutos, griten de gozo los árboles del bosque. R.

Griten de gozo delante del Señor, porque él viene a gobernar la tierra: Él gobernará al mundo con justicia, y a los pueblos con su verdad. R.



EVANGELIO

Mt 18, 12-14

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús dijo a sus discípulos: "¿Qué les parece? Si un hombre tiene cien ovejas, y una de ellas se pierde, ¿no deja las noventa y nueve restantes en la montaña, para ir a buscar la que se extravió? Y si llega a encontrarla, les aseguro que se alegrará más por ella que por las noventa y nueve que no se extraviaron. De la misma manera, el Padre de ustedes, que está en el cielo no quiere que se pierda ni uno solo de estos pequeños".

Palabra del Señor.



Comentario

Tantas veces nos sentimos perdidos? y Dios nos encuentra. En nuestras sombras y en nuestros extravíos, cuando el camino se hace difícil y en la encrucijada cuando no sabemos qué rumbo seguir. Él es el Buen Pastor que sabe qué es lo mejor, lo que nos conviene. Dejemos que él nos pastoree.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Misa a elección. Feria. Morado. - San Nicolás de Bari, obispo. (ML). Blanco.

Este santo nació y vivió en el sudeste de Turquía, a mediados del siglo IV. Por haber sido tan amigo de la niñez, en su fiesta se reparten dulces y regalos a los niños, y como en alemán se llama "san Nikolaus", lo empezaron a llamar santa Claus. Murió el 6 de diciembre del año 345. En oriente lo llaman Nicolás de Myra, por la ciudad donde fue obispo, pero en occidente se le llama Nicolás de Bari, porque cuando los mahometanos invadieron Turquía, un grupo de católicos sacó de allí, en secreto, las reliquias del santo y se las llevó a la ciudad de Bari, en Italia. En Rusia y en Grecia es venerado como patrono de niños, navegantes, jóvenes casaderas y comerciantes.

LECTURA

Is 35, 1-10

Lectura del libro de Isaías.

¡Regocíjense el desierto y la tierra reseca, alégrese y florezca la estepa! ¡Sí, florezca como el narciso, que se alegre y prorrumpa en cantos de júbilo! Le ha sido dada la gloria del Líbano, el esplendor del Carmelo y del Sarón. Ellos verán la gloria del Señor, el esplendor de nuestro Dios. Fortalezcan los brazos débiles, robustezcan las rodillas vacilantes; digan a los que están desalentados: "¡Sean fuertes, no teman: ahí está su Dios! Llega la venganza, la represalia de Dios: Él mismo viene a salvarlos". Entonces se abrirán los ojos de los ciegos y se destaparán los oídos de los sordos; entonces el tullido saltará como un ciervo y la lengua de los mudos gritará de júbilo. Porque brotarán aguas en el desierto y torrentes en la estepa; el páramo se convertirá en un estanque y la tierra sedienta en manantiales; la morada donde se recostaban los chacales será un paraje de cañas y papiros. Allí habrá una senda y un camino que se llamará "Camino santo". No lo recorrerá ningún impuro ni los necios vagarán por él; no habrá allí ningún león ni penetrarán en él las fieras salvajes. Por allí caminarán los redimidos, volverán los rescatados por el Señor; y entrarán en Sión con gritos de júbilo, coronados de una alegría perpetua: los acompañarán el gozo y la alegría; la tristeza y los gemidos se alejarán.

Palabra de Dios.



Comentario

Esta es una hermosa profecía para actualizar. En vez del Líbano o el Carmelo, nombremos nuestras ciudades y nuestros cerros. Pongámosle nombre y rostro a los que tienen las manos debilitadas, las rodillas vacilantes y el corazón atemorizado. A estos lugares nuestros quiere llegar Dios en esta Navidad. A estas personas concretas quiere alcanzar con su salvación.



SALMO

Sal 84, 9. 10-14

R. Nuestro Dios viene a salvarnos.

Voy a proclamar lo que dice el Señor: el Señor promete la paz para su pueblo y sus amigos. Su salvación está muy cerca de sus fieles, y la Gloria habitará en nuestra tierra. R.

El Amor y la Verdad se encontrarán, la Justicia y la Paz se abrazarán; la Verdad brotará de la tierra y la Justicia mirará desde el cielo. R.

El mismo Señor nos dará sus bienes y nuestra tierra producirá sus frutos. La Justicia irá delante de él, y la Paz, sobre la huella de sus pasos. R.



EVANGELIO

Lc 5, 17-26

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Un día, mientras Jesús enseñaba, había entre los presentes algunos fariseos y doctores de la Ley, llegados de todas las regiones de Galilea, de Judea y de Jerusalén. La fuerza del Señor le daba poder para sanar. Llegaron entonces unas personas trayendo a un paralítico sobre una camilla y buscaban el modo de entrar, para ponerlo delante de Jesús. Como no sabían por dónde introducirlo a causa de la multitud, subieron a la terraza y, desde el techo, lo bajaron por entre las tejas con su camilla en medio de la concurrencia y lo pusieron delante de Jesús. Al ver la fe de ellos, Jesús le dijo: "Hombre, tus pecados te son perdonados". Los escribas y los fariseos comenzaron a preguntarse: "¿Quién es éste que blasfema? ¿Quién puede perdonar los pecados, sino sólo Dios?". Pero Jesús, conociendo sus pensamientos, les dijo: "¿Qué es lo que están pensando? ¿Qué es más fácil decir: 'Tus pecados están perdonados', o 'Levántate y camina'? Para que ustedes sepan que el Hijo del hombre tiene sobre la tierra el poder de perdonar los pecados ?dijo al paralítico? a ti te digo, levántate, toma tu camilla y vuelve a tu casa". Inmediatamente se levantó a la vista de todos, tomó su camilla y se fue a su casa alabando a Dios. Todos quedaron llenos de asombro y glorificaban a Dios, diciendo con gran temor: "Hoy hemos visto cosas maravillosas".

Palabra del Señor.



Comentario

¿Cuál era el interés de esos escribas y fariseos? ¿Les preocupaba la salud y el bienestar de las personas? Parecen más preocupados por cuestionar a quien hace bien las cosas, que en compartir el gozo de una persona que recupera la salud. El Reino de Dios crece cada vez que alguien se sana, cada vez que alguien perdona y se perdona, cada vez que alguien es solidario con el dolor del prójimo y lo ayuda a recuperarse. ¿Cómo miramos esas buenas obras cuando se realizan fuera de nuestro grupo o nuestra iglesia? ¿Estamos dispuestos a reconocer allí los signos del Reino de Dios o nos quedaremos sentados criticando?

domingo, 5 de diciembre de 2010

2° domingo de Adviento. Morado.

PRIMERA LECTURA

Is 11, 1-10

Lectura del libro de Isaías.

Saldrá una rama del tronco de Jesé y un retoño brotará de sus raíces. Sobre él reposará el espíritu del Señor: espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de fortaleza, espíritu de ciencia y de temor del Señor ?y lo inspirará el temor del Señor?. Él no juzgará según las apariencias ni decidirá por lo que oiga decir: juzgará con justicia a los débiles y decidirá con rectitud para los pobres del país; herirá al violento con la vara de su boca, y con el soplo de sus labios hará morir al malvado. La justicia ceñirá su cintura y la fidelidad ceñirá sus caderas. El lobo habitará con el cordero y el leopardo se recostará junto al cabrito; el ternero y el cachorro de león pacerán juntos, y un niño pequeño los conducirá; la vaca y la osa vivirán en compañía, sus crías se recostarán juntas, y el león comerá paja lo mismo que el buey. El niño de pecho jugará sobre el agujero de la cobra, y en la cueva de la víbora meterá la mano el niño apenas destetado. No se hará daño ni estragos en toda mi Montaña santa, porque el conocimiento del Señor llenará la tierra como las aguas cubren el mar. Aquel día, la raíz de Jesé se erigirá como estandarte para los pueblos: las naciones la buscarán y la gloria será su morada.

Palabra de Dios.



Comentario

"El poema parece señalar que la llegada y el gobierno del nuevo rey tendrán como consecuencia una paz extraordinaria y que en adelante ya nadie tendrá miedo. Es absolutamente lógico presentar la paz y la seguridad del país, la armonía y el orden, como consecuencia del ejercicio de la justicia. Para los antiguos, se trata de algo evidente. (?) La acción del rey, el ejercicio de la justicia, significan no solamente que la paz y la prosperidad se desarrollan sin límite en el país, sino también que las gentes conocen a su Dios" (Jesús María Asurmendi, Isaías 1-39, Ed. Verbo Divino).



SALMO

Sal 71, 1-2. 7-8. 12-13. 17

R. Que en sus días florezca la justicia. O bien: ¡Ven, Señor, rey de justicia y de paz!

Concede, Señor, tu justicia al rey y tu rectitud al descendiente de reyes, para que gobierne a tu pueblo con justicia y a tus pobres con rectitud. R.

Que en sus días florezca la justicia y abunde la paz, mientras dure la luna; que domine de un mar hasta el otro, y desde el Río hasta los confines de la tierra. R.

Porque él librará al pobre que suplica y al humilde que está desamparado. Tendrá compasión del débil y del pobre, y salvará la vida de los indigentes. R.

Que perdure su nombre para siempre y su linaje permanezca como el sol; que él sea la bendición de todos los pueblos y todas las naciones lo proclamen feliz. R.



SEGUNDA LECTURA

Rom 15, 4-9

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Roma.

Hermanos: Todo lo que ha sido escrito en el pasado, ha sido escrito para nuestra instrucción, a fin de que por la constancia y el consuelo que dan las Escrituras, mantengamos la esperanza. Que el Dios de la constancia y del consuelo les conceda tener los mismos sentimientos unos hacia otros, a ejemplo de Cristo Jesús, para que, con un solo corazón y una sola voz, glorifiquen a Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo. Sean mutuamente acogedores, como Cristo los acogió a ustedes para la gloria de Dios. Porque les aseguro que Cristo se hizo servidor de los judíos para confirmar la fidelidad de Dios, cumpliendo las promesas que él había hecho a nuestros padres, y para que los paganos glorifiquen a Dios por su misericordia. Así lo enseña la Escritura cuando dice: "Yo te alabaré en medio de las naciones, Señor, y cantaré en honor de tu nombre".

Palabra de Dios.



Comentario

Cada día tenemos acceso a la Palabra de consuelo y esperanza. Esta Palabra viva y eficaz obra en nosotros para que no nos desanimemos, para que no bajemos los brazos ante las dificultades y mantengamos nuestra expectativa en la llegada del Señor.



EVANGELIO

Mt 3, 1-12

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Se presentó Juan el Bautista, proclamando en el desierto de Judea: "Conviértanse, porque el Reino de los Cielos está cerca". A él se refería el profeta Isaías cuando dijo: "Una voz grita en el desierto: 'Preparen el camino del Señor, allanen sus senderos'". Juan tenía una túnica de pelos de camello y un cinturón de cuero, y se alimentaba con langostas y miel silvestre. La gente de Jerusalén, de toda la Judea y de toda la región del Jordán iba a su encuentro, y se hacía bautizar por él en las aguas del Jordán, confesando sus pecados. Al ver que muchos fariseos y saduceos se acercaban a recibir su bautismo, Juan les dijo: "Raza de víboras, ¿quién les enseñó a escapar de la ira de Dios que se acerca? Produzcan el fruto de una sincera conversión, y no se contenten con decir: 'Tenemos por padre a Abraham'. Porque yo les digo que de estas piedras Dios puede hacer surgir hijos de Abraham. El hacha ya está puesta a la raíz de los árboles: el árbol que no produce buen fruto, será cortado y arrojado al fuego. Yo los bautizo con agua para que se conviertan; pero aquel que viene detrás de mí, es más poderoso que yo, y yo ni siquiera soy digno de quitarle las sandalias. Él los bautizará en el Espíritu Santo y en el fuego. Tiene en su mano la horquilla y limpiará su era: recogerá su trigo en el granero y quemará la paja en un fuego inextinguible".

Palabra del Señor.



Comentario

El Reino de los Cielos ya llega. Y Juan Bautista lanza una exigencia para que el Reino venga: el ejercicio de la justicia. No basta con decir: "yo soy católico de toda la vida" o "en mi casa respetamos las fiestas religiosas"; esas son falsas seguridades. El Reino exige justicia efectiva en frutos concretos de amor. La verdadera conversión del corazón es la mejor preparación para recibir el Reino y festejar la Navidad.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Sábado 4 - Misa a elección. Feria. Morado. San Juan Damasceno, presbítero y doctor de la Iglesia. (ML) Blanco.

Juan nació en Damasco en el año 650 en una familia árabe cristiana. Fue monje y luego sacerdote. Vivió en tiempos de la polémica iconoclasta, es decir, la disputa sobre si debían o no venerarse íconos (imágenes) en las iglesias. Cuando muchos querían condenar esta forma de culto por considerarla idolatría, San Juan Damasceno defendió la veneración de imágenes como una forma de oración y de encuentro con Dios. Escribió importantes obras teológicas, entre ellas La fuente del saber, que es el más importante compendio de la teología de su época.

LECTURA

Is 30, 19-21. 23-26

Lectura del libro de Isaías.

Así habla el Señor: Pueblo de Sión, que habitas en Jerusalén, ya no tendrás que llorar: Él se apiadará de ti al oír tu clamor; apenas te escuche, te responderá. Cuando el Señor les haya dado el pan de la angustia y el agua de la aflicción, aquel que te instruye no se ocultará más, sino que verás a tu maestro con tus propios ojos. Tus oídos escucharán detrás de ti una palabra: "Éste es el camino, síganlo, aunque se hayan desviado a la derecha o a la izquierda". El Señor te dará lluvia para la semilla que siembres en el suelo, y el pan que produzca el terreno será rico y sustancioso. Aquel día, tu ganado pacerá en extensas praderas. Los bueyes y los asnos que trabajen el suelo comerán forraje bien sazonado, aventado con el bieldo y la horquilla. En todo monte elevado y en toda colina alta, habrá arroyos y corrientes de agua, el día de la gran masacre, cuando se derrumben las torres. Entonces, la luz de la luna será como la luz del sol, y la luz del sol será siete veces más intensa ?como la luz de siete días el día en que el Señor vende la herida de su pueblo y sane las llagas de los golpes que le infligió.

Palabra de Dios.



Comentario

Esta profecía se pronuncia sobre el trabajo, sobre el resultado del quehacer de las manos humanas. La bondad de Dios se manifestará en la lluvia para el campo y el alimento para los animales. Actualicemos esta profecía expresando todo lo bueno que queremos para que nuestro trabajo fructifique. Para que venga la bendición de Dios sobre los niños y la enseñanza de la maestra, sobre los enfermos a los que el médico asiste, sobre los que atienden al público en una oficina? pidamos la bendición para nuestra tarea cotidiana. Que allí, en el día a día, se haga presente la bondad de Dios.



SALMO

Sal 146, 1-6

R. ¡Felices los que esperan en el Señor!

¡Qué bueno es cantar a nuestro Dios, qué agradable y merecida es su alabanza! El Señor reconstruye a Jerusalén y congrega a los dispersos de Israel. R.

Sana a los que están afligidos y les venda las heridas. Él cuenta el número de las estrellas y llama a cada una por su nombre. R.

Nuestro Señor es grande y poderoso, su inteligencia no tiene medida. El Señor eleva a los oprimidos y humilla a los malvados hasta el polvo. R.



EVANGELIO

Mt 9, 35?10, 1. 5a. 6-8

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús recorría todas las ciudades y los pueblos, enseñando en las sinagogas de ellos, proclamando la Buena Noticia del Reino y sanando todas las enfermedades y dolencias. Al ver a la multitud, tuvo compasión, porque estaban fatigados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos: "La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para su cosecha". Jesús convocó a sus doce discípulos y les dio el poder de expulsar a los espíritus impuros y de sanar cualquier enfermedad o dolencia. A estos Doce, Jesús los envió con las siguientes instrucciones: "Vayan a las ovejas perdidas del pueblo de Israel. Por el camino, proclamen que el Reino de los Cielos está cerca. Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, purifiquen a los leprosos, expulsen a los demonios. Ustedes han recibido gratuitamente, den también gratuitamente".

Palabra del Señor.



Comentario

Jesús nos envía a anunciar el Reino, que se concreta en la realización de toda obra buena: salud, enseñanza, expulsión del mal y gratuidad. En medio de las multitudes que, también hoy, viven apesadumbradas o extraviadas como ovejas sin pastor, Jesús nos repite las mismas palabras: "¡Proclamen que el Reino está cerca!".

viernes, 3 de diciembre de 2010

Viernes 3 - San Francisco Javier, presbítero. (MO). Blanco.

Francisco nació en Pamplona (España) en el año 1506. En la universidad de París, donde cursó sus estudios, se hizo amigo de san Ignacio de Loyola. De esta amistad surgirá luego la Compañía de Jesús (los jesuitas). En sus once años de misionero, recorrió India, Japón y varios países del lejano oriente. Murió en la isla de Goa, debido a su deseo de evangelizar China. Fue declarado patrono de las misiones por el papa Pío X.

LECTURA

Is 29, 17-24

Lectura del libro de Isaías.

Así habla el Señor: ¿No falta poco, muy poco tiempo, para que el Líbano se vuelva un vergel y el vergel parezca un bosque? Aquel día, los sordos oirán las palabras del libro, y los ojos de los ciegos verán, libres de tinieblas y oscuridad. Los humildes se alegrarán más y más en el Señor y los más indigentes se regocijarán en el Santo de Israel. Porque se acabarán los tiranos, desaparecerá el insolente, y serán extirpados los que acechan para hacer el mal, los que con una palabra hacen condenar a un hombre, los que tienden trampas al que actúa en un juicio, y porque sí no más perjudican al justo. Por eso, así habla el Señor, el Dios de la casa de Jacob, el que rescató a Abraham: En adelante, Jacob no se avergonzará ni se pondrá pálido su rostro. Porque, al ver lo que hago en medio de él, proclamarán que mi Nombre es santo, proclamarán santo al santo de Jacob y temerán al Dios de Israel. Los espíritus extraviados llegarán a entender y los recalcitrantes aceptarán la enseñanza.

Palabra de Dios.



Comentario

¡Se viene un gran cambio! Los tiranos, los mentirosos, los que desean el mal y se abusan del pobre ya no tendrán lugar. Dios quiere que las cosas sean de otro modo. Dios quiere que caminemos en la luz. Estas palabras nos dan aliento. Si queremos el bien de los pobres, si queremos la alegría, tengamos la certeza de que Dios está de nuestro lado.



SALMO

Sal 26, 1. 4. 13-14

R. El Señor es mi luz y mi salvación.

El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? El Señor es el baluarte de mi vida, ¿ante quién temblaré? R.

Una sola cosa he pedido al Señor, y esto es lo que quiero: vivir en la Casa del Señor todos los días de mi vida, para gozar de la dulzura del Señor y contemplar su Templo. R.

Yo creo que contemplaré la bondad del Señor en la tierra de los vivientes. Espera en el Señor y sé fuerte; ten valor y espera en el Señor. R.



EVANGELIO

Mt 9, 27-31

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Dos ciegos siguieron a Jesús, gritando: "Ten piedad de nosotros, Hijo de David". Al llegar a la casa, los ciegos se le acercaron, y él les preguntó: "¿Creen que yo puedo hacer lo que me piden?". Ellos le respondieron: "Sí, Señor". Jesús les tocó los ojos, diciendo: "Que suceda como ustedes han creído". Y se les abrieron sus ojos. Entonces Jesús los conminó: "¡Cuidado! Que nadie lo sepa". Pero ellos, apenas salieron, difundieron su fama por toda aquella región.

Palabra del Señor.



Comentario

"Que suceda como ustedes han creído". Esta es la medida de los cambios en nuestra vida: la medida de nuestra fe. Desde esa fe, pidamos, roguemos, pongamos delante del Señor nuestras necesidades, nuestra enfermedad y nuestras miserias. Él ve lo que pasa, él quiere hacer en nosotros esa transformación. Pidamos con fe, para que nuestra propia vida y la de nuestros hermanos quede renovada por el encuentro con el Señor.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Jueves 2 - De la feria. Verde.

LECTURA

Is 26, 1-6

Lectura del libro de Isaías.

Aquel día, se entonará este canto en el país de Judá: Tenemos una ciudad fuerte, el Señor le ha puesto como salvaguardia muros y antemuros. Abran las puertas, para que entre una nación justa, que se mantiene fiel. Su carácter es firme, y tú la conservas en paz, porque ella confía en ti. Confíen en el Señor para siempre, porque el Señor es una Roca eterna. Él doblegó a los que habitaban en la altura, en la ciudad inaccesible; la humilló hasta la tierra, le hizo tocar el polvo. Ella es pisoteada por los pies del pobre, por las pisadas de los débiles.

Palabra de Dios.



Comentario

El anuncio del profeta contrapone dos modos de vida. Uno es el de la ciudadela inaccesible, la villa infranqueable, donde algunos viven encerrados, confiados en su propio poder. Otro modelo es el de la ciudad de puertas abiertas, donde viven los justos, que no confían en sus propias fuerzas sino en el poder de Dios. ¿En dónde queremos vivir?



SALMO

Sal 117, 1. 8-9. 19-21. 25-27

R. ¡Bendito el que viene en Nombre del Señor!

¡Den gracias al Señor, porque es bueno, porque es eterno su amor! Es mejor refugiarse en el Señor que fiarse de los hombres; es mejor refugiarse en el Señor que fiarse de los poderosos. R.

"Abran las puertas de la justicia y entraré para dar gracias al Señor". "Ésta es la puerta del Señor: sólo los justos entran por ella". Yo te doy gracias porque me escuchaste y fuiste mi salvación. R.

Sálvanos, Señor, asegúranos la prosperidad. ¡Bendito el que viene en Nombre del Señor! Nosotros los bendecimos desde la Casa del Señor: el Señor es Dios, y él nos ilumina. R.

Aleluya. Busquen al Señor mientras se deja encontrar, llámenlo mientras está cerca. Aleluya.



EVANGELIO

Mt 7, 21. 24-27

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús dijo a sus discípulos: No son los que me dicen: "Señor, Señor", los que entrarán en el Reino de los Cielos, sino los que cumplen la voluntad de mi Padre que está en el cielo. Así, todo el que escucha las palabras que acabo de decir y las pone en práctica, puede compararse a un hombre sensato que edificó su casa sobre roca. Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa; pero ésta no se derrumbó, porque estaba construida sobre roca. Al contrario, el que escucha mis palabras y no las practica, puede compararse a un hombre insensato, que edificó su casa sobre arena. Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa: ésta se derrumbó, y su ruina fue grande.

Palabra del Señor.



Comentario

¿Sobre qué edificamos nuestra vida? Hay palabras vanas, que se lleva el viento, tan volátiles como la arena. Y está la palabra del Señor, sólida como Roca, que nos da un cimiento para nuestra vida. El Maestro no nos dice que estaremos exentos de lluvias y tormentas, pero sí nos asegura que, afirmados en su palabra, tendremos la firmeza necesaria para esos momentos.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Miércoles 1 - De la feria. Morado.

LECTURA

Is 25, 6-10

Lectura del libro de Isaías.

El Señor de los ejércitos ofrecerá a todos los pueblos sobre esta montaña un banquete de manjares suculentos, un banquete de vinos añejados, de manjares suculentos, medulosos, de vinos añejados, decantados. Él arrancará sobre esta montaña el velo que cubre a todos los pueblos, el paño tendido sobre todas las naciones. Destruirá la muerte para siempre; el Señor enjugará las lágrimas de todos los rostros, y borrará sobre toda la tierra el oprobio de su pueblo, porque lo ha dicho él, el Señor. Y se dirá en aquel día: "Ahí está nuestro Dios, de quien esperábamos la salvación: es el Señor, en quien nosotros esperábamos; ¡alegrémonos y regocijémonos de su salvación!". Porque la mano del Señor se posará sobre esta montaña.

Palabra de Dios.



Comentario

En este texto, se expresan todos nuestros deseos: que terminen el dolor, la maldad y la muerte. Ese momento será una fiesta compartida, donde Dios nos saciará y nos hará sentar a la mesa junto a él. Esto es lo que esperamos para toda la humanidad: poder sentarnos todos los hombres y mujeres de la tierra para disfrutar en paz la abundancia del amor de Dios.



SALMO

Sal 22, 1-6

R. Habitaré por siempre en la Casa del Señor.

El Señor es mi pastor, nada me puede faltar. Él me hace descansar en verdes praderas, me conduce a las aguas tranquilas y repara mis fuerzas. R.

Me guía por el recto sendero, por amor de su Nombre. Aunque cruce por oscuras quebradas, no temeré ningún mal, porque tú estás conmigo: tu vara y tu bastón me infunden confianza. R.

Tú preparas ante mí una mesa, frente a mis enemigos; unges con óleo mi cabeza y mi copa rebosa. R.

Tu bondad y tu gracia me acompañan a lo largo de mi vida; y habitaré en la Casa del Señor, por muy largo tiempo. R.



EVANGELIO

Mt 15, 29-37

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús llegó a orillas del mar de Galilea y, subiendo a la montaña, se sentó. Una gran multitud acudió a él, llevando paralíticos, lisiados, ciegos, mudos y muchos otros enfermos. Los pusieron a sus pies y él los sanó. La multitud se admiraba al ver que los mudos hablaban, los inválidos quedaban sanos, los paralíticos caminaban y los ciegos recobraban la vista. Y todos glorificaban al Dios de Israel. Entonces Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: "Me da pena esta multitud, porque hace tres días que están conmigo y no tienen qué comer. No quiero despedirlos en ayunas, porque podrían desfallecer en el camino". Los discípulos le dijeron: "¿Y dónde podríamos conseguir en este lugar despoblado bastante cantidad de pan para saciar a tanta gente?". Jesús les dijo: "¿Cuántos panes tienen?". Ellos respondieron: "Siete y unos pocos pescados". Él ordenó a la multitud que se sentara en el suelo; después, tomó los panes y los pescados, dio gracias, los partió y los daba a los discípulos, y ellos los distribuían entre la multitud. Todos comieron hasta saciarse, y con los pedazos que sobraron llenaron siete canastas.

Palabra del Señor.



Comentario

Entre quienes seguían a Jesús, había muchas personas necesitadas y enfermas: paralíticos, ciegos, lisiados. Frente a todas esas necesidades, frente a la enfermedad y el hambre, Jesús se compadece. Esta comida compartida es anticipo del Reino que queremos, esperamos y construimos: una mesa donde pueden comer todos, sanos y enfermos, varones y mujeres, chicos y grandes, una fiesta con lugar para todos.

Gracias por tu visita!!!